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Arquitectos: Flipê Arquitetura, Nati Minas & Studio
- Área: 420 m²
- Año: 2022
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Proveedores: Miele, O/M Light - Osvaldo Matos








Aunque durante mucho tiempo se asumió que los recién nacidos no veían ningún color, estudios más recientes han demostrado que sí pueden distinguir entre diferentes tonalidades. Y, a pesar de que las mentes jóvenes no asimilen por completo lo que están observando, la impresión y el efecto de un estímulo visual brillante siguen provocando una respuesta potente. Esto se mantiene a lo largo de toda nuestra vida: los colores pueden influir en nuestras emociones de manera profunda. Los y las profesionales de la arquitectura y el diseño han aprovechado esto a su favor desde hace mucho tiempo, especialmente en los espacios interiores. Ya sea para destacar elementos arquitectónicos específicos, generar ciertas atmósferas, delimitar áreas en plantas libres o iluminar una habitación con los toques finales, el color es una herramienta fundamental en el proceso de diseño. En particular, la combinación de múltiples tonos intensos —técnica conocida como color blocking— puede resultar sumamente exitosa si se ejecuta de manera correcta.


En países tropicales como Brasil se valoran mucho las áreas exteriores en los proyectos residenciales. En las casas brasileñas, los patios se utilizan de diferentes maneras y se configuran también de acuerdo con el proyecto arquitectônico. Ya sean grandes o pequeños, con jardines, con piscina o equipados con otras comodidades, las familias brasileñas buscan, en la medida de lo posible, aprovechar al máximo sus espacios exteriores.

Como parte de nuestra retrospectiva 2023: Resumen del año, en ArchDaily analizamos y reflexionamos sobre las publicaciones de este año. La arquitectura residencial sigue siendo una de las categorías más visitadas en lo que respecta a obras construidas, despertando el interés de nuestros usuarios y usuarias en todo el mundo.

Los departamentos urbanos suelen ser elogiados por su uso inteligente del espacio, pero ¿qué ocurre con su propuesta cromática? Incorporar el color de manera reflexiva es más que una decisión estética; tiene el potencial de modelar respuestas emocionales, influir en el estado de ánimo y crear ilusiones espaciales. Las investigaciones en psicología del color demuestran que los colores afectan nuestras reacciones sociales, culturales y psicológicas, convirtiéndolos en potentes herramientas de diseño. Las variaciones del azul, por ejemplo, han demostrado ralentizar la producción de melatonina, manteniendo a las personas más despiertas y alertas, mientras que los tonos del verde alivian la tensión en nuestro sistema nervioso, ayudándonos a sentir mayor calma y conexión con el entorno. El color en los espacios arquitectónicos puede incluso alterar nuestra percepción, creando ilusiones de profundidad, movimiento y textura que influyen en cómo experimentamos el espacio. Las tonalidades más cálidas, como los naranjas y rojos, tienden a hacer que una habitación se sienta más íntima y acogedora, mientras que los blancos y azules fríos aportan una sensación de apertura, haciendo que los espacios parezcan más altos y amplios.

Cada año, el equipo de Curaduría de Proyectos de ArchDaily repasa la vasta gama de obras publicadas a lo largo de este período, presentando retrospectivas que permiten no solo identificar tendencias y variaciones en la producción arquitectónica, sino también reconocer de qué manera impactan en nuestra audiencia. En ArchDaily Brasil, la selección anual de las mejores casas –que año tras año sigue siendo nuestra categoría de proyectos más popular– representa una muestra de las variadas soluciones, estrategias, técnicas y materiales que se encuentran en la arquitectura residencial de los países de habla portuguesa.

En el ámbito de la arquitectura y el diseño, se suelen identificar dos enfoques constructivos principales: la construcción sólida frente a la construcción hueca. Estos métodos varían significativamente según la cultura y la región, de manera específica en los sistemas de tabiquería interior, aun cuando a primera vista parezcan intercambiables. Cada uno cuenta con prácticas consolidadas que reciben la influencia de los materiales locales, las preferencias de la mano de obra, las condiciones climáticas y las tradiciones culturales. Cuando los/las arquitectos/as y diseñadores/as se enfocan únicamente en su contexto local, es fácil que pasen por alto premisas constructivas más amplias, lo que termina por limitar la flexibilidad y la metodología de diseño. Esto plantea una interrogante fundamental: ¿en qué se diferencian realmente ambos enfoques constructivos?
Si nos enfocamos principalmente en los sistemas interiores, las diferencias entre la construcción sólida y la hueca se derivan, en gran medida, de la disponibilidad de materiales y de las preferencias de la mano de obra. Por ejemplo, en Estados Unidos y Japón, los tabiques de entramado —ya sea de madera o de metal— son frecuentemente utilizados para la división de espacios. Por el contrario, el ladrillo sigue siendo el material predominante para los muros divisorios en regiones como Hong Kong y el sur de China. ¿Por qué construimos de manera tan distinta y cuáles son los beneficios y desafíos de cada metodología?