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Arquitectos: TRAMA arquitetos
- Área: 930 m²
- Año: 2016





Una isla de cocina correctamente dimensionada es más que solo un elemento arquitectónico funcional; es un componente clave del diseño de la cocina. Más allá de sus funciones principales, una isla de cocina bien dimensionada puede servir como un espacio versátil adaptable a diversas necesidades del hogar al mejorar la eficiencia del flujo de trabajo, proporcionar almacenamiento adicional, fomentar la interacción social y contribuir a la estética general del espacio.
Ya sea utilizado como barra de desayuno para comidas rápidas, área de estudio para la tarea de los niños o centro de entretenimiento para invitados, su flexibilidad mejora la funcionalidad y habitabilidad de cualquier entorno de cocina. Sin embargo, determinar el tamaño apropiado para una isla de cocina requiere un enfoque meticuloso, combinando consideraciones espaciales, requisitos de flujo de trabajo y sensibilidades de diseño.

Renombrados fabricantes de pintura han seleccionado sus opciones para el color del año 2024, cada uno ofreciendo una perspectiva única sobre los tonos que influirán en nuestros espacios interiores. Esforzándose por capturar los estados de ánimo y aspiraciones del próximo año, los expertos en color se han inclinado hacia tonos suaves y calmantes, esperando traer una sensación de serenidad para contrarrestar el año pasado agitado y tumultuoso. Contrarrestando el color audaz elegido por Pantone en 2023 como su Color del Año, Benjamin Moore abraza un tono suavemente saturado y matizado, AkzoNobel enfatiza la calma y la estabilidad, Sherwin Williams tiene como objetivo inspirar la atención, Graham & Brown fomenta la calidez y la tranquilidad, y C2 Paint se centra en la frescura y la sostenibilidad.


Una forma de emplear el color es a través de la monocromía, una técnica de diseño que consiste en utilizar una sola tonalidad o color en un espacio. En arquitectura, la monocromía es una herramienta poderosa en donde se puede hacer un juego de distintas tonalidades a partir del uso de luces y sombras, generando espacios que ofrezcan experiencias únicas a sus habitantes.



Desde el revestimiento hasta el sistema estructural, un edificio se compone de muchas capas. Al igual que el cuerpo humano, muchos de ellos, que suelen ser los componentes más cruciales y funcionales, permanecen invisibles para el público, cubiertos de rasgos estéticos. Entre todos los elementos ocultos, todos los edificios incluyen láminas que sirven para varios propósitos principales: proteger el piso, las paredes y los techos, fortalecer la estructura contra fuerzas internas y externas, dar solidez al edificio.
La madera es el material más común para este piso, siendo el tablero de virutas orientadas (OSB) generalmente la mejor opción. ¿Pero por qué? Fabricados con astillas de madera pegadas y comprimidas con adhesivos termocurados, los tableros OSB son ligeros, flexibles, resistentes, versátiles y totalmente reciclables. También se destacan por resistir la flexión, la deformación y la distorsión, además de ofrecer cierto aislamiento térmico y acústico. Sin embargo, además de sus buenas prestaciones y propiedades mecánicas, el OSB es especialmente conocido por ser más económico que otras alternativas, ahorrando drásticamente costos y tiempo. De hecho, este panel estructural puede ser de US$3 a US$5 más barato que la madera contrachapada, lo que explica por qué a menudo se considera su reemplazo de bajo costo.
