
Entre el 23 de junio y el 30 de agosto de 1988, el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York presentó una exposición titulada Deconstructivist Architecture, como parte de un programa "concebido para examinar los desarrollos actuales de la arquitectura". Bajo la curaduría de Philip Johnson y Mark Wigley, esta se centró en la obra contemporánea de siete arquitectos/as internacionales: Coop Himmelblau, Peter Eisenman, Frank Gehry, Rem Koolhaas, Daniel Libeskind, Bernard Tschumi y una joven Zaha M. Hadid. Con 37 años de edad, su trabajo fue presentado al mundo como un ejemplo de "la aparición de una nueva sensibilidad en la arquitectura". El material expuesto no era una maqueta ni un plano, sino una pintura, The Peak, presentada para un concurso de arquitectura en Hong Kong en 1983. A partir de este punto de partida, su contribución a la arquitectura se profundizó en la misma línea reconocida al momento de su inclusión en la exposición: el desarrollo de un lenguaje arquitectónico distintivo, matemático y, en sus propias palabras, "fluido", y su consolidación como una figura femenina líder en un campo históricamente dominado por hombres.

























