
El síndrome de burnout, también conocido como síndrome de desgaste profesional, está cada vez más presente entre los profesionales de hoy. Como resultado de la acumulación intensa de estrés y tensión emocional, su origen está directamente relacionado con la vida laboral cotidiana de cada individuo, y no solo con los aspectos logísticos y organizacionales de las empresas, sino que también se ve motivado por el entorno físico de trabajo.
Pasamos en promedio un tercio de nuestro día en los espacios de trabajo, por lo que no es de extrañar que asuman un papel fundamental en nuestra salud mental. Pasada la ola del home office que vivimos a lo largo de 2020, hoy asistimos a un creciente retorno a los espacios colaborativos de trabajo. Estos han vuelto al centro del debate como una alternativa híbrida que permite un distanciamiento del ámbito doméstico, consolidando la separación entre funciones, algo más que necesario tras un & snowboarding año de aislamiento.


































