Entre los siglos XVIII y XIX, viajar por Roma, París, Venecia, Florencia y otras ciudades europeas se consideraba una parte esencial de la formación de quienes recién se graduaban en arquitectura. En una época en la que el acceso a fotografías y publicaciones era sumamente limitado, estos viajes constituían la principal vía para experimentar la arquitectura de cerca. A principios del siglo XX, Le Corbusier reinterpretó esta tradición a su manera: a los 23 años, se embarcó en el Voyage d'Orient, recorriendo los Balcanes, Estambul y Atenas, y creando cuadernos de viaje a los que regresaría a lo largo de toda su vida.
sauerbruch hutton y Studio Gang han sido seleccionados para renovar la German House en Nueva York tras un concurso internacional organizado por la República Federal de Alemania. Ubicado en United Nations Plaza en Manhattan, el edificio alberga el Consulado General de Alemania, la Misión Permanente de Alemania ante las Naciones Unidas y varias instituciones culturales afiliadas. El proyecto marca la primera colaboración entre ambas firmas. sauerbruch hutton, con sede en Berlín, asumirá el diseño principal, mientras que Studio Gang actuará como planificador general y arquitecto de registro, supervisando la entrega e implementación del proyecto. La propuesta se centra en la reutilización adaptativa del edificio existente, con el objetivo declarado de prolongar su vida útil y mejorar al mismo tiempo su rendimiento operativo y ambiental.
El paisaje arquitectónico de Hungría pasó las décadas socialistas siendo rediseñado desde arriba, con sus granjas cooperativas consolidadas a partir de parcelas familiares y sus bloques de vivienda estandarizados distribuidos por el territorio en un formato que habría sido idéntico en cualquier otra parte. La socióloga Virág Molnár, cuyo libro Building the State rastrea los usos políticos de la arquitectura en la Hungría y la Alemania Oriental de posguerra, sostiene que esta reconfiguración del entorno construido fue uno de los instrumentos principales del proyecto político y no un mero subproducto de este; una movilización que se extendió a lo largo de la modernización socialista y continuó en la transición posterior. Por su parte, el crítico británico Owen Hatherley, cuya obra Landscapes of Communism explora los conjuntos habitacionales de Budapest junto con los de Varsovia y Kiev, describe el extremo final de ese mismo legado, donde los edificios han sobrevivido a la ideología que los encargó y siguen estando habitados por personas con muy poco interés en defender los argumentos que los originaron.
Nunca ha habido un momento de mayor celebración para el trabajo artesanal en la arquitectura. En revistas, premios y exposiciones internacionales, el ladrillo hecho a mano, el enlucido de cal, la piedra tallada, el bambú tejido y la tierra apisonada han resurgido como símbolos de responsabilidad ambiental, continuidad cultural y autenticidad arquitectónica. Más allá de estos proyectos minuciosamente documentados se esconde otra realidad. La gran mayoría de los edificios que se construyen hoy en día —desde bloques de departamentos y torres de oficinas hasta viviendas sociales y desarrollos comerciales— siguen dependiendo de sistemas industrializados que dejan poco espacio para las y los artesanos calificados. El oficio artesanal se ha vuelto cada vez más visible justo en el momento en que es más inusual. En países como la India, este contraste resulta imposible de ignorar. Tradiciones constructivas centenarias coexisten con una de las industrias de la construcción de más rápido crecimiento en el mundo. Para replantear la pregunta de por qué está resurgiendo el trabajo artesanal, tal vez el verdadero interrogante radica en por qué ahora aparece principalmente allí donde los presupuestos, los plazos de obra y la clientela pueden costeárselo.
Parque Prado, Colombia, por Connatural Arquitectura en el Paisaje. Imagen cortesía de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA)
El Día Internacional de la Juventud, que se celebra anualmente el 12 de agosto, se conmemora en 2026 bajo el lema "Diferentes contextos, aspiraciones comunes", destacando los anhelos compartidos de los y las jóvenes en diversas realidades sociales, económicas y geográficas. A pesar de las diferencias en dónde y cómo viven, las personas jóvenes de todo el mundo siguen buscando dignidad, oportunidades, una participación significativa, trabajo decente, educación de calidad y un futuro sostenible. Este día ofrece la oportunidad de reconocer sus contribuciones y, al mismo tiempo, llamar la atención sobre las condiciones y oportunidades que definen sus vidas.