
Más allá de la formación básica, la lectura es una actividad de ocio que forma parte de la sociedad moderna. Ya sea al aire libre, en plazas y parques, en casa o incluso en el trabajo, este hábito —que mejora la capacidad de razonamiento y la salud mental— ya contó en su momento, en palacios y palacetes, con grandes espacios dedicados a los libros. Hemos seleccionado 15 proyectos que demuestran las diferentes formas de integrar la lectura en distintas escalas y programas arquitectônicos.
Internet y los medios digitales han modificado nuestra relación con los libros físicos y también con los espacios de lectura en general. Si bien en el pasado los libros ocupaban grandes y lujosas bibliotecas, hoy en día es posible integrar espacios de lectura en diferentes escalas y programas, garantizando que este hábito permanezca y sea cada vez más accesible.
















