
-
Arquitectos: ARCHITECTS OFFICE
- Área: 5325 m²
- Año: 2025



La vivienda moderna fue uno de los ámbitos donde el movimiento moderno planteó su promesa más audaz: que la arquitectura podía transformar no solo la ciudad, sino también la forma en que la gente vivía en ella. Como ha señalado el historiador de la arquitectura argentino Ramón Gutiérrez, la vivienda popular es "la gran asignatura pendiente, que habitualmente no figura en las historias de la arquitectura". En América Latina, esta ausencia es significativa. A lo largo del siglo XX, la expansión de las ciudades convirtió a la vivienda en una de las formas más claras de proyectar el cambio urbano, y el modernismo se introdujo no solo en planos y dibujos, sino también en departamentos, barrios, calles y rutinas domésticas.
Sin embargo, una vez construidos, estos proyectos se insertaron en ciudades configuradas por la política, la memoria, la desigualdad y dinámicas de ocupación en constante evolución. Sus significados ya no dependían únicamente del plano original, sino de las formas en que fueron habitados, alterados y transformados con el paso del tiempo. Lo que esta historia revela no es una simple adaptación, sino una fricción: ese momento en que la arquitectura deja de ser un modelo ideal y se enfrenta a una ciudad que no puede controlar por completo.





Implantado en el alto del Mirador de Boa Viagem de la ciudad de Niterói, el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói – MAC fue diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer. Inaugurado hacia el año 1996, se trata de una obra maestra de la arquitectura moderna dedicada a albergar la colección de arte contemporáneo brasileño de los años 60-90. Se alza sobre el acantilado como un faro y simula flotar en el aire al posarse sobre una fuente de agua. Frente a la Bahía de Guanabara de Río de Janeiro, Brasil, sus líneas circulares y su figura revolucionaria de doble curvatura resaltan en el horizonte ofreciendo una plaza abierta de 2500 m2 junto a un espejo de agua que aportan una apariencia de gran ligereza a la estructura.

Un Río de Janeiro radiante, bañado por el sol y mecido por la brisa del mar. La playa está llena de vida—los niños corren por la arena, las familias se divierten, risas resuenan en el viento. Así es como "Aún Estoy Aquí", película brasileña nominada a tres premios Oscar, abre su narrativa: con una ciudad maravillosa que exhala alegría y libertad, un escenario que parece salido de una postal de los años 70. Pero, a medida que la historia avanza, este paisaje luminoso se disuelve en sombras, manchado por el miedo y la incertidumbre impuestos por la dictadura militar que gobernó Brasil durante más de dos décadas.



A medida que crece la demanda de viviendas asequibles y disminuye la disponibilidad de propiedades de bajo costo, las partes interesadas en la vivienda deben volverse más innovadoras en su enfoque del desarrollo de viviendas sociales. Una oportunidad radica en restaurar y reutilizar edificios abandonados. Si bien la construcción de casas nuevas sigue siendo la estrategia principal de las autoridades y asociaciones de vivienda, rehabilitar edificios abandonados puede ser una opción más económica. Este enfoque no sólo maximiza el uso de infraestructura en ruinas sino que también brinda una oportunidad económica para aumentar las viviendas asequibles dentro de la ciudad. Aunque rehabilitar edificios residenciales abandonados puede parecer una solución obvia, se vuelve aún más crucial cuando se consideran edificios comerciales, institucionales o históricos abandonados para viviendas sociales.

La reubicación de una ciudad capital es una decisión urbana compleja con diversas dimensiones y consecuencias tanto para la antigua capital como para la nueva. Esta puede ser impulsada por factores políticos, económicos y sociales (entre otros), y tiene implicaciones tanto urbanas como arquitectónicas para los residentes. Algunos de estos factores pueden ser la ubicación, la planificación, el diseño de edificios, el propósito de la antigua capital, las condiciones climáticas y la separación de los centros político/administrativos de las ciudades culturales y económicas.
A raíz del continuo discurso urbano, países como Egipto están construyendo una nueva ciudad capital para aliviar la población y el estrés urbano en El Cairo. De manera similar, Indonesia está planeando una nueva capital en respuesta a los desafíos que enfrenta Yakarta, como la contaminación, la congestión del tráfico y el aumento del nivel del mar. Es valioso examinar otros países del sur global que han trasladado sus ciudades capitales, teniendo en cuenta las lecciones arquitectónicas y urbanas aprendidas de sus experiencias.