
A medida que la arquitectura ha evolucionado para incorporar envolventes avanzadas, sistemas estructurales innovadores y programas híbridos, se han trazado nuevos límites. Las prácticas sostenibles y las estrategias pasivas han llevado a los/las arquitectos/as a reimaginar la piel de los edificios y la relación entre el interior y el exterior. Si bien las distintas tipologías se diseñan con diversos niveles de permeabilidad, las bibliotecas exigen una rigurosa atención a las fachadas performativas y a los programas protegidos. Esto resulta especialmente evidente cuando las bibliotecas se emplazan en paisajes en transformación radical.




























































































