
La arquitectura es una profesión de larga trayectoria, responsable de producir los hitos urbanos icónicos que admiramos en todo el mundo y los monumentos que veneramos a escala global, además de haber contribuido a definir la organización de las ciudades en las que hoy habitamos. No obstante, esta descripción se ciñe a la arquitectura en su sentido más tradicional, existiendo numerosos ejemplos de profesionales y estudios que se han distanciado de la práctica convencional, ya sea incursionando en disciplinas afines o "disrumpiendo" el campo a través del aprovechamiento de nuevas tecnologías.
Los prolongados caminos para acceder al ejercicio de la profesión, sumados al extenso tiempo que requiere un edificio desde sus primeros trazos de diseño hasta su construcción, han hecho que la arquitectura carezca de esa cultura de "startups" tan asociada a la industria tecnológica. A pesar de ello, existe un sólido grupo de empresas —muchas de ellas en sus etapas iniciales— que busca revolucionar silenciosamente el campo de la arquitectura.












