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Arquitectos: Luis Canepa Arquitetos
- Área: 281 m²
- Año: 2025



Nunca ha habido un momento de mayor celebración para el trabajo artesanal en la arquitectura. En revistas, premios y exposiciones internacionales, el ladrillo hecho a mano, el enlucido de cal, la piedra tallada, el bambú tejido y la tierra apisonada han resurgido como símbolos de responsabilidad ambiental, continuidad cultural y autenticidad arquitectónica. Más allá de estos proyectos minuciosamente documentados se esconde otra realidad. La gran mayoría de los edificios que se construyen hoy en día —desde bloques de departamentos y torres de oficinas hasta viviendas sociales y desarrollos comerciales— siguen dependiendo de sistemas industrializados que dejan poco espacio para las y los artesanos calificados. El oficio artesanal se ha vuelto cada vez más visible justo en el momento en que es más inusual. En países como la India, este contraste resulta imposible de ignorar. Tradiciones constructivas centenarias coexisten con una de las industrias de la construcción de más rápido crecimiento en el mundo. Para replantear la pregunta de por qué está resurgiendo el trabajo artesanal, tal vez el verdadero interrogante radica en por qué ahora aparece principalmente allí donde los presupuestos, los plazos de obra y la clientela pueden costeárselo.

El Día Internacional de la Juventud, que se celebra anualmente el 12 de agosto, se conmemora en 2026 bajo el lema "Diferentes contextos, aspiraciones comunes", destacando los anhelos compartidos de los y las jóvenes en diversas realidades sociales, económicas y geográficas. A pesar de las diferencias en dónde y cómo viven, las personas jóvenes de todo el mundo siguen buscando dignidad, oportunidades, una participación significativa, trabajo decente, educación de calidad y un futuro sostenible. Este día ofrece la oportunidad de reconocer sus contribuciones y, al mismo tiempo, llamar la atención sobre las condiciones y oportunidades que definen sus vidas.

En un contexto de cambio climático, inflación y conflictos armados, el sistema energético global experimenta transformaciones y se encuentra bajo escrutinio. Como señala la Organización de las Naciones Unidas, los edificios deben recibir calefacción, iluminación y electricidad a través de fuentes de energía limpias, accesibles, asequibles, sostenibles y confiables. La arquitectura y el urbanismo pueden contribuir tanto a ampliar el acceso a la energía como a explorar diferentes formas de almacenamiento. La startup Civic Grid, con sede en Toronto, diseña y construye sistemas de almacenamiento de energía con el objetivo de cambiar la relación que las comunidades tienen con la energía eléctrica que sustenta la vida cotidiana. Su primera batería arquitectónica fue diseñada como arquitectura pública por el equipo de arquitectura de Jack Self y Josh Harskamp, en colaboración con Max Fine en el diseño industrial. El prototipo es la evolución de un sistema de energía desplegable desarrollado junto con la Defensa Civil de Lisboa para la Trienal de Arquitectura de Lisboa 2025, el cual sigue en funcionamiento y se acompaña de un modelo a escala.

La artesanía lleva las huellas de quienes le dieron forma, revelando cómo responden los materiales a las distintas técnicas e incluso ofreciendo pistas sobre las herramientas utilizadas para crearlos. Sin embargo, dentro de la experiencia arquitectónica, el trabajo artesanal puede expresarse no solo a través de los materiales y las estructuras, sino también a través del propio espacio. Con el fin de profundizar y aprender de las conexiones entre el diseño y la ejecución, amass studio ha explorado la traducción de métodos de construcción informales y cotidianos en sistemas espaciales a lo largo de varios de sus proyectos. Al integrar mecanismos, materiales, estructuras y mobiliario, el estudio crea nuevas narrativas espaciales en las que el diálogo entre lo artesanal y lo industrial se refuerza mutuamente. Más allá de la artesanía en sí, ¿por qué no visibilizar los procesos que le dan vida?





Fundado en Quito en 2017 por Martín Real y Florencia Sobrero, Taller General trabaja en proyectos de vivienda, rehabilitación, exhibiciones y proyectos comunitarios. Lo que une a estas iniciativas no es tanto una tipología de edificación, sino una forma de construir: arquitectos/as, constructores/as, artesanos/as, estudiantes, organizaciones y comunidades entran y salen del proceso, de manera que cada proyecto toma forma a partir de lo que ya está allí.
Este enfoque surgió de la experiencia directa en la obra. Antes de que Taller General se estableciera formalmente, Real y Sobrero se involucraron con Actuemos Ecuador, una de las iniciativas de la sociedad civil surgidas tras el terremoto que afectó a la costa de Ecuador en 2016. Trabajar bajo las condiciones reales de la obra vinculó las decisiones arquitectónicas con los materiales, los presupuestos, la mano de obra disponible y los saberes locales, estableciendo una relación con el proceso constructivo que sigue siendo fundamental en su práctica.