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ARCHISONIC® Cotton MOSAIC y ARCHISONIC® Felt CIRC dando forma a los espacios con elegancia sostenible. Imagen cortesía de Impact Acoustic
¿Qué es lo primero que define a un espacio al entrar: el sonido o la impresión visual? La arquitectura suele comunicarse a través de la estructura y las superficies; sin embargo, uno de sus componentes más esenciales se desplaza de forma invisible por el aire: el sonido. Este modela cómo se siente un espacio mucho antes de que se perciba una pared o un techo. El diseño computacional reúne estas dimensiones, lo que permite a los/las arquitectos/as y diseñadores/as crear estructuras únicas donde la acústica y la estética se nutren mutuamente en lugar de coexistir en paralelo. A partir del uso de algoritmos avanzados, los procesos de diseño complejos se transforman en soluciones intuitivas y accesibles que configuran aspectos acústicos y visuales destacados y a la medida de cada proyecto. Este enfoque combina la lógica paramétrica con la innovación de materiales, equilibrando la eficiencia, la sustentabilidad y el diseño expresivo en igual medida.
¿Cómo se siente el optimismo en ciudades que ya no pueden confiar en la perfección como su máxima aspiración? En todo el mundo, los entornos urbanos soportan el peso de presiones superpuestas: la volatilidad climática, la desigualdad espacial, la fragmentación política, la desconfianza pública y la desinversión crónica en infraestructura. Estas realidades hacen que la idea de una ciudad ideal esté cada vez más distanciada de la experiencia vivida. No obstante, la esperanza de construir mejores sistemas persiste. Si bien las visiones utópicas pueden parecer una evasión de las crecientes complejidades del mundo moderno, el mayor desafío para la creación de ciudades contemporánea radica en confrontar esas complejidades en lugar de eludirlas.
Con énfasis en impulsar nuevas ideas, creaciones y propuestas que definan un nuevo estándar en la arquitectura contemporánea, cada edición del Proyecto 10 de 10 de Porcelanosa México se concibe como una plataforma para explorar y aplicar materiales en proyectos de innovación. Diseñando desde lo esencial y creando sin imponer, la búsqueda se concentra en una arquitectura que respeta el ritmo del entorno, evoluciona con el tiempo y conecta desde lo esencial al crear sitios que respiran a través de materiales naturales respetando su esencia, textura y origen. Más allá de la estética de los materiales, la fusión con el entorno, las texturas y colores o mismo su relación con la luz natural forman parte de la experiencia sensorial de los espacios.
Casa tradicional de bambú Mishing, Majuli. Foto de Rumi Borah. Licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International
A lo largo de las diversas geografías de la India, desde los remansos costeros hasta las ciudades fortaleza del desierto, la arquitectura evolucionó con una conexión profunda e instintiva con el clima. No se trataba de tradiciones artesanales aisladas, sino de sistemas ecológicos completos en los que los ciclos de materiales, el confort térmico y el conocimiento comunitario eran interdependientes. A medida que la COP30 dirige la atención mundial hacia los vínculos entre el patrimonio y la resiliencia climática, las prácticas vernáculas de la India se revelan no tanto como artefactos históricos, sino como tecnologías climáticas perfeccionadas a lo largo de los siglos.
En el diseño de baños públicos, la innovación va mucho más allá de la estética: transforma por completo la experiencia de uso. Una de las tendencias más destacadas de la actualidad es la integración de todos los elementos funcionales —secadores de manos, grifos, dispensadores de jabón y dispensadores de papel— detrás del espejo.
Este enfoque aporta una estética más limpia y minimalista, al tiempo que optimiza el espacio y mejora la higiene. Todos los dispositivos conservan su total funcionalidad pero permanecen ocultos: las personas usuarias simplemente colocan sus manos donde se indica en el espejo y el equipo se activa de manera automática, sin necesidad de contacto físico.
El modernismo tiene una larga historia en Marruecos. Debido a su cercanía con Europa y a su condición de protectorado francés, el país se mantuvo a la par de los avances arquitectónicos de este movimiento. Su relativa paz tras la Segunda Guerra Mundial consolidó aún más este papel, atrayendo a arquitectos y arquitectas de Europa que buscaban un laboratorio para desarrollar nuevas ideas. Los y las arquitectas del Marruecos independiente adoptaron el modernismo al asumir la tarea de construir la infraestructura de una nueva nación. El arquitecto Jean-François Zevaco, nacido en Marruecos de padres franceses, ejerció su profesión a lo largo de estos periodos formativos, desarrollando su propia y expresiva versión de la arquitectura moderna.
En una antigua iglesia del siglo XVI en Vicenza, confluyen dos historias: la de la arquitectura sacra del Renacimiento italiano y la del mármol, el material ancestral por excelencia, reinterpretado aquí en clave contemporánea. En este diálogo entre épocas, Lithos Design presenta Quinte, una pared divisoria de doble vista que transforma el mármol en una herramienta de diseño: no solo una superficie, sino un elemento rítmico y modular que define y realza los espacios. Una propuesta concebida para profesionales de la arquitectura de interiores que buscan soluciones funcionales y decorativas a la vez, capaces de modelar los espacios con precisión, elegancia y personalidad.
La reutilización adaptativa está pasando de la simple preservación a la revitalización activa, un proceso de rescate estructural y reprogramación de tipologías arquitectónicas cuyas funciones originales ya no son relevantes. La obsolescencia de los espacios arquitectónicos ocurre por diversas razones: cambios sociológicos, dejando espacios deshabitados; avances tecnológicos, eliminando maquinaria específica; y cambios económicos, haciendo que las funciones centralizadas sean necesarias. La estrategia de reutilizaciónse centra en lograr longevidad espacial y funcional a través de intervenciones mínimas, permitiendo que la estructura original sirva como el ancla de memoria del proyecto.
Esta ola de reutilización adaptativa trata la estructura histórica como un recurso limitado, priorizando la permanencia estructural sobre la estética superficial. Los diseñadores están participando en una especie de proceso arqueológico al exponer la esencia estructural original: la madera pesada, el concreto crudo o la mampostería monumental. Las intervenciones se limitan a satisfacer nuevas necesidades programáticas, apareciendo a menudo como una inserción independiente dentro de la envolvente antigua. Este contraste redefine la vida útil del edificio no como una narrativa singular, sino como una historia en capas de eventos continuos.
La arquitectura jamás dejará de buscar la funcionalidad, pues en ella reside uno de sus principios esenciales. A esta condición se suman factores como la estética y la operatividad, que también influyen en la valoración del diseño contemporáneo. Con el tiempo, el concepto de funcionalidad ha evolucionado, extendiéndose más allá de la resolución y la eficiencia, vinculándose con la creación de experiencias. Así, la calidad de un ambiente depende tanto de su diseño como de la forma en que sus elementos y sistemas se articulan para generar una experiencia global de habitar. Innovar, en este sentido, implica concebir entornos fluidos e intuitivos, donde cada componente contribuya a que la vivencia sea natural y segura, algo especialmente relevante en espacios de uso cotidiano como los baños.
https://www.archdaily.cl/es/1034480/de-lo-funcional-a-lo-sensorial-como-se-disena-la-experiencia-de-un-bano-sin-contactoEnrique Tovar
Spectrum Architecture, en colaboración con SOG y F&M, presenta el plan maestro para Gonio Yachts and Marina, un importante desarrollo frente al mar en la costa del Mar Negro diseñado para proporcionar infraestructura residencial y hotelera de alta gama para más de 30,000 personas.
El proyecto forma parte de la importante inversión de EMAAR en el sector inmobiliario georgiano bajo la marca Eagle Hills, la cual planea desarrollar dos megaproyectos en Tbilisi y Batumi. La inversión total supera los 6,500 millones de dólares y tiene como objetivo atraer 10,000 millones de dólares en inversión extranjera directa, generar 30,000 empleos en múltiples sectores y recibir a 350,000 visitantes al año.
Creado por surfistas de California que querían llevar las líneas del surf al asfalto, el skateboarding pronto superó su papel como una simple alternativa para los días sin olas. Se consolidó como una práctica que lee la ciudad a través de una lógica distinta, reinterpretando escalones, pasamanos, muros y espacios intersticiales como posibles líneas, desafíos y oportunidades. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en una cultura urbana global, una forma de habitar y transformar el espacio público a través del movimiento. Lo que alguna vez fue marginal se ha convertido en un catalizador para la activación urbana, la construcción de comunidad y nuevos usos para espacios ignorados. En su esencia, el skateboarding revela cuántas ciudades coexisten dentro de una misma ciudad, dependiendo de quién se desplace por ellas y de cómo cada persona sea capaz de reinterpretar su entorno.
La nueva sede de Cybernet Systems se diseñó en torno al concepto arquitectónico japonés de flexibilidad, promoviendo el bienestar, la colaboración y la productividad. Como líder global en Ingeniería Asistida por Computadora (CAE) que respalda la producción industrial mediante soluciones digitales avanzadas, la sede, ubicada en el edificio Fuji Soft Akihabara en Tokio, encarna el compromiso de la empresa con la creación de una comunidad dinámica y tecnológica.
Desarrollado por MB-AA (Matteo Belfiore Architect & Associates) y Shukoh, en colaboración con Cybernet Systems, el proyecto traduce los valores corporativos en diseño espacial. El minimalismo, la luz natural y la apertura definen el entorno. Las divisiones transparentes y las distribuciones adaptables fomentan la comunicación, al mismo tiempo que permiten a cada colaborador/a personalizar su espacio de trabajo. El bienestar, la creatividad, la flexibilidad y la tecnología constituyen el núcleo del proyecto.
La prestigiosa BAU Munich, la feria líder mundial en arquitectura, materiales y sistemas, sirvió de escenario para presentar las últimas innovaciones en tecnología de carpinterías arquitectónicas de Orama Minimal Frames. La exhibición ofreció una plataforma de vinculación para el sector y expuso avances que desafían los límites convencionales del diseño de marcos.
Grifería Meta en Negro Mate. Imagen cortesía de Dornbracht
¿Se están reduciendo los espacios habitables? A medida que las ciudades se densifican y la población mundial continúa su constante migración hacia los centros urbanos —que se proyecta alcanzará cerca del 70% para 2050—, el espacio doméstico se vuelve cada vez más compacto. El aumento en los precios del suelo, los altos costos de construcción y el incremento de los hogares unipersonales impulsan a los desarrolladores inmobiliarios a proyectar unidades más pequeñas y plantas más ajustadas. Al mismo tiempo, los cambios culturales hacia la eficiencia de recursos y el estilo de vida minimalista respaldan esta tendencia. La reducción de los espacios habitables requiere menos materiales, consume menos energía y fomenta que las personas vivan de manera más acorde a sus necesidades reales.
Durante mucho tiempo, el futuro de las ciudades se ha definido por la inteligencia: redes de sensores, datos y sistemas de ingeniería. Desde algoritmos de flujo de tráfico hasta paneles climáticos, la ciudad inteligente prometía hacer que la vida urbana fuera optimizada, medible y predecible. Sin embargo, en medio de esta abundancia tecnológica, se siente la ausencia de algo esencial: la sensibilidad. Las ciudades están cada vez más equipadas para procesar información, pero son menos capaces de percibir la atmósfera, las emociones o el cuidado.
Como revelan los debates globales recientes sobre innovación urbana, el próximo desafío no consiste en añadir más dispositivos, sino en cultivar nuevas formas de conciencia. Una ciudad sensible escucha a su clima, se adapta a quienes la habitan y responde a los ritmos sutiles del entorno. En esta transición del cálculo a la percepción, la arquitectura y el diseño urbano están redescubriendo la inteligencia como una forma de empatía.
¿Pueden los proyectos académicos explorar nuevos rumbos y contribuir al discurso público sobre problemáticas globales y locales? El premio The 2025 Politecnico di Torino Architecture Students Award se propuso abordar estas preguntas, demostrando cómo la investigación, la formación y la experimentación arquitectónica pueden integrarse en el plan de estudios de una facultad.
En toda Europa y más allá, los/las arquitectos/as se enfrentan a un punto de inflexión. A medida que las crecientes metas de reducción de emisiones chocan con el desabasto de materiales y la urgencia cada vez mayor de los compromisos climáticos, el entorno construido se ve obligado a reflexionar profundamente sobre cómo consume, circula y desecha sus recursos. Lo que alguna vez se consideró residuo se revela hoy como un archivo arquitectónico latente, un ecosistema urbano de materiales a la espera de ser recuperados, revalorizados o reimaginados. En medio de esta transición, los/las arquitectos/as comienzan a desempeñar un papel radicalmente distinto: no solo como diseñadores/as de edificios, sino también como orquestadores/as de los flujos que los sustentan.
Esta mentalidad emergente está transformando los cimientos de la práctica profesional. En lugar de depender de cadenas de suministro largas y extractivas, los equipos de diseño están empezando a construir sus propias redes de circuito cerrado: establecen bancos de materiales, negocian protocolos de deconstrucción y participan en nuevas formas de minería urbana.
El espacio arquitectónico ha estado delimitado durante mucho tiempo por la permanencia: espacios para funciones fijas, fachadas que definen con claridad dónde termina el exterior y comienza el interior. No obstante, la vida contemporánea se define por la superposición y la transición: entre el trabajo y el hogar, el interior y el exterior, la privacidad y la comunidad. Las necesidades espaciales evolucionan continuamente, lo que exige una arquitectura capaz de responder, adaptarse y mantener su relevancia a lo largo del tiempo.
En este contexto, la adaptabilidad ha surgido no solo como una ambición de diseño, sino como una necesidad sostenible. Los edificios que se ajustan a usos cambiantes, climas en evolución o nuevas formas de habitar extienden su vida útil y reducen la necesidad de demoliciones o adecuaciones a gran escala. La flexibilidad se convierte en una medida de resiliencia, lo que permite que las estructuras mantengan su vitalidad a lo largo de las décadas. ¿De qué manera puede, entonces, la arquitectura responder a las formas cambiantes en que habitamos y experimentamos el espacio?
Para los monumentos dignos de una admiración constante, las prácticas de conservación se han movilizado de manera selectiva con el fin de reforzar su prestigio y asegurar su lugar en el centro de las narrativas del patrimonio. En cambio, aquellas estructuras cuya arquitectura vernácula debería ser heredada pasan desapercibidas ante la mirada selectiva de los/las expertos/as. Las casas en hilera, los locales comerciales y las estructuras barriales que conforman el tejido de nuestras ciudades a menudo se dejan deteriorar hasta quedar irreparables. Pero, más allá de la estética, las pérdidas son mucho mayores.
El debate en torno a la inteligencia artificial (IA) en la arquitectura ha pasado de las meras expectativas a la aplicación práctica. Los y las profesionales de la arquitectura y el diseño ahora buscan comprender cómo el uso inteligente de herramientas impulsadas por IA puede fomentar la innovación y generar una ventaja competitiva. Sin embargo, a medida que crecen la curiosidad y el optimismo, las firmas también se enfrentan a inquietudes sobre los dilemas éticos y legales que rodean la adopción de la IA.
Entendiendo el rol actual de la cocina como lugar de convivencia, ocio y experimentación en la vivienda, el diálogo entre tecnología y arquitectura adquiere relevancia al aportar movimiento, adaptabilidad y flexibilidad a espacios domésticos. Si bien las cocinas representan la esencia de diferentes culturas preservando desde recetas antiguas y procesos hasta herencias y tradiciones, la arquitectura de estos espacios da lugar a integrar desde acabados de materiales innovadores hasta tecnologías invisibles combinando resistencia, eficiencia energética y diseño.
Vivir junto al mar ha sido durante mucho tiempo una aspiración fundamental, atraída por la promesa de una naturaleza templada, la privacidad y el acceso inmediato al agua. Históricamente, las casas de playa solían ser rústicas y despojadas de ornamentos: en parte porque abastecer sitios remotos y transportar materiales resultaba difícil, y en parte porque su encanto residía precisamente en estar más cerca de los elementos—más simples, más crudas, más directas.
Por ello, muchas de las primeras casas de playa se construyeron con madera. Este material ofrecía ventajas evidentes: era ligero, adaptable, rápido de trabajar y permitía la construcción con un mínimo de maquinaria pesada. Aunque la madera se desgasta y resiste mal la humedad cargada de sal, la madera apta para exteriores posee un carácter crudo y natural que reforzaba el atractivo de la casa de playa ideal.
Detrás de capas de yeso, pintura y acabados se encuentra una intrincada red de tuberías, conductos eléctricos, vigas y otros elementos estructurales que hacen funcionar y mantener en pie un edificio, pero que permanecen invisibles a la mirada cotidiana. Dentro de estas capas, se acumulan trazas de diferentes períodos: sistemas reemplazados, adaptaciones improvisadas y soluciones técnicas que alguna vez respondieron a contextos y urgencias específicas. En la reutilización adaptativa, el mayor desafío a menudo comienza incluso antes de que comience la construcción, que es entender qué hay dentro cuando existe poca o ninguna documentación confiable. Durante una renovación, sorpresas agradables o desagradables son inevitables. Lo inesperado es parte del proceso, pero también representa costos, retrasos y factores de riesgo que generalmente desaniman a inversores y profesionales de participar en este tipo de proyectos.