La teoría de la selección natural de Charles Darwin buscaba explicar el origen y la supervivencia de las especies en el planeta. En definitiva, señala que el organismo más apto sobrevive y puede reproducirse, perpetuando variaciones útiles para cada especie en un lugar determinado. La adaptación es, por tanto, una característica que favorece la supervivencia de los individuos en un contexto. En el mundo de la construcción, podríamos trazar algunos paralelismos. ¿Puede la adaptación ser una cualidad importante para aumentar la vida útil y la eficiencia de un edificio a lo largo del tiempo, considerando los cambios y demandas de la sociedad, así como las tecnologías y estilos de vida?
La naturaleza ha sido continuamente considerada una musa inspiradora para los arquitectos. Colores y formas del mundo natural están incrustados en construcciones artificiales. Los edificios también están formados por patrones de viento y sol, topografía y vegetación. Mientras que la arquitectura se alimenta de los efectos de la naturaleza, los edificios se han propuesto como objetos inertes que permanecen estáticos en un mundo en evolución biológica. Las "junglas" antropocéntricas de hormigón están desprovistas de vida, separando a los humanos de los entornos naturales y provocando desequilibrios que se han manifestado en forma de pandemias. Pero, ¿cómo serían las ciudades si no hubiera fronteras entre humanos y ecosistemas?
Liam Young es un arquitecto especulativo, diseñador de productos y director que opera en los espacios entre el diseño, la ficción y los futuros. Se especializa en el diseño de entornos para la industria del cine y la televisión, bajo la convicción de que crear mundos imaginarios nos otorga la capacidad de conectarnos emocionalmente con las ideas y los desafíos de nuestro futuro.
Después de siglos de colonización, globalización y períodos interminables de extracción económica y expansionismo, los humanos han reconstruido el mundo desde la escala de la célula hasta la placa tectónica. Young sugiere en una charla de TED: “¿Qué pasaría si revirtiéramos radicalmente esta expansión planetaria? ¿Qué pasaría si nosotros, como humanos, llegamos a un consenso global para retirarnos de nuestra vasta red de ciudades y cadenas de suministro enredadas a una metrópolis hiperdensa que albergue a la totalidad de la población de la tierra?
Es bien conocido que la industria de la construcción se encuentra entre una de las mayores productoras de CO2. Aunque se ha avanzado mucho en la tecnología y en los procesos de diseño y construcción, todavía queda un largo camino por recorrer para reducir al mínimo o casi a cero las emisiones de carbono en el desarrollo de los hábitats construidos.
La industria de la tecnología en Japón ha seguido sirviendo como una fuerza impulsora fundamental, y todo el país es conocido por sus innovaciones tecnológicas en varias industrias. Últimamente, la mayoría de las industrias y empresas han comenzado a cambiar su enfoque hacia el tema del desarrollo sostenible, con la inclusión de estas mismas tecnologías para trabajar hacia objetivos de energía cero.
Dado que la emergencia climática se presenta como una amenaza grave y existencial, es crucial que el camino hacia el carbono neto cero se reanude a gran escala tanto en un sentido arquitectónico como comercial. En todo el mundo, se han renovado los esfuerzos en un intento de hacer frente a lo casi inconcebible. Según el informe de estado global de edificios y construcción de 2019, el sector de edificios y construcción representó el 36% del uso de energía final y las emisiones de carbono relacionadas con el proceso en 2018. Aunque las emisiones de carbono se redujeron temporalmente durante el pico de la pandemia, se establecen para volver rápidamente a las cifras anteriores.
La política de Carbono Cero tiene como objetivo crear una especie de equilibrio ecológico para neutralizar la emisión de gases de efecto invernadero. Varios estudios reportan que el sector de la construcción civil es uno de los principales responsables del desequilibrio en el que nos encontramos actualmente, al fin y al cabo consume recursos naturales a escala gigantesca y sigue construyendo edificaciones que no colaboran con el mantenimiento del medio ambiente. Por lo tanto, buscar caminos hacia una arquitectura neutra en carbono se ha vuelto fundamental y uno de ellos es aprender de los maestros del pasado, como el arquitecto brasileño João Filgueiras Lima, conocido como Lelé.
Esta frase llamó la atención durante la conferencia de Diébédo Francis Kéré en el AAICO (Congreso Internacional de Arquitectura y Arte), que tuvo lugar en Oporto, Portugal, entre el 3 y el 8 de septiembre de 2018. Tras ser presentado nada menos que por Eduardo Souto de Moura, Kéré inició su intervención con la sencillez y la humildad que guían su trabajo. Sus obras más conocidas se construyeron en lugares muy remotos, donde los materiales son escasos y la mano de obra son los propios vecinos, utilizando recursos y técnicas locales.
En la segunda mitad del siglo XX, con la masificación del automóvil y un crecimiento demográfico exponencial, ciudades alrededor del mundo se expandieron de manera acelerada. El caso de Santiago, Chile, no fue ajeno, caracterizándose por una mancha urbana extensa y fragmentada que ha derivado en una fuerte dependencia del automóvil, degradación ambiental y consumo de suelo agrícola. Con una falta de planificación y políticas que apunten a un desarrollo urbano sostenible, el resultado es una ciudad más contaminada y menos verde; un escenario muy alarmante considerando la crisis climática a la que nos enfrentamos.
Solar Greenhouse es un invernadero diseñado para la generación de energía y el cultivo autosuficiente de alimentos. Sus autores lo definen como el próximo paso hacia una transformación agrícola más ecológica y un avance en la lucha contra la pobreza alimentaria y energética. El proyecto ha sido llevado a cabo por un grupo de estudiantes, profesionales y expertos —del Máster en Edificios Ecológicos Avanzados y Biociudades (MAEBB) del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC) Valldaura Labs— y ha sido construido en el parque natural de Collserola, a las afueras de la ciudad de Barcelona.
Kiribati tiene una población de alrededor de 110.000 personas y su economía se centra en la pesca y la agricultura. Compuesto por 33 islas en el Pacífico Central, su punto más alto se encuentra a solo 81 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte potencialmente en el primer país que podría desaparecer por completo debido al calentamiento global y la consecuente subida del nivel del mar. La crisis climática ha sido un tema muy debatido en los últimos años y términos como huella de carbono, efecto invernadero, aerosoles atmosféricos y muchos otros, ya son elementos básicos en nuestro vocabulario. Otro término ampliamente utilizado es "cero neto", o emisión cero neto, que se utiliza como objetivo para los edificios en diferentes industrias y países. Básicamente, significa que el balance energético es cero.
Tropicario. Image vía Congreso Colombiano de Arquitectura y Urbanismo
Se dieron a conocer los ganadores del Premio a la Excelencia en la Arquitectura Sostenible en el marco del cierre del 37° Congreso Colombiano de Arquitectura y Urbanismo.
En la Dutch Design Week, una casa creada íntegramente con materiales de origen biológico pretende ilustrar que el diseño circular no sólo es factible, sino que es un método de construcción escalable en el futuro. A través del uso de 100 tipos de materiales sostenibles, The Exploded View Beyond Building trae a colación una investigación sustancial sobre componentes de alta calidad aptos para el desmontaje y el diseño modular y conforma un ejemplo concreto de las posibilidades de crear un entorno habitable circular.
Construcción de vivienda rural bioclimática . Image Cortesía de Centro Tierra, PUCP
Centro Tierra es un grupo de investigación multidisciplinario de la Pontificia Universidad Católica del Perú que se dedica a la investigación, implementación y difusión de conocimientos relacionados con la arquitectura de tierra y el uso de materiales locales. En base a la investigación centrada en la tierra como principal material de construcción, el equipo se acerca a las culturas locales de Perú y el altiplano a través de la diversidad constructiva que les es propia. Al interior de este se diseñan propuestas de construcción sostenible enfocadas en el hábitat rural y el patrimonio cultural edificado, haciendo énfasis en su conservación, optimización y puesta en valor. A su vez, los resultados obtenidos de las investigaciones realizadas en torno al diseño bioclimático y sismorresistente, son puestos en práctica por medio de una serie de procesos participativos que entrelazan mediante el intercambio de conocimientos, el legado constructivo local con la innovación tecnológica gestada desde la academia.
“Calles compartidas”, el proyecto del Laboratorio de Innovación Urbana Ciudad Emergente, fue reconocido en los premios Scroll of Honour por el impacto urbano que tuvo la transformación de ciertas calles de Santiago, Chile, en espacios de encuentro capaces de reducir considerablemente la huella de carbono de la ciudad. La iniciativa de ONU-Hábitat, busca incentivar el trabajo de quienes se dedican a innovar en el campo del desarrollo urbano sostenible. En esta versión, las 80 candidaturas fueron evaluadas en función a sus respuestas ante la crisis producida por la actual pandemia y al tema del Día Mundial del Hábitat 2021, "Acelerar la acción urbana para un mundo libre de carbono", así como por su potencial de replicabilidad en distintas ciudades alrededor del mundo. Conoce a continuación los cinco ganadores que se destacaron por la resiliencia, sostenibilidad e inclusividad de sus propuestas.
“Moviendo Masas” es el lema bajo el que se enmarca este año el Foro Mundial de la Bicicleta, que tendrá lugar por primera vez en Argentina. Un evento internacional que se repite año a año en diferentes ciudades del mundo y se dirige a todos los ciudadanos con un objetivo central: impulsar la movilidad sostenible. Desde su lema, la propuesta plantea representar el movimiento de masas, de personas, del río, de bicicletas, de ideas y de energías. Pero ¿cómo lograr que nuestras ciudades sean más inclusivas y equitativas? ¿qué infraestructuras pueden implementarse para fomentar una movilidad sostenible?