
Las ventanas son un elemento arquitectónico esencial cuya función básica, aunque sencilla, sigue siendo vital. Diseñadas principalmente para dejar entrar la luz natural y facilitar la circulación del aire, desempeñan un papel constante en la vida cotidiana, presentando una dualidad interesante. Desde una perspectiva artística, pintores como Johannes Vermeer y Henri Matisse las han utilizado como herramientas expresivas, explorando su capacidad para enmarcar vistas y contar historias. Por su parte, las ventanas han trascendido las escalas y diseños tradicionales en su dimensión arquitectónica contemporánea y minimalista, creando conexiones espaciales fluidas entre el interior y el exterior. Más allá de la innovación formal y estilística, esta evolución encuentra resonancia en los conceptos y tratados fundacionales que han guiado a la arquitectura desde sus orígenes.





