
El mobiliario influye de manera directa en la calidad de los proyectos de interiores. Su presencia contribuye, entre otros aspectos, a asignar funciones a los espacios y definir límites entre ellos; sin embargo, en ciertos casos, su posición en el ambiente también le otorga un protagonismo propio. Es decir, el diseño del mueble se destaca gracias a su relación con las texturas, los colores y las composiciones del entorno construido.
Un espacio interior de tonos neutros, por ejemplo, puede contribuir a resaltar ciertos muebles que, además de cumplir su función, adquieren también un carácter contemplativo. Este es el caso de piezas que se han vuelto icónicas por su diseño, en ocasiones concebidas por grandes figuras de la arquitectura que exploraron este campo y diseñaron piezas representativas de su estilo.



































