Cada año, nuestro equipo de curaduría presenta una retrospectiva de proyectos de casas que se destacaron durante el período. Esta selección, una pequeña muestra de los más de dos mil proyectos publicados en ArchDaily Brasil solo este año, está conformada por una serie de residencias con soluciones proyectuales específicas que abordan, cada una a su manera, factores como materiales, técnicas constructivas, soluciones estructurales, procesos de edificación y contenidos programáticos.
Es posible comprender que nuestros antepasados conservaban un profundo conocimiento sobre las condiciones ambientales y las necesidades físicas del ser humano en su búsqueda de refugio. A pesar de los avances tecnológicos y de la evolución en la forma de observar el mundo circundante, este tipo de conocimiento y de relación con el entorno aún puede aplicarse en la actualidad y adaptarse a nuestras realidades. Esto se puede apreciar al explorar el uso de las piedras naturales en la arquitectura, lo que evidencia sus diversas formas de aplicación.
La luz es un elemento clave en la arquitectura. Hace siglos, el sol y el fuego eran las únicas fuentes de iluminación; sin embargo, en el mundo tecnológico de hoy, la iluminación artificial y las tecnologías ópticas de vanguardia han encontrado formas de imitar las cualidades de la luz natural, permitiendo recrear la apariencia de un espacio iluminado naturalmente entre cuatro paredes. Las tecnologías LED incluso han hecho posible integrar la iluminación en el mobiliario, las superficies interiores y las fachadas, alterando sus intensidades y matices para convertir a la luz en la protagonista de la narrativa arquitectónica.
Si se utiliza de manera eficaz, la iluminación puede convertirse en mucho más que un simple iluminador; se transforma en un generador de atmósferas, en el símbolo de una emoción específica que el/la arquitecto/a intenta transmitir. Por ejemplo, la iluminación indirecta actúa como un elemento de flotación, levitando las paredes del suelo y haciendo que el espacio parezca más ligero, mientras que la luz naranja manipula la temperatura del espacio, creando la ilusión de que las personas entran a una habitación intensa y sobrecalentada.
Laurent Troost es un arquitecto belga con una rica trayectoria en proyectos realizados en los Países Bajos, España y Dubái, que decidió mudarse a Brasil en 2008, estableciéndose en la ciudad de Manaos. En esta región repleta de desafíos e inspiraciones, Troost desarrolló una práctica arquitectónica única al unir sus experiencias en el diseño de edificios de lujo en el extranjero con edificaciones en el corazón de la Amazonia. Su trabajo ha ganado reconocimiento internacional y ha sido galardonado con múltiples premios. El 4 de septiembre estuvo en Florianópolis para dar una conferencia en el NCD Summit, donde pudimos conversar sobre su obra y sus opiniones acerca de la arquitectura y la sustentabilidad.
Casi la mitad de Brasil está cubierta de bosques, con una producción de casi 150 millones de metros cúbicos al año. Gracias a la amplia variedad de especies arbóreas de este extenso país, los y las profesionales del diseño que buscan materiales naturales y de origen local disponen de una gran diversidad de maderas para elegir. Por lo tanto, no es de extrañar que la madera sea un elemento habitual tanto en los hogares brasileños tradicionales como en los contemporáneos, utilizándose tanto en la estructura constructiva como en el desarrollo de superficies decorativas.
La belleza estética de las vetas de la madera, combinada con su gama de tonos cálidos, intensos y cambiantes, hace que —además de aportar la resistencia y estabilidad que exigen los pisos y las estructuras— sea un material idóneo para revestir superficies interiores. Su color y aspecto naturales favorecen el desarrollo de formas sencillas y minimalistas, otorgando a los espacios un aire atemporal que evoca el estilo de mediados de siglo.