
Al diseñar la envolvente de nuestros proyectos, debemos poner especial cuidado en cada uno de los elementos que la componen, ya que cada una de estas capas presenta cualidades específicas que van a ser determinantes en el comportamiento térmico de nuestro edificio en su conjunto. ¿Cómo determinar este comportamiento?
Si dividimos 1 m2 de nuestra envolvente por la diferencia de temperatura entre sus caras, obtendremos un valor que corresponde a la transmitancia térmica, también llamado Valor U. Este valor nos permite conocer su nivel de aislación térmica en relación al porcentaje de energía que lo atraviesa; si el número resultante es bajo tendremos una superficie bien aislada y, por el contrario, un número alto nos alerta de una superficie deficiente termicamente.
Expresado en W/m²·K, el Valor U depende de la resistencia térmica de cada uno de los elementos que componen la superficie (porcentaje en que un elemento constructivo se opone al paso del calor), y ésta en particular obedece al espesor de cada capa y a su conductividad térmica (capacidad de conducir el calor de cada material). Revisemos las fórmulas necesarias para calcular la transmitancia térmica de nuestra envolvente.
