Biblioteca LiYuan / Li Xiaodong Atelier. Fotografía
Una de las primeras impresiones que tuve de Li Xiaodong (n.1963), arquitecto asentado en Beijing y profesor en la Universidad de Tsinghua, es su tranquilizadora confianza en sí mismo. Después de nuestra entrevista, el profesor Li me hizo una pregunta personal: ¿Le gustaría a usted enseñar en mi escuela? "Nunca he enseñado en mi vida", respondí. A lo que él rápidamente replicó: "Yo lo sé, usted puede enseñar. Entonces ¿Sí o no?”. Si he aprendido algo sobre la vida, es que cuando llegan las oportunidades, hay que aprovecharlas primero y después pensar. "Si él está tan seguro de mí, ¿Por qué no debería yo confiar en él?" Razoné.
Grabado el 31 de agosto de 2011 en la oficina del arquitecto en Nueva York
Conocí a Daniel Libeskind el 18 de diciembre de 2002, cuando presentó su propuesta para el Nuevo World Trade Center en el recién restaurado Winter Garden del World Financial Center. Considero aquella mañana como el nacimiento del fenómeno de la *starchitecture* y a él como el primer «arquitecto estrella», ya que fue el primero en presentarse ante los principales medios de comunicación internacionales y, por la forma en que lo hizo, resultó evidente que allí estaba el ganador. Algo hizo clic en mí y pensé: «Tengo que entrevistar a este gran arquitecto, a pesar de que nunca antes he entrevistado a nadie». Sin embargo, en cuanto bajó del escenario, la prensa se abalanzó sobre él. Le llovieron decenas de preguntas superficiales... Al mirar al otro lado del gran atrio, vi a la esposa del arquitecto, Nina, de pie, orgullosa pero sola. Tuvimos una breve charla y programamos mi primera entrevista para el día siguiente.
Los/las arquitectos/as chinos/as contemporáneos/as pueden dividirse en dos categorías principales. Por un lado, existe una enorme red de institutos de diseño de propiedad estatal y universitaria; por el otro, los estudios de arquitectura independientes y privados, un fenómeno que inició el arquitecto pequinés Yung Ho Chang al inaugurar la primera práctica de este tipo en 1993. Si bien son estos/as arquitectos/as independientes quienes han logrado producir numerosas obras originales —en su mayoría de pequeña escala— que en conjunto establecieron una nueva identidad arquitectónica inequívocamente china, lo cierto es que los institutos de diseño son los que producen la mayor parte del entorno construido del país. Por esta razón, quise conversar con Weiping Shao, el arquitecto ejecutivo en jefe del Instituto de Diseño Arquitectónico de Pekín (BIAD). En cierto modo, el Sr. Shao es el arquitecto en jefe de la capital china. También se desempeña como director ejecutivo de la Sociedad de Arquitectura de China. Shao se graduó con una maestría de la Universidad de Tongji en Shanghái en 1984. Además de dirigir los esfuerzos de diseño del BIAD, lidera su propio estudio de 30 arquitectos/as llamado UFo, fundado en 2003. Nos reunimos en su oficina —llena de revistas internacionales y con una vista panorámica del centro de Pekín— y conversamos con la ayuda en traducción y arquitectura de Zewo Zhou, quien trabaja en el estudio.
Fundado en 1973 por Simeon Bruner y Leland (Lee) Cott, Bruner/Cott Architects es dirigido actualmente por tres socios directores de segunda generación, Jason Forney, Jason Jewhurst y Dana Kelly, quienes asumieron la dirección del estudio en 2016. Con una trayectoria que abarca un amplio espectro de obras a nivel regional y nacional, la firma es ampliamente reconocida por sus proyectos de reutilización adaptativa de edificios históricos, industriales y de mediados de siglo —incluido el MASS MoCA en North Adams, Massachusetts—, así como por sus diseños de consumo neto cero con visión de futuro, como el R.W. Kern Center en el Hampshire College en Amherst, Massachusetts.
Visitar la Ciudad de México en diversas ocasiones en los últimos meses me dio la oportunidad de conocer a varios arquitectos destacados. Esto a su vez, me dirigió a algunos otros que para mi sorpresa, era los arquitectos más reconocidos y destacados del país según la escena arquitectónica local. Me refiero específicamente a Alberto Kalach, Mauricio Rocha, —a quienes entrevistamos el año pasado como parte de la misma columna— y Benjamín Romano, cuyo nombre hacía eco cada que le preguntaba a varios arquitectos por su edificio favorito de los últimos años en la Ciudad de México. Fue así que además del favorito indiscutible: la Biblioteca Vasconcelos de Kalach; me di cuenta de que la Torre Reforma, —un edificio de oficinas de 57 pisos que se colocaba como el edificio más alto de la ciudad— se convertía en un nuevo clásico. La siguiente conversación con Romano, arquitecto responsable de este proyecto, se desarrolla dentro de una estructura inusualmente poderosa e inventiva.
El año pasado recibí una invitación para impartir un taller de diseño por primera vez en la Universidad de Tsinghua en Pekín, sede de la facultad de arquitectura más destacada de China y una de las más prestigiosas del mundo, según las últimas clasificaciones internacionales. Allí conocí a la pareja de docentes Qing Fei y Frank Fu. En cuanto presencié su heterodoxo método de enseñanza, que desafía a los/las estudiantes con cuestionamientos rigurosos, quise entrevistarlos. Su enfoque innovador no encajaba con mi percepción de cómo se aborda la arquitectura en China. Graduados de Tsinghua, Fei y Fu se trasladaron a Estados Unidos a finales de la década de 1980, donde estudiaron, trabajaron e investigaron tanto el arte como la arquitectura durante casi dos décadas.
Hoy en día se espera que los arquitectos rechacen el diseño de edificios / objetos icónicos y se centren en la creación de entornos construidos atractivos; desde imaginar proyectos idealistas e impulsados por la forma, impulsados por la búsqueda artística, hasta enfocarnos en soluciones francamente pragmáticas. China, por supuesto, tiene un gran reflejo de estas tendencias, ya que muchos arquitectos chinos produjeron rápidamente exactamente el tipo de proyectos que favorecen los críticos: modestos en su escala, directos en sus expresiones, dependientes de las técnicas de construcción indígenas y con un uso inventivo de los materiales tradicionales. Los resultados, aunque atractivos, parecen carecer de variedad y de riesgos. Debe haber otro camino, quizás no tan formulado.
Edificio de Diseño John W. Olver de la Universidad de Massachusetts Amherst. Foto: Albert Vecerka / Esto
Leers Weinzapfel Associates, con sede en Boston, fue fundada por dos mujeres, Andrea Leers y Jane Weinzapfel, en 1982, a quienes más tarde se unieron Josiah Stevenson y Tom Chung como nuevos socios de la firma. La mayor parte de su trabajo se desarrolla en campus universitarios de todo Estados Unidos, aunque esto difícilmente pueda identificarse como el único enfoque de la firma, ya que los campus son en realidad ciudades en miniatura que albergan casi todos los tipos de edificios imaginables. El elemento diferenciador, sin embargo, radica en que los edificios de los campus se diseñan generalmente con un mayor idealismo que los proyectos de nuestras caóticas ciudades y suburbios mundanos.
Finales de mayo de 2016, la Bienal "Reporting from the Front" de Alejandro Aravena está a punto de comenzar y acabo de aterrizar en el aeropuerto de Venecia. Los autobuses Vaporetto ya no funcionan a esta hora tardía, por lo que me dirijo a un taxi acuático, pensando que me costará mucho llegar a la ciudad. ¡Pero tal vez no! Veo una figura solitaria, "¿Vas a Venecia? ¿Te gustaría compartir un taxi?” Una joven china está de acuerdo sin dudarlo. Tan pronto como el barco salga, sigo presionando mi suerte: "¿Eres arquitecta, por casualidad?" ¡Sí! La siguiente hora pasó desapercibida, ya que hablamos de nuestra disciplina y amigos comunes. Pasaron dos años, y estoy de vuelta en la Bienal de Venecia. En la apertura del Pabellón de China, paso de una conversación a otra hasta que me presentan a Xu Tiantian, "la arquitecta más prometedora de China". Nos miramos y nos dijimos al unísono: "¡El/ la chico/chica del taxi!". Finalmente intercambié contactos y en mi próximo viaje a Beijing nos reunimos en el estudio de diseño y arquitectura DnA de Xu. Lo que sigue, después de una breve introducción, es un extracto de esa conversación.
Oscar Ko nació en Harbin, China, y se mudó con sus padres a Hong Kong a los cinco años. Obtuvo su Licenciatura en Ciencias de la Arquitectura en la Universidad de Míchigan y su Maestría en la Universidad de Columbia en 2006. Después de pasar siete años en Estados Unidos, se trasladó a Europa. Su plan original era quedarse allí de cuatro a cinco años o más, pero tras conversar con colegas de mayor experiencia que ejercían en China, se dio cuenta rápidamente de que su país natal ofrecía mayores oportunidades. Tras trabajar poco menos de dos años en varias firmas de prestigio —Josep Lluis Mateo Architects en Barcelona, David Chipperfield Architects en Berlín y Space Group Architects en Oslo, Noruega—, regresó a China, donde trabajó durante varios años en dos destacadas oficinas con sede en Pekín: Studio Zhu-Pei y Chiasmus Partners.
Yu Qingcheng Gallery, Tianjin, China. Imagen cortesia de Architectural Design and Research Institute of Tianjin University
El siguiente extracto de mi reciente entrevista con el arquitecto Zhang Hua, con sede en Tianjin, continúa una serie de conversaciones en curso que he estado realizando durante mis frecuentes viajes a China. Zhang Hua dirige su estudio de diseño, Zhanghua Architects, que forma parte del Instituto de Investigación de la Universidad de Tianjin. El trabajo del profesor sigue su teoría sin compromiso de generación de formas, que se basa en el deseo de capturar la progresión de los procesos de transformación. En sus muchos proyectos construidos, el arquitecto examina y expresa tales transformaciones formales, como pasar de algo básico a complejo o de monolito a disperso. La atención se centra en el estado de transformación en sí mismo, cómo una forma está cambiando y se transforma de un estado a otro. Hablamos con Zhang Hua a través de un intérprete en el instituto, con media docena de jóvenes arquitectos e investigadores de su estudio, sentados y tomando notas.
¿De dónde provienen la originalidad y el pensamiento independiente? La respuesta es prosaicamente sencilla: de un individuo inquisitivo, sumado a un entorno experimental que sin duda ayuda a estimularlo. A Rem Koolhaas se le atribuye el haber fomentado dicho entorno, tanto a través de la consolidación de su oficina, Office for Metropolitan Architecture (OMA) —una red de 300 arquitectos/as en siete oficinas globales—, como mediante la docencia en la GSD de Harvard y conferencias impartidas en todo el mundo. Koolhaas cuenta actualmente con ocho socios. Uno de ellos, desde 2008, es Shohei Shigematsu, quien dirige OMA Nueva York desde 2006. El estudio, que en sus inicios contaba apenas con un puñado de personas, ha crecido a lo largo de los años hasta convertirse en un gran equipo de 75 arquitectos/as enfocado en proyectos en Norteamérica.
Reunirme con muchos/as de los/as principales arquitectos/as independientes de China y visitar sus obras construidas en todo el país en los últimos años ha moldeado mi comprensión de sus contribuciones, a las que considero sensibles al contexto regional, poéticas, fotogénicas e incluso seductoras. Sin embargo, muchos de estos proyectos podrían confundirse con la producción de un solo estudio de enfoque muy acotado. Estas obras suelen ser de pequeña escala y se construyen lejos de los centros urbanos, donde la ciudadanía común podría beneficiarse más de ellas. Hay una falta de diversidad y de asunción de riesgos. El siguiente extracto de mi entrevista con el arquitecto Li Hu, radicado en Pekín, realizada durante su reciente visita a Nueva York, despejó mis dudas y me devolvió la esperanza en el futuro urbano de China.
El arquitecto estadounidense Kevin Roche falleció el pasado viernes 1 de marzo a la edad de 96 años. Nacido en 1922 en Dublín, Irlanda, se formó en el University College Dublin (1945) y en el Illinois Institute of Technology (1948). En 1966, fundó Kevin Roche John Dinkeloo and Associates (KRJDA). Diseñó más de 200 edificios, entre los que destacan la renovación del Ala Americana del Museo Metropolitano de Arte (2012), el Centro Nacional de Convenciones de Dublín (2010), la Torre Lafayette en Washington DC (2009), la sede de J.P. Morgan en Manhattan (1992), el Zoológico de Central Park en Manhattan (1988), la sede del Edificio de los Caballeros de Colón en New Haven (1969), la Fundación Ford en Manhattan (1968) y el Museo de Oakland de California (1966). En 1982, se convirtió en el cuarto galardonado con el Premio Pritzker y en 1993 recibió la Medalla de Oro del AIA. El siguiente fragmento corresponde a nuestra entrevista de 2011 en la oficina del arquitecto en Hamden, Connecticut.
Fundado en el año 2000 por Antón García-Abril y Débora Mesa, Ensamble Studio representa ese ideal raro y muy solicitado de la arquitectura del siglo XXI: una oficina cuyo trabajo es tan intelectualmente riguroso como visceral y viral, que figura igual de cómodo tanto en la Bienal de Venecia 2010 como en la popular página web Viralnova. En esta entrevista, la primera de su columna en ArchDaily "Ciudad de las Ideas", Vladimir Belogolovsky visita a los fundadores del estudio en su hogar poco convencional, la Casa Hemeroscopio en Madrid, para hablar sobre su enfoque experimental del diseño y su concepción de la ciudad del futuro.
Es refrescante escuchar las palabras: “Hacemos todo de manera diferente. Pensamos de manera diferente. Todavía no somos parte de ningún sistema o grupo”.
En el siguiente extracto de mi reciente entrevista con Liz Diller y Ric Scofidio en su ocupado estudio de Nueva York, discutimos las convenciones que tantos arquitectos aceptan y abrazan, y cómo romperlas para reinventar la arquitectura una vez más. Los socios fundadores de Diller, Scofidio + Renfro nos han estado mostrado exactamente eso con su popular parque High Line, el nuevo desarrollo original del Lincoln Center, el Centro de Educación Roy & Diana Vagelos en Washington Heights y el cobertizo móvil "The Shell” -que está tomando forma en Hudson Yards- para abordar las necesidades cambiantes de los artistas, porque el arte que se verá en el futuro es una pregunta abierta.
Junya Ishigami's works at the 2008 Venice Biennale. Image Courtesy of junya.ishigami+associates
Creo que la entrevista con Junya Ishigami en su estudio experimental (y muy internacional) en Tokio fue una de las experiencias más memorables de mi reciente viaje a Japón. Las visiones de Junya no solo para su propia arquitectura sino también para la profesión fueron, de todo corazón, inspiradoras. Piensa que la arquitectura actual "no es lo suficientemente libre". Quiere diversificarla, liberarla de la insistencia de tantos arquitectos en seguir los tipos particulares de edificios y, en general, nuestras estrechas expectativas. Quiere que su arquitectura sea suelta, y encuentre inspiración en metáforas tan improbables como las nubes o la superficie del agua. "Necesitamos introducir más variedades de arquitectura para abordar mejor los sueños de las personas ... Quiero que la arquitectura se expanda en el futuro creando nuevas comodidades", dice Ishigami, cuyas dos recientes exposiciones como manifiestos en París cuestionaron la naturaleza y el propósito de la arquitectura. Es una voz visionaria y esencial en lo que quizás sea la más inestable de todas las profesiones.
Museo de Arte Moderno Minsheng / Studio Zhu Pei. Imagen cortesía de Studio Zhu Pei
Desde principios de la década de 2000, China ha sorprendido constantemente al mundo al convertirse en el escenario de las creaciones más atrevidas de superestrellas de la arquitectura internacional. Aunque todavía lo hace, el factor sorpresa ha desaparecido; hoy, con una creciente preocupación por construir de manera más pragmática, eficiente y, sobre todo, responsable, miramos estos edificios espectaculares con un ojo mucho más crítico. El guion ha dado un giro: en la actualidad, la arquitectura que atrae las miradas es la que se produce localmente, con humildad y relevancia social. En ningún lugar es más evidente este proceso que en China, donde los proyectos liderados por talentos locales constituyen, por mucho, la arquitectura más relevante y significativa que se construye hoy en el país.