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Arquitectos: Estudio VA arquitectos
- Área: 199 m²
- Año: 2024
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Proveedores: C+C, FV, Roca, jhonson acero






¿Qué sucede con una casa cuando la vida para la que fue diseñada llega a su fin? En el caso de la Casa sobre el Arroyo, la respuesta se fue gestando de manera gradual a medida que la obra cambió de uso, de propiedad y de estado de conservación a lo largo de casi ocho décadas. Aun frente a estas transformaciones, la estructura, la circulación y la relación con el sitio mantuvieron un papel central en la manera de entender la vivienda y, finalmente, de restaurarla.
Diseñada a partir de 1943 por Amancio Williams y Delfina Gálvez Bunge de Williams para el padre de Amancio, Alberto Williams, la Casa sobre el Arroyo surgió directamente de las condiciones de su emplazamiento en Mar del Plata, Argentina. En lugar de tratar al arroyo Las Chacras como un obstáculo a esquivar, el proyecto lo utiliza para organizar la propia vivienda. Un arco de hormigón armado cruza el cauce y eleva los espacios habitables sobre este, transformando al arroyo en una pieza fundamental de la experiencia de recorrer y habitar la casa.


Los símbolos siempre han viajado a través de la arquitectura. Aparecen en la piedra tallada, los textiles tejidos, los techos y muros pintados, los herrajes de las puertas y los objetos cotidianos, portando las creencias, los rituales y las historias de las culturas que los crearon. En los interiores contemporáneos, el diseño continúa este diálogo con el lugar al reinterpretar símbolos históricos y traducirlos a través de nuevos materiales, técnicas de fabricación y formas arquitectónicas.
El nudo Ruyi es un claro ejemplo de esto. Durante siglos, este motivo entrelazado ha formado parte de la tradición del anudado chino, simbolizando la continuidad, la armonía y los buenos deseos. Su geometría de bucles suaves ha estado presente en objetos decorativos y artesanías ceremoniales, demostrando cómo las referencias culturales pueden integrarse en un vocabulario de diseño que va mucho más allá del ornamento.

3DCP Group ha completado Skovsporet, un desarrollo de vivienda estudiantil impreso en 3D en Holstebro, Dinamarca, diseñado por SAGA Space Architects en colaboración con MS+. Ubicado cerca de VIA University College, el proyecto consta de 36 departamentos en planta baja distribuidos en seis bloques de edificios, con una superficie total de 1,650 metros cuadrados. Construido a lo largo de 12 meses, Skovsporet aplica la impresión 3D de concreto a gran escala en un desarrollo residencial, combinando elementos estructurales impresos con métodos constructivos convencionales. El proyecto fue desarrollado para NordVestBO y está programado para recibir al primer grupo de estudiantes este mes.


El colectivo de arte, arquitectura y diseño con sede en Londres Assemble anunció recientemente un nuevo proyecto de espacios de trabajo en la capital inglesa. Desde su fundación en 2010, el estudio ha consolidado una comunidad en torno a los oficios y la fabricación, ofreciendo espacios creativos y de industria ligera que resisten las fuerzas del mercado, funcionando como una plataforma para el trabajo social y ecológicamente comprometido. Recientemente, aseguró un contrato de arrendamiento por 25 años, con opción de compra, para Bromley Hall, una mansión de principios del período Tudor considerada una de las casas más antiguas de Londres. El plan consiste en transformar los tres edificios del sitio —Bromley Hall (c. 1485), la antigua biblioteca Poplar Library (c. 1904–5) y el edificio de contenedores RedBox— en el espacio de trabajo más grande de Assemble hasta la fecha, sumando 14,000 pies cuadrados (unos 1,300 m²) a su oferta actual de espacios de trabajo, con un plan de desarrollo a largo plazo proyectado para duplicar esta cifra. El nuevo proyecto del estudio persigue un doble objetivo: restaurar un edificio catalogado como Grado II* y aumentar la estabilidad de la comunidad de industrias creativas a través de contratos de arrendamiento a largo plazo y un nuevo espacio de colaboración.

Ubicada al pie de la cordillera de Alborz, Teherán crece bajo una cadena montañosa que la protege y la asfixia al mismo tiempo. El mismo paisaje que bloquea los vientos y atrapa la contaminación sobre la ciudad alberga también, a lo largo de sus laderas, siglos de disputas por este territorio estratégico. Se trata de una capital construida sobre un terreno inestable, tanto geológica como políticamente. Bajo sus avenidas corren fallas sísmicas activas, mientras que sobre ellas se acumulan las huellas de sucesivas reconstrucciones, demoliciones y reinvenciones forzadas. De este modo, la ciudad continúa expandiéndose, testigo silencioso de un país que, durante más de dos siglos, ha negociado constantemente entre la memoria y el borrado.


