
Durante siglos, la elaboración de maquetas físicas ha sido un elemento fundamental en la educación y la práctica de la arquitectura. Al permitir que el/la diseñador/a y el/la cliente exploren un esquema en planta, alzado y perspectiva al mismo tiempo, la maqueta física busca simular la relación espacial entre volúmenes y comprender los sistemas constructivos.
Incluso en la era de los renders de ultra alta definición y la realidad virtual, las maquetas físicas de materiales representan un método entrañable, probado y comprobado para transmitir ideas, tanto durante el proceso de diseño como en la etapa de presentación. Ya sea mediante una prueba volumétrica rápida de cinco minutos con modelos de papel o un detalle constructivo en madera cuidadosamente esculpido, la elección minuciosa del material puede facilitar enormemente el proceso de modelado, permitiendo que los/las diseñadores/as mantengan un nivel de abstracción o pongan a prueba las propiedades físicas de los sistemas estructurales.

























