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Arquitectos: Studio Reaktor
- Área: 11208 m²
- Año: 2025


El lunes 27 de julio, se presentó la terna de finalistas para el Premio Nacional de Arquitectura 2026 en una sesión extraordinaria del Directorio Nacional del Colegio de Arquitectos de Chile. En representación de la institución, los cinco miembros del directorio otorgaron el premio de manera conjunta a los arquitectos Alejandro Aravena Mori y Smiljan Radić Clarke, en reconocimiento a su contribución para posicionar la arquitectura chilena a nivel internacional. Ambos profesionales han sido distinguidos con el Premio Pritzker de Arquitectura: Aravena en 2016 por su trabajo junto a ELEMENTAL, y Smiljan Radić Clarke este año. La institución también reconoció la calidad de sus obras y el aporte de ambos profesionales al desarrollo local de la disciplina, destacándolos como dos figuras clave de la arquitectura surgidas desde un país pequeño en el extremo sur del mundo.

Al examinar la evolución del habitar a lo largo de la historia, se revela que los conceptos de espacio, tiempo, identidad y hogar se extienden mucho más allá de la arquitectura misma. Desde principios del siglo XX hasta el presente, el desarrollo humano ha estado marcado por transformaciones económicas, sociales, culturales y tecnológicas que se aceleran de forma constante. Los avances en las tecnologías de la información y la comunicación han propiciado un mundo de conectividad constante, un fenómeno que, en ocasiones, puede desconectar a las personas de los espacios físicos que habitan. En medio de un flujo cada vez mayor de estímulos, interacciones y plataformas digitales, el habitar compartido a través de múltiples escalas y programas arquitectónicos se presenta tanto como un desafío como una oportunidad para reconectar a las personas con su entorno mediante estrategias de diseño que respalden la libertad de movimiento y la flexibilidad que exige la vida contemporánea.




El Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi ha anunciado que el Guggenheim Abu Dabi abrirá sus puertas al público el 11 de diciembre de 2026 en la isla de Saadiyat. El museo, diseñado por el fallecido Frank Gehry, se convierte en la cuarta institución de la red global del Guggenheim, sumándose a las sedes de Nueva York, Venecia y Bilbao.
El proyecto se anunció por primera vez en 2006. La construcción comenzó en 2011, se suspendió durante varios años en medio de tensiones económicas y cambios en los contratos, y se reanudó en 2019. La fecha de finalización prevista para 2025, establecida en 2021, se postergó finalmente hasta este diciembre.




El desplazamiento suele entenderse a través del movimiento: el instante en que las personas se ven obligadas a trasladarse de un lugar a otro. Sin embargo, desde la perspectiva de la arquitectura, ese traslado es apenas el inicio de lo que viene después. Es posible que sea necesario reconstruir una vivienda, reubicar a una comunidad entera o restablecer la vida cotidiana en un lugar completamente nuevo. Lo que se pierde con el desplazamiento no siempre es algo que la arquitectura pueda restituir de forma sencilla.
Esta cuestión cobra especial relevancia en América Latina, donde el desplazamiento ha moldeado a las comunidades bajo diversas circunstancias y a diferentes escalas. Lo que ocurre después depende de los motivos del traslado forzoso, de la posibilidad de retornar y de lo que aún se conserva de los espacios habitados. Algunas comunidades logran reconstruir su entorno familiar, mientras que otras deben fundar su vida cotidiana en un sitio completamente nuevo. Estas variaciones determinan el rol que se le exige a la arquitectura.


El Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO ha inscrito las "Obras de Aalto", una colección de trece edificios y conjuntos arquitectónicos en Finlandia diseñados por Aino Marsio-Aalto, Elissa Aalto y Alvar Aalto, en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este reconocimiento destaca la trascendencia internacional de un conjunto de obras que contribuyó a redefinir la arquitectura moderna mediante un enfoque centrado en las personas, que prioriza la relación entre los edificios, la vida cotidiana, la naturaleza y el bienestar social. Con proyectos realizados desde finales de la década de 1920 hasta los años ochenta, la selección representa la contribución de Finlandia al Movimiento Moderno, al tiempo que reconoce la práctica colaborativa de los Aalto y su estudio.


La organización del Centro Cultural Europeo de Italia (ECC) ha anunciado los finalistas de los Premios ECC, presentados en el marco de Personal Structures – Confluences, la octava edición de su exposición internacional de arte contemporáneo, que se realiza en paralelo a la Bienal de Arte de Venecia. Abierta al público en Venecia del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026 en el Palazzo Bembo, el Palazzo Mora y los Jardines de Marinaressa, la exposición sirve de escenario para estos premios, que celebran las prácticas artísticas que abordan el tema de la muestra, Confluencias, a través de la investigación, la interdisciplinariedad y el diálogo con el lugar. Las propuestas ganadoras se anunciarán el 22 de noviembre de 2026, durante el evento de clausura de la exposición.

Las naciones de Centroamérica ocupan un estrecho puente terrestre entre México y Colombia, pero no nacieron como países independientes. Surgieron de una sola entidad: la República Federal de Centroamérica en 1823. Aquella federación se disolvió; sin embargo, el ideal de una región unificada nunca murió del todo. En 1951, los gobiernos firmaron la Carta de San Salvador para crear la ODECA, la Organización de Estados Centroamericanos. Cuatro décadas más tarde, el Protocolo de Tegucigalpa de 1991 la reemplazó por el SICA, el Sistema de la Integración Centroamericana, el marco que rige la cooperación regional en la actualidad. En el marco de este proceso de integración, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua fundaron en 1960 el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), estableciendo su sede en Tegucigalpa. A primera vista, se trata de un complejo de oficinas convencional de finales del siglo XX; no obstante, al observar de cerca su fachada, el edificio se convierte en un manifiesto sobre la identidad. Uno escrito en piedra de cantera rosada proveniente de las mismísimas colinas que rodean la capital hondureña.