Una fachada de ladrillo hace mucho más que definir el exterior de una vivienda. Al diseñarse como una pantalla porosa, se convierte en un elemento intermediario entre el interior y el exterior, modelando la atmósfera y las condiciones ambientales de los espacios que resguarda. En la arquitectura residencial india contemporánea, el jali de ladrillo —una pantalla de ladrillo perforada o de celosía— se ha reinterpretado con una sensibilidad contemporánea, nutriéndose de elementos arquitectónicos vernáculos.
Es una tarde de verano y la nave de la Sagrada Família está saturada de colores cálidos. Haces de luz ámbar y carmesí barren el suelo de piedra, se desplazan cuando una nube pasa sobre Barcelona y luego vuelven a intensificarse. A su alrededor, quienes la visitan disminuyen el paso sin darse cuenta. Algunos levantan sus teléfonos, no para capturar la arquitectura, sino para adentrarse en la luz misma, posicionándose en un destello naranja o dorado como si los colores fueran algo que se pudiera vestir.
Sin saberlo, están haciendo exactamente lo que Gaudí pretendía: entregarse, aunque sea por un instante, a la sensación de dejarse bañar por algo más grande que uno mismo.
¿El diseño guía el uso o el uso guía al diseño? Los y las estudiantes luchan por mantener la concentración, el personal de trabajo se encoge bajo una iluminación estridente y quienes habitan un edificio se retraen de los espacios rígidos, a menudo como respuesta a condiciones ambientales que solo se hacen visibles una vez que el espacio es ocupado. La luz que atraviesa una habitación, la resonancia del sonido, la textura de las superficies o el ritmo de la circulación pueden favorecer la concentración, aportar calma o inspirar la creatividad; sin embargo, cada uno de estos factores también puede aumentar de forma involuntaria el estrés y la distracción. Profesionales de la arquitectura y el diseño se cuestionan y exploran: ¿cómo se fundamentan las decisiones de diseño y de quién es el conocimiento que se considera esencial para configurar el espacio?
Los muros han sido durante mucho tiempo algo más que simples elementos estructurales; son lienzos que narran historias, reflejando deseos de naturaleza, espiritualidad o la búsqueda de tranquilidad y estimulación. Con los avances en píxeles LED direccionables, los muros han evolucionado hacia superficies digitales inmersivas capaces de mostrar imágenes en formatos de grandes dimensiones, adaptándose a las necesidades del momento.
Sin embargo, mientras las universidades continúan formando a arquitectos y diseñadores de interiores para crear edificios estáticos, el arte de contar historias significativas a través de pantallas digitales, especialmente aquellas con dinamismo, sigue siendo en gran parte inexplorado en los planes académicos.
La simple actividad de dar un paseo por la noche puede fácilmente pasar a convertirse de una actividad tranquila y relajante en una tarea peligrosa si se elimina un solo elemento del paisaje urbano: el alumbrado público. Si bien no suele reconocerse como un aspecto definitorio de los entornos urbanos, la iluminación artificial ha desempeñado un papel esencial en la definición del carácter de las ciudades modernas. El control del delito, el atractivo de la vida nocturna, el auge de la vitrina, los movimientos revolucionarios, las utopías y los ideales de equidad social son conceptos cuyo desarrollo está estrechamente ligado a la historia del alumbrado público. Los avances tecnológicos de los últimos siglos han moldeado continuamente la apariencia y el simbolismo de las luminarias de las calles pero aún así, estos elementos han permanecido como una constante a lo largo de su historia.
La luz es una parte constitutiva de varias disciplinas, da forma al mundo tal como lo conocemos. En física sirve como medida de la velocidad, explica la visión, el registro de imágenes por el ojo, por el lente de la cámara. A lo largo de la historia del arte, la representación de la luz –o la ausencia de ella– ha guiado movimientos seculares en diversas manifestaciones con técnicas y soportes igualmente diferentes. Lo que significa que la luz –y su derivado, la sombra– son capaces de crear diferentes ambientes, atmósferas y sensaciones, que se pueden percibir en objetos y espacios. De este modo, la luz también es constitutiva de la arquitectura.
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Jenny Holzer, instalación en Guggenheim Nueva York. Foto: fluido & franz, CC BY-NC-SA 2.0 via Flickr
La luz ha estado presente en el arte durante siglos. Pensar el barroco o el gótico sin este elemento sería imposible. Sin embargo, fue en el siglo XX cuando los artistas comenzaron a explorar las cualidades de la luz y las transformaron en su propio medio para materializar el arte. Esculturas, instalaciones inmersivas y formas de modelar el entorno a través de la luz, sus colores e intensidades, trajeron nuevas percepciones espaciales al trazar una relación única con la arquitectura.
Desde el fuego en las cavernas hasta el alumbrado público en las ciudades, la iluminación ha evolucionado de manera constante junto a los avances de la tecnología - y en los últimos años, ha comenzado a cambiar de manera aún más significativa debido a la creciente conciencia sobre su impacto en el medio ambiente y en la salud de las personas. Hoy en día, no es exótico encontrar el LED de encendido automático en los espacios de trabajo y hogares tanto para mejorar la eficiencia energética como el bienestar y el confort. Al mismo tiempo, en las plazas y calles se integran cada vez más con sensores y configuración de software que permiten mejorar la seguridad y la movilidad. Y si se estima que la población mundial viviendo en ciudades crecerá al 68% para 2050, sin dudas la iluminación urbana se convertirá en un factor aún más importante de considerar.
Pero para aprovechar al máximo estas oportunidades, debemos pensar en la iluminación como parte de una visión integral y trabajar juntos para crear mejores soluciones. ¿Cuál será el futuro de la iluminación? Esta pregunta lanzamos a nuestros lectores y luego de revisar una inmensa cantidad de comentarios y opiniones, tanto de profesionales de la construcción, como de estudiantes e interesados en la arquitectura, fue una sorpresa encontrar coincidencias y visiones sobre la importancia de ir un paso más allá de lo actual sin agregar más polución lumínica - y siendo más amigable con todos los seres vivos. Conoce los principales puntos de vista, a continuación.
Cada vez que la luz incide sobre una superficie habrá una sombra, por insignificante que sea su foco. El contorno apenas será visible, pero otras formas cobrarán protagonismo en este juego de luces y sombras. En el caso de ser proyectado por danza solar, se agrega una dinámica latente a las sombras que puede ser utilizada para intensificar fenómenos cotidianos, rompiendo la monotonía del espacio. Las aberturas ortogonales en un largo corredor o las piezas tejidas en un patio son ejemplos de elementos constructivos que crean manchas de luz y sombra, trayendo además deleite estético y confort térmico a sus usuarios. De esta forma, se hace evidente que estos elementos intangibles son partes esenciales de un entorno que, mucho antes de que Louis Kahn declarara el poder de las sombras, ya estaba siendo manipulado.
Desde el fuego en las cavernas prehistóricas hasta el alumbrado público en las ciudades inteligentes, la iluminación ha evolucionado de manera constante junto a los avances de la tecnología. Sin embargo, en los últimos años, ha comenzado a cambiar de manera aún más significativa en términos de su diseño y su funcionalidad debido a la creciente conciencia sobre su impacto en el medio ambiente y en la salud de las personas.
¿Qué estrategias proyectuales o nuevas tecnologías pueden integrarse en el diseño arquitectónico sin poner en riesgo al medioambiente? Durante los últimos años, las energías renovables están pisando cada vez más fuerte a nivel mundial y la energía solar fotovoltaica es una de las tantas que presentan un crecimiento exponencial.
Se trata de una lámpara de escala monumental, con más de 6 metros de altura y 55 m2 de area, que se descuelga del patio principal del monasterio de la Purissima Concepció, transformando este edificio del siglo XVII de forma radical a través de la luz y el color.
Hace algunos días el Tec de Monterrey dio a conocer el nuevo espacio ‘Skyspace: Espíritu de Luz’, una instalación diseñada por el artista estadounidense James Turrell que ahora forma parte de DistritoTec en Monterrey, México como un destino cultural que contribuye a la calidad del espacio haciendo uso de la innovación. Esta obra, que se diseñó como un observatorio para generar una experiencia visual única a través de una secuencia de luces cada 12 horas, por la mañana y por la tarde, surge del movimiento artístico ‘Light & Space’, forma parte de un homenaje a la vida y obra de don Eugenio Garza Sada y Eugenio Garza Lagüera.
Si bien es cierto que la obra del arquitecto mexicano Luis Barragán es mundialmente reconocida y estudiada debido al invaluable compromiso con la arquitectura de su tiempo y su contexto –pero sobre todo erigida sobre cimientos profundamente armónicos y poéticos que conectan con una búsqueda muy personal en "soledad cósmica, con México como la morada temporal que acepta amorosamente" como lo describió el Jurado del Premio Pritzker al galardonarlo en 1980– a la fecha (y todavía antes del lanzamiento del sitio web de la Barragan Foundation) resultaba un tanto difícil entender el espectro completo que representa Barragán dentro de la historia de la arquitectura ya que algunas obras han permanecido privadas (o de difícil acceso) por varios años.
Como parte de un proyecto colaborativo creado por mujeres creativas, surge "Ostras & Burbujas" un evento que tuvo lugar el pasado 28 de agosto en Cucina, Ciudad de México. Dicho evento se formuló a partir de la idea de crear un espacio inmersivo que partiera desde la idea de jugar con la percepción visual –en donde se jugó con el diseño y control de iluminación a cargo de Paola Jose, fundadora de SOMBRA con la tecnología de Lutron - Ketra–, alterando la atmósfera por medio de la luz y sumándole una experiencia culinaria encabezada por la chef Montserrat Garza quien conjugó el gusto, el olfato y el tacto mediante una cena compuesta de diversos tiempos y maridada por Cavanegra Natural Wine Club.
Un correcto uso de la luz es capaz de alterar la percepción espacial; los usuarios perciben y sienten el espacio de diferentes maneras dependiendo de factores como los colores, composiciones y tonalidades de luz diferente. Como elemento constitutivo en instalaciones temporales, la luz cruza los límites no solo entre el arte y la arquitectura, sino también entre lo tangible y lo intangible, pudiendo transformar los componentes del proyecto creando nuevas formas y patrones.
Campo Baeza afirmaba que “La luz es el material más hermoso, el más rico y el más lujoso utilizado por los arquitectos. El único problema es que se nos da gratuitamente, que está al alcance de todos y no se valora suficientemente” [1]. Numerosos arquitectos y arquitectas coinciden hoy en la importancia de las cuestiones lumínicas a la hora de crear espacios arquitectónicos, reflexionando sobre su calidad, cantidad, matiz y direccionalidad. A pesar de esto, a la hora de determinar las características de sus cerramientos, muchos optan por operar con materiales que aseguren grados de privacidad altos, ya sea mediante la incorporación de elementos opacos o envolventes que tamicen las visuales y diluyan el contacto con los exteriores públicos.
En determinados casos donde las características solares lo permitan, el desarrollo tecnológico actual permite la incorporación de sistemas de cerramiento traslúcidos que aseguren el ingreso de una gran cantidad de luz natural controlada durante el día pero sin que ello implique una pérdida de privacidad. Se trata de los sistemas de paneles autoportantes de vidrio tratado, que ofrecen la posibilidad de generar superficies completamente vidriadas, continuas, homogéneas, sin obstrucciones y translúcidas, que a la vez tamicen las visuales hacia el interior de los espacios. A continuación, presentamos 6 obras localizadas en Argentina que ejemplifican diversos modos de operar con estos sistemas.
Entre maquetas y manos, un contacto que no se debe perder nunca. Al recibir esta experiencia, nos provoca silencio. Detenernos en el tiempo a pensar en el cuidado al hacer una maqueta de concreto. No hace falta decir mucho, pues nos dicen todo con estas expresivas maquetas acompañadas de un texto personal, a través del cual se transmite con belleza y sencillez la importancia de este proceso manual para el trabajo de un arquitecto.