
Si bien las ciudades que integran la lista están geográficamente dispersas y son completamente distintas entre sí, su inclusión está marcada por un rasgo común: la atención a lo local. En el caso de Toronto, esto se traduce en un cosmopolitismo a gran escala, al nivel de urbes como Nueva York y Londres; el trabajo continuo de la ciudad con Sidewalk Labs de Google promete transformar lo que entendemos por una gran ciudad. Por su parte, en Melbourne, a pesar de haber perdido recientemente el primer puesto en la lista de las ciudades "más habitables" del mundo, la prioridad absoluta sigue siendo la calidad de vida.
























