Romullo Baratto es arquitecto, doctor por la FAUUSP y Managing Editor de ArchDaily. Anteriormente coordinó el equipo editorial de la 11ª Bienal de Arquitectura de São Paulo y se desempeñó como Managing Editor de ArchDaily Brasil, donde lideró la plataforma para obtener el Premio FNA, la primera vez que este reconocimiento fue otorgado a un medio de comunicación. Su trabajo abarca la investigación académica y la práctica editorial, comunicando la arquitectura a través de textos, entrevistas, conferencias, curaduría y fotografía. Síguelo en Instagram @romullobf.
El Departamento de Cultura y Turismo de Abu Dabi ha anunciado que el Guggenheim Abu Dabi abrirá sus puertas al público el 11 de diciembre de 2026 en la isla de Saadiyat. El museo, diseñado por el fallecido Frank Gehry, se convierte en la cuarta institución de la red global del Guggenheim, sumándose a las sedes de Nueva York, Venecia y Bilbao.
El proyecto se anunció por primera vez en 2006. La construcción comenzó en 2011, se suspendió durante varios años en medio de tensiones económicas y cambios en los contratos, y se reanudó en 2019. La fecha de finalización prevista para 2025, establecida en 2021, se postergó finalmente hasta este diciembre.
En una época tan obsesionada con el cuidado de la piel y las apariencias, pocos/as arquitectos/as se interesan realmente por los intestinos de nuestros edificios. Con una práctica arraigada en la conciencia contextual y el pragmatismo técnico, sensible a las necesidades de las personas a las que sirve y a las limitaciones de recursos, la arquitecta marroquí Aziza Chaouni se enfoca en los sistemas ocultos que permiten que la arquitectura exista. Durante las últimas dos décadas, ha trabajado en proyectos en diversas geografías, particularmente en la región del Sáhara, colaborando activamente con sus comunidades y su patrimonio.
Actualmente al frente del Laboratorio Sur-Norte (SoNo) para la Construcción Sostenible y la Conservación en la EPFL de Lausana (Suiza), Chaouni aporta al ámbito académico su experiencia arquitectónica en el desarrollo de proyectos bajo restricciones severas, abogando por una colaboración recíproca entre el Sur Global y el Norte Global. ArchDaily tuvo la oportunidad de conversar con Aziza sobre su experiencia en África y cómo esta puede fomentar formas más sostenibles de diseñar edificios para el futuro de nuestras ciudades.
Desde hace mucho tiempo, la arquitectura se ha sentido atraída hacia arriba. En El aire y los sueños, Gaston Bachelard escribe sobre una imaginación moldeada por el movimiento; por el impulso de elevarse, de dejarse llevar, de escapar de la atracción del suelo. El aire, para él, invita a la imaginación a distorsionar, a inventar, a ir más allá de lo dado en lugar de simplemente reproducirlo. En este sentido, la ligereza no es solo una condición física, sino un sentimiento: el deseo de trascender el peso de la tierra y avanzar hacia algo menos tangible. Este impulso puede rastrearse a lo largo de los persistentes intentos de la arquitectura por elevarse, desde los pilotis y las grandes luces hasta los sistemas suspendidos y las membranas tensadas. Construir de manera ligera, por lo tanto, no es solo una ambición técnica, sino también cultural: una forma de alcanzar el cielo.
En la actualidad, esta búsqueda de ligereza adquiere una urgencia renovada. A medida que las preocupaciones ambientales, los riesgos climáticos y los avances tecnológicos reconfiguran el entorno construido, construir de manera ligera ya no es únicamente una ambición estética o estructural; se plantea cada vez más como un imperativo ecológico y ético.
La cosmogonía del capitalismo (racial). Imagen cortesía de Dele Adeyemo
Al lanzar una piedra hoy, Eshu mata un pájaro de ayer. Este proverbio yoruba relata una historia tanto de reparación como de ancestralidad al desafiar con alegría las convenciones del espacio-tiempo y acceder a sujetos del pasado mediante acciones del presente. El dicho ofrece un punto de partida poético hacia tradiciones más amplias de África Occidental y hacia la práctica del artista y arquitecto escocés-nigeriano Dele Adeyemo. Reconocido como uno de los ganadores de los Premios ArchDaily 2025 Next Practices, el trabajo de Adeyemo reúne ecología, espiritualidad, danza y territorio, examinando cómo las prácticas culturales encarnadas pueden generar posibilidades espaciales alternativas dentro y en contra de la arquitectura del capitalismo racial.
Nacido en Nigeria y criado en el Reino Unido, Adeyemo ha visitado Lagos durante muchos años. A través de este vínculo, ha desarrollado un amplio cuerpo de investigación sobre prácticas de movimiento colectivo que anteceden al capitalismo y ofrecen inteligencias espaciales distintas y a menudo imaginativas que operan en paralelo a los sistemas dominantes. ArchDaily conversó con Dele sobre sus prácticas artísticas y pedagógicas, y sobre cómo identifica la sofisticación del diseño allí donde los/as arquitectos/as suelen percibir deficiencias.
«La historia de la arquitectura no está equivocada», argumentó Lesley Lokko en su introducción a la Bienal de Arquitectura de Venecia 2023, «sino incompleta». Durante la mayor parte del siglo XX, la historia de la arquitectura habló en una sola lengua: una narrativa única y dominante centrada en un puñado de movimientos, nombres y ciudades, cuyo alcance e influencia parecían universales precisamente porque las voces alternativas quedaban silenciadas. Sin embargo, los movimientos de diseño rara vez cruzaron las fronteras intactos. Con frecuencia fueron absorbidos, resistidos, reinterpretados y transformados en función de la geografía, la política, la economía, el clima y los materiales disponibles. Lo que en un lugar se recibió como doctrina, en otro se convirtió en algo completamente distinto.
Este mes, ArchDaily explora Diseño del siglo XX en transición: una reinterpretación global de la historia de la arquitectura, un tema que rastrea los lenguajes de diseño de este siglo no como un canon único, sino como una constelación de trayectorias en evolución, intersección y continua reinvención. Este enfoque desafía la suposición de que las arquitecturas regionales y no occidentales eran meras derivaciones, posicionándolas en cambio como espacios de reinterpretación activa, donde las ideas globales se filtraron a través de materiales, climas, mano de obra y prácticas culturales locales para producir algo completamente distinto.
Cada doce años, las orillas del Ganges en Prayagraj se convierten en una de las ciudades más grandes de la Tierra y luego desaparecen. El Maha Kumbh Mela atrae a más de 400 millones de personas en peregrinación a lo largo de seis semanas, lo que requiere la construcción de una infraestructura urbana completa: puentes de pontones, hospitales de campaña, kilómetros de carreteras temporales y una cuadrícula de ciudades de tiendas de campaña visible desde el espacio. Al finalizar el festival, se desmantela por completo. Ningún encuentro en la historia de la humanidad genera una arquitectura del movimiento tan completa: construida para la llegada, diseñada para la transitoriedad y pensada para no dejar rastro permanente. El Kumbh Mela es excepcional en escala, pero no en su condición: el movimiento se ha convertido en un problema espacial que define nuestro siglo.
Este mes, ArchDaily explora Arquitecturas del movimiento: territorio, fronteras y las políticas de pertenencia, un tema que examina cómo la movilidad reconfigura la relación de la arquitectura con el territorio, la propiedad y la identidad. El tema no aborda el movimiento como una crisis que deba gestionarse, sino como un lente fundamental a través del cual reconsiderar lo que realmente hacen los edificios, las ciudades y las fronteras: a quiénes acogen, a quiénes excluyen y qué es lo que hacen permanente.
"Sabemos que no nacemos para morir", solía decir el arquitecto brasileño Paulo Mendes da Rocha. "Nacemos para continuar". En la arquitectura, esta idea de continuidad yace en el núcleo del patrimonio, no como una herencia estática, sino como algo que perdura, se transforma y se reinterpreta constantemente. No obstante, aquello que continúa y lo que se permite que desaparezca nunca es neutral. Las decisiones sobre la preservación están moldeadas por el poder, la memoria y el valor, lo que plantea una pregunta fundamental para la práctica contemporánea: ¿quién define qué vale la pena preservar y para quién?
Cortesía de [applied] Foreign Affairs, Instituto de Arquitectura, Universidad de Artes Aplicadas de Viena
Mucho antes de que la arquitectura tomara la forma de muros, techos o ciudades, esta ya reunía a las personas en torno al fuego. El simple fogón fue uno de los primeros dispositivos espaciales de la humanidad: un lugar para el calor, la comida, las historias y el ritual. A su alrededor, el espacio cobraba forma a través de la proximidad y no del cerramiento; mediante la presencia compartida en lugar de un uso prescrito. El fuego organizaba los cuerpos en círculo, fomentaba alianzas y transformaba la supervivencia en vida colectiva. Hoy en día, esta lógica ancestral persiste: la arquitectura tiene el potencial de reunir a las personas, no dictando cómo deben encontrarse, sino creando las condiciones que hacen posible el encuentro.
Este mes, ArchDaily explora El encuentro y la creación de lugar, un tema que examina la arquitectura como un marco para la inclusión, el cuidado y la pertenencia. Esta temática se alinea con la primera edición de los ArchDaily Student Project Awards, los cuales abordan el cuidado desde una perspectiva colectiva, enfocándose en espacios que fomentan mejores formas de convivencia. Más allá de los espacios de reunión emblemáticos, nuestra cobertura analiza los entornos cotidianos, desde mercados de alimentos y mesas comunitarias hasta plazas de barrio, terceros lugares, ámbitos domésticos y entornos digitales o híbridos de encuentro a distancia. En lugar de tratar el encuentro como un programa rígido, se plantea cómo el diseño espacial puede potenciar la apertura, la diversidad y la vida colectiva sin imponer formas fijas de reunión.
Durante mucho tiempo, la tradición filosófica occidental ha situado a la cultura en oposición a la naturaleza. Este pensamiento dual ha moldeado el canon de las ciencias y las humanidades, y la arquitectura no ha sido la excepción. Bajo esa lógica, todo lo que no es humano existe para ser explotado por el ser humano y recibe el nombre de "recurso natural". Esta mentalidad extractivista ha moldeado el desarrollo de muchas partes del mundo en los últimos siglos, dejando huellas profundas —a veces irreparables— en el planeta. Sin embargo, siempre han existido otras formas de habitar. Desde las prácticas religiosas de África occidental basadas en el animismo hasta las ciencias herbolarias de quienes custodian la Jurema Sagrada en Brasil; desde las comunidades indígenas en la India cuyo ritmo de vida refleja los monzones, hasta los inuit del Ártico que pueden ver decenas de tonalidades de blanco: entre los seres humanos y la naturaleza no hay distinción, lo que existe es la vida.
Pensadores y pensadoras contemporáneos llevan este debate a los ámbitos de la filosofía y, más específicamente, de la arquitectura. Donna Haraway, Antônio Bispo dos Santos, Achille Mbembe y Beatriz Colomina son solo algunas de las figuras cuyo trabajo ha ayudado a expandir la estrecha perspectiva occidental, arrojando luz sobre formas alternativas de convivencia —con otros seres humanos y más que humanos— en este planeta.
Barcelona es la primera ciudad en la historia del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA en albergar el evento en dos ocasiones. La edición de 1996, Presente y futuros: arquitectura en las ciudades, llegó en un momento de gran efervescencia, cuando la urbe posolímpica consolidaba un modelo urbano que se convertiría en uno de los más estudiados y cuestionados del urbanismo contemporáneo, y cuando la arquitectura aprendía a pensarse a través de la gran metrópoli como su principal espacio de indagación. Treinta años después, la misma ciudad vuelve a plantear la pregunta bajo una condición muy distinta: una en la que el entorno construido ya no puede entenderse como un objeto autónomo, sino únicamente a través de los sistemas ecológicos, materiales y políticos más amplios que lo sostienen. El tema del Congreso de 2026 —Becoming. Arquitecturas para un planeta en transición— no abandona las preocupaciones urbanas de 1996, sino que las replantea desde una escala planetaria.
El equipo curatorial detrás de esta edición, integrado por Pau Bajet, Maria Giramé, Mariona Benedito, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres, aborda la arquitectura como una herramienta crítica y transformadora arraigada en el territorio, con una labor que abarca la práctica profesional, la investigación y la docencia. Su programa estructura el Congreso en torno a seis líneas temáticas interconectadas (Devenir más que humano, Devenir circular, Devenir encarnado, Devenir interdependiente, Devenir hiperconsciente y Devenir sintonizado) y lo distribuye en tres sedes de carácter muy diverso —Les Tres Xemeneies del Besòs, el Disseny Hub en Glòries y el CCIB—, cada una elegida tanto por su carga simbólica como por su capacidad de aforo.
¿Cuánto pesa una casa? En su ensayo de 1965 A Home Is Not a House, Reyner Banham observó que las viviendas estadounidenses modernas se estaban volviendo estructuralmente más ligeras, al tiempo que aumentaban de peso en instalaciones mecánicas como plomería, cableado, calefacción y aire acondicionado. Sostenía que el verdadero peso de la arquitectura ya no radicaba en los muros y techos, sino en los sistemas de alto consumo energético que garantizaban el confort.
Décadas más tarde, la pregunta se actualizó en la 7ª Trienal de Arquitectura de Lisboa. La curaduría de Ann-Sofi Rönnskog y John Palmesino planteó el interrogante: ¿cuánto pesa una ciudad? La escala se trasladó así del interior doméstico al territorio. La tecnosfera, materializada en un estimado de 30 billones de toneladas de materia creada por el ser humano en la Tierra, replantea por completo la discusión. Las ciudades, los centros de datos, los campos petroleros, los centros logísticos, los satélites, los cables y los flujos de desechos conforman un sistema planetario en el que la arquitectura no es un mero objeto ni un telón de fondo, sino un participante activo.
Estación de Tratamiento de Agua de Sanasa en Campinas, São Paulo. Foto: Renan Pissolatti/WRI Brasil
La Región Metropolitana de Campinas es uno de los mayores centros urbanos del país. Con más de tres millones de habitantes y un PIB superior a R$ 150 mil millones al año, es una de las regiones económicas más dinámicas de Brasil.
Sin embargo, al mismo tiempo, se trata de un área vulnerable al cambio climático. El crecimiento de la mancha urbana y la creciente demanda de agua en la región sitúan a Campinas en el mapa de las áreas con alto riesgo de déficit hídrico, según la herramienta Aqueduct, del WRI.
Divididos entre la admiración por la arquitectura moderna de Brasilia, ciudad donde tienen su sede, y el respeto por el bioma del Cerrado, donde se insertan, los arquitectos Daniel Mangabeira, Henrique Coutinho y Matheus Seco, socios del estudio BLOCO Arquitetos, han desarrollado una práctica fundada en la racionalización de recursos, la simplicidad formal y la atención al contexto natural o urbano. Sus proyectos varían de la pequeña a la gran escala, abarcando desde interiores comerciales, casas y edificios residenciales, hasta clubes y propuestas urbanísticas.
No País dos Arquitectoses un podcast creado por Sara Nunes, responsable también de la productora de películas de arquitectura Building Pictures, que tiene como objetivo conocer a profesionales, proyectos e historias detrás de la arquitectura portuguesa contemporánea de referencia. Con poco más de 10 millones de habitantes, Portugal es un país sumamente interesante en relación con este campo profesional, y su producción arquitectónica trasciende su escala poblacional o territorial.
No País dos Arquitectos es un podcast creado por Sara Nunes, también responsable de la productora de películas de arquitectura Building Pictures, cuyo objetivo es conocer a los/las profesionales, los proyectos y las historias detrás de la arquitectura portuguesa contemporánea de referencia. Con poco más de 10 millones de habitantes, Portugal es un país sumamente estimulante en relación con este campo profesional, y su producción arquitectónica supera con creces su escala poblacional o territorial.
En este episodio, Sara conversa con Nuno Grande, del estudio Pedra Líquida, sobre la Casa do Conto y el Hotel Tipografia do Conto. Escucha la entrevista completa y lee parte de la transcripción de la conversación a continuación:
No País dos Arquitectos es un podcast creado por Sara Nunes, responsable también de la productora de películas de arquitectura Building Pictures, que tiene como objetivo conocer a los/las profesionales, los proyectos y las historias detrás de la arquitectura portuguesa contemporánea de referencia. Con poco más de 10 millones de habitantes, Portugal es un país sumamente interesante en relación con este campo profesional, y su producción arquitectónica no hace justicia a su escala poblacional o territorial.
En este episodio de la cuarta temporada, Sara conversa con José Carlos Nunes de Oliveira sobre el Edificio de los Paços do Concelho de Trofa. Escuche la conversación y lea parte de la entrevista a continuación.
Nos complace presentar los proyectos finalistas del Premio Obra del Año 2022. Tras dos semanas de nominaciones, se seleccionaron los proyectos favoritos entre cientos de obras construidas en los países de lengua portuguesa. Nuestro jurado de especialistas, compuesto por nuestros/as propios/as lectores/as, realizó, una vez más, un excelente trabajo en la selección de estas 15 obras.
Desde hoy y hasta el 30 de marzo a las 23:59 (Brasilia - GMT-3), pueden votar una vez al día por las obras que consideren los mejores ejemplos de la arquitectura lusófona contemporánea. El resultado se dará a conocer el 31 de marzo.
No País dos Arquitectoses un podcast creado por Sara Nunes, responsable también de la productora de películas de arquitectura Building Pictures, que tiene como objetivo conocer a los/las profesionales, los proyectos y las historias detrás de la arquitectura portuguesa contemporánea de referencia. Con poco más de 10 millones de habitantes, Portugal es un país sumamente interesante en relación con este campo profesional, y su producción arquitectónica supera con creces su escala poblacional o territorial.
En este episodio, Sara conversa con los arquitectos del estudio extrastudio, João Caldeira Ferrão y João Costa Ribeiro, sobre el proyecto de la Casa Vermelha. Escuche la entrevista completa y lea parte de la transcripción de la conversación a continuación: