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Arquitectos: Studio Ardete
- Área: 9000 ft²
- Año: 2021
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Proveedores: Saint-Gobain, Asian Paints, TATA TISCON, Ultratech


Con el objetivo de conocer a los arquitectos y arquitectas, los proyectos y las historias detrás de la arquitectura portuguesa de referencia, Sara Nunes, de la productora de películas de arquitectura Building Pictures, lanzó el podcast No País dos Arquitectos, en el que conversa con destacados nombres de la arquitectura portuguesa contemporánea.
En el episodio de esta semana, Sara conversa con Nuno Brandão Costa sobre el proyecto del Terminal Intermodal de Campanhã, en Oporto. Repase las otras entrevistas del podcast No País dos Arquitectos y lea la transcripción de la entrevista con Costa a continuación:

En su libro “El Brutalismo en Arquitectura: ¿Ética o estética?”, Reyner Banham establece el que, según él, fue uno de los momentos claves para definir la raíz semántica del término Brutalismo “existe un hecho arquitectónico indiscutible: la obra de hormigón de Le Corbusier: la Unité d'habitation de Marsella. Y si hay una sencilla fórmula verbal que haya hecho admisible el concepto de Brutalismo en muchos idiomas del mundo occidental consiste en que el propio Le Corbusier describiese esa obra como de «Béton brut» (hormigón en bruto). Término y edificio surgen, pues, conjuntamente”. En su libro, Banham marca como hito histórico la construcción de la Unidad Habitacional y remarca con especial énfasis su condición material. A partir de allí, el hormigón armado en bruto queda definido como el material predilecto de este tipo de arquitectura. Si bien, igualmente, hay cierta indefinición teórica respecto a los límites y alcances del término “brutalista”, hay ciertas constantes sobre sus parámetros estéticos que permiten establecer una línea de análisis relativamente concreta. En estos términos, los edificios pertenecientes al brutalismo se caracterizan por su sinceridad constructiva -mostrando y evidenciando el material que compone la arquitectura, así como su lógica constructiva y estructural- la geometría de sus formas y la aspereza de las superficies.

Son escasos los campos de la cultura y las artes que presentan tantos puntos de contacto con la arquitectura como el cine. Esto no es una novedad y la relación entre ambas disciplinas ya ha sido discutida teóricamente por autores de ambos campos desde principios del siglo XX. También, en relación con la práctica, la arquitectura ya ha intentado incorporar en innumerables intentos los aspectos inmateriales del cine, en la misma medida en que éste ha servido de medio de discusión, representación y denuncia de las cuestiones que le son propias a nuestra profesión.
Un ejemplo interesante de esta superposición disciplinar es la producción del dúo italo-francés Bêka & Lemoine, cuyas películas muestran con una mirada sensible los detalles y simplicidades de la arquitectura y el espacio urbano. Su catálogo visual -compuesto actualmente por 30 títulos, entre largometrajes y mediometrajes- arroja luz sobre la vida cotidiana de diferentes ciudades del mundo, revelando una mirada atenta a los aspectos más triviales de la existencia humana en el ámbito urbano.



Los Media Architecture Awards se otorgan a proyectos destacados en la intersección de la arquitectura, el diseño y la planificación urbana, los medios, el arte y el diseño de interacción. Los/las ganadores/as se anunciarán en la ceremonia de premiación el 2 de julio (15:00-16:15 CEST), la cual se transmitirá en vivo. Durante las próximas semanas, se darán a conocer aquí en ArchDaily las tres nominaciones para cada una de las cinco categorías.

Las ciudades están tan arraigadas en la historia de la humanidad que difícilmente nos preguntamos por qué vivimos en ellas o cuál es la razón por la que nos agrupamos en asentamientos urbanos. Ciro Pirondi, arquitecto brasileño, señala que vivimos en ciudades porque nos gusta tener a alguien con quien hablar, mientras que Paulo Mendes da Rocha clasifica la ciudad como "la obra suprema de la arquitectura". La ciudad es el mundo que el hombre construye para sí mismo. Son inmensas construcciones colectivas, palimpsestos, collages de capas de historias, logros, éxitos y fracasos.
La Tierra ha sido principalmente urbana desde 2007. Y se espera que en 2050 el 70% de las personas vivan en ciudades. En los próximos años las megaciudades con más de 10 millones de habitantes se multiplicarán, principalmente en Asia y África, y muchas de ellas se ubican en países aún en desarrollo. Esta proyección despierta una alarma en relación a la sostenibilidad y el cambio climático que catalizan las ciudades. Y, por supuesto, sobre cómo resguardar la calidad de vida de sus habitantes y cómo permitirles prosperar y desarrollarse en contextos que, muchas veces, no son los ideales. ¿Cómo recibirán estos asentamientos urbanos este aumento de población? Si bien sus antiguos centros requerirán cambios y mejoras, sus periferias requerirán el diseño de nuevas viviendas e instalaciones públicas, además de una infraestructura adecuada. ¿Cómo puede este proceso ayudar a que los centros urbanos se vuelvan inteligentes, utilizando la tecnología ya disponible a favor de sus habitantes de forma creativa y eficiente?

Las crisis suelen provocar cambios en la manera en que nos movemos. La prosperidad de la posguerra convirtió al automóvil en un artículo cotidiano y en un estilo de vida. La crisis fiscal y petrolera mundial de la década de 1970 trajo consigo un auge efímero de las bicicletas y un retiro de fondos de las ciudades para el transporte público. Por su parte, la crisis financiera de 2008 preparó el camino para el estallido del capital de riesgo en Silicon Valley, respaldando nuevas plataformas como Uber y Waze.




Con el fin de aportar una escala más acogedora en grandes espacios abiertos o albergar diversos usos bajo un mismo techo, la solución de delimitar áreas a través del diseño de mobiliario resulta muy eficaz. Al ser funcionales y servir como espacio de almacenamiento o incluso de exhibición, las estanterías que también actúan como divisorias pueden generar nuevas perspectivas, definir circulaciones y aportar una mayor permeabilidad entre distintos ambientes.