
La arquitectura suele nutrirse de la historia de un lugar, traduciendo las narrativas locales en formas, materiales y experiencias espaciales contemporáneas. Ubicado en la ciudad balneario de Bad Orb, cerca de Fráncfort, el ALEA RESORT HIDEAWAY sigue este enfoque y se inspira en la historia de la extracción de sal de la zona.
Diseñado por el estudio PLAJER + FRANZ, este proyecto hotelero de 5.200 m² hace referencia a la geometría de los cristales de sal a través de su lenguaje arquitectónico, al tiempo que utiliza soluciones de iluminación de OLEV para definir la atmósfera de sus espacios interiores. En esta entrevista, el arquitecto Alexander Plajer analiza la relación del proyecto con su contexto, el proceso de diseño y el papel de la iluminación.












