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Arquitectos: L/O (KATATA YOSHISHITO DESIGN)
- Área: 30 m²
- Año: 2026




Cada tarde, al volver a casa, llevamos a cabo un pequeño rito sin ceremonia alguna. Llegamos a una puerta, la abrimos y cruzamos hacia un espacio que nos pertenece como ningún otro. Se trata de un acto tan cotidiano que rara vez reparamos en que posee una estructura; sin embargo, filósofos y antropólogos han escrito libros enteros para describir estas configuraciones psicológicas. Curiosamente, obras visuales como los mundos animados de Studio Ghibli parecen reflejar esta dinámica para dar forma a universos cuyas arquitecturas y distribuciones ofrecen una vía de escape, apelando a nuestros recuerdos de una forma tan legible como encantadora.





A menudo se debate sobre la sustentabilidad en la arquitectura como si fuera un estándar universal y, en principio, debería serlo. Los edificios se evalúan cada vez más en función de su rendimiento energético, el carbono embebido, los sistemas de certificación, la eficiencia de los materiales, la biodiversidad y el impacto durante todo su ciclo de vida. Sin embargo, las normativas que determinan lo que realmente debe hacerse siguen siendo de carácter sumamente local. Un proyecto diseñado en Londres, Nueva York o Copenhague puede estar determinado por códigos energéticos estrictos, evaluaciones ambientales, requisitos de divulgación, controles de planificación y metas de carbono cada vez más ambiciosas. En cambio, esa misma oficina al trabajar en otro lugar puede encontrarse con un panorama normativo muy diferente.
Esto plantea un interrogante complejo para la arquitectura internacional: cuando la ley no exige la sustentabilidad con el mismo rigor, ¿qué estándares deberían mantener los/las arquitectos/as?


