
El centro de una planta nunca es simplemente un espacio vacío. Una vez que las habitaciones y los recorridos comienzan a organizarse a su alrededor, el centro empieza a estructurar la totalidad del diseño. Puede albergar un patio, una escalera, un jardín o una habitación compartida. También puede preservar algo preexistente en el sitio o dar soporte a un proceso que la arquitectura no controla por completo. Lo que ocupa esta posición determina cómo se distribuyen, conectan y utilizan los espacios circundantes.








