FAU USP. Foto de victortsu, vía Flickr. Licencia CC BY-NC 2.0
Desde que se crearon las primeras carreras de arquitectura a finales del siglo XIX, se han realizado pocos cambios en sus planes de estudio. La mayoría de los programas en todo el mundo se centran en una universidad neoliberal, cada vez más diseñada y definida por la producción de un éxito implacable y por los moldes de la industria de la construcción.
Poco se debate sobre el error y el fallo, y la producción proyectual sigue estando sumamente orientada a formar star architects (arquitectos/as estrella), término utilizado para describir a arquitectos/as cuya celebridad y aclamación crítica los ha transformado en ídolos del mundo de la arquitectura, creadores de grandes proyectos y planes maestros.
El inodoro Huussi en el pabellón de Finlandia en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2023 gestiona los residuos sin agua. Fotógrafo: Ugo Carmeni
Aunque existen registros de letrinas desde el año 3100 a.C., el primer inodoro fue creado en 1596 por el inglés John Harington. Fabricó dos unidades: una para él y otra para la reina Isabel I.
La idea no prosperó en su momento, y no fue sino hasta 1775 que el escocés Alexander Cumming patentó el inodoro moderno, diseñado ya para descargar en una red de alcantarillado. En 1885, otro inglés, Thomas Twyford, creó el primer inodoro de porcelana, el cual sustituyó a las piezas de madera antes mencionadas.
Mezquita Mohammed Abdulkhaliq Gargash, Dubái, 2021. Imagen: Gerry O´Leary
Siempre han existido mujeres arquitectas, planificadoras y políticas urbanas inspiradoras; sin embargo, en todo el mundo, las profesiones del entorno construido —y en particular sus escalafones más altos— siguen estando fuertemente dominadas por hombres, más que otros sectores como la educación o la salud.
Hoy en día, el 64% de los profesionales de la arquitectura graduados en Brasil son mujeres. En el ámbito de la ingeniería, se registró un aumento del 42% en el número de mujeres inscritas en el CREA desde 2016. Sin embargo, ¿dónde se refleja esto en la sociedad brasileña? A nivel mundial, el proceso es más lento: las mujeres representan solo el 40% de los profesionales de la arquitectura y ocupan muy pocos roles de liderazgo.
Existen indicios de que la paja y el junco se utilizaron en la construcción hace más de 10.000 años. Desde entonces, la revolución industrial cambió por completo las prácticas de construcción al introducir la producción en masa de acero, vidrio y, no menos importante, concreto.
¿Asumirá la Inteligencia Artificial el trabajo de los/las arquitectos/as? Según Thomas Lane, en la edición de mayo de 2023 de la revista Building, la IA puede automatizar el 37% del trabajo de arquitectos/as e ingenieros/as. Esto, sin embargo, probablemente signifique que podremos automatizar las tareas más rutinarias y concentrarnos en labores estratégicas y creativas.
Así como Revit y los softwares 3D no reemplazaron el trabajo de los/las arquitectos/as, sino que solo transformaron la manera de trabajar, lo mismo ocurrirá probablemente con las herramientas de IA. También surgirán nuevas tareas, relacionadas, por ejemplo, con la gestión de la propia IA.
El maximalismo puede definirse como un movimiento estético opuesto al minimalismo. En lugar de pregonar el “menos es más”, la frase más famosa del movimento minimalista, en el maximalismo la premisa es “más es más”.
Dentro de las corrientes del movimiento posmoderno, que designa las condiciones sociales y estéticas que comenzaron a circular en el mundo tras la Segunda Guerra Mundial, el maximalismo puede describirse como la ausencia de valores y reglas, la imprecisión, la pluralidad, la mezcla de lo real y lo imaginario, la espontaneidad y la libertad de expresión.
Framlab crea granjas urbanas verticales modulares en las calles de Brooklyn. Imagen cortesía de Framlab
Vivimos un momento de emergencia. Desde el inicio de la industrialización, hemos explotado de manera desenfrenada los recursos finitos de nuestro planeta como si fueran ilimitados, agotando y desestabilizando los mismos ecosistemas de los que dependemos para nuestro sustento, economía, alimentación, salud y calidad de vida.
En solo 50 años, hemos perdido más de la mitad de la vida silvestre del mundo. En la actualidad, la Tierra va camino a calentarse más de 1,5 grados Celsius, lo que la comunidad científica advierte que es un límite planetario estricto para los ecosistemas existentes en la Tierra. Este es un “código rojo para la humanidad”, según se describe en el Sexto Informe de Evaluación del IPCC. Continuar por nuestro camino actual significará dañar irreversiblemente las condiciones mismas que sustentan la vida en este planeta.
Junio de 2023 fue el mes más cálido jamás registrado en el planeta. En Irán, el índice de calor alcanzó los 66,7 grados Celsius, cerca de los límites de la supervivencia humana. Este no es el nuevo normal: a medida que el cambio climático avance, el mundo se volverá aún más caluroso.
La comunidad científica asocia este aumento al cambio climático provocado por el ser humano y al fenómeno de El Niño —el calentamiento natural de las aguas del Océano Pacífico—, que también se ha visto agravado por el calentamiento global.
La arquitectura es un negocio. Lo admitan o no abiertamente los/las arquitectos/as, dirigir un despacho de arquitectura funciona como cualquier otra empresa. Las empresas –y sus fundadores/as, líderes y partes interesadas– están influenciadas por las fuerzas de la economía del mundo real. No se puede pagar la nómina con amor al trabajo.
En nuestro sistema económico actual, las empresas deben considerar la rentabilidad para poder pagar a sus empleados/as un salario digno, operar de forma sostenible y ética y seguir ofreciendo sus servicios.
Montaje realizado con fotografía de Marek Levák (vía Unsplash) e ilustración de @meltedvideos
El diseño, como práctica laboral, se ha profesionalizado a lo largo de los años; sin embargo, cada vez más la alfabetización en diseño o pensamiento visual —es decir, la capacidad de entender y valerse de recursos visuales— resulta innegociable en muchos entornos de trabajo, incluso para quienes no se consideran diseñadores/as.
El pensamiento visual es el nombre que recibe la herramienta de pensar a través del procesamiento visual, utilizando la parte emocional y creativa del cerebro para organizar la información de forma intuitiva y simultánea mediante dibujos y gráficos, respaldados por una alta calidad de pregnancia estética y colorimetría.
Podemos entender la tecnología verde como um conjunto de herramientas que permiten desarrollar los procesos productivos de manera sostenible. Esto significa que es posible gestionar el ciclo de vida de los productos con mayor responsabilidad, buscando siempre el menor impacto ambiental.
Las etapas de producción comienzan con la extracción de materias primas, pasan por la fabricación, la distribución y el uso, hasta llegar a la fase de descarte. Así, todo el ciclo puede incorporar la aplicación de tecnologías verdes, que ayudan a reducir el impacto de los procesos mediante un uso sostenible y consciente de los recursos naturales.
Antiguamente, las personas trazaban sus carreras de manera muy lineal. Planificabas estudiar arquitectura, ibas a la universidad, conseguías un empleo en una empresa importante y, tras varios años, trabajabas para convertirte en socio/a.
Sin embargo, las cosas no siempre salían como se planeaba. Tal vez te hayas graduado en arquitectura, pero no conseguiste el rango salarial que soñabas. O te unes a una gran empresa y te despiden después de uno o dos años debido a la caída de las ganancias y al aumento de los gastos. Incluso puedes llegar a convertirte en arquitecto/a solo para descubrir, después de unos años, que no es tu pasión. ¿Qué hacer entonces? Ahí es donde entran las carreras no lineales.
Salk Institute, de Louis Kahn. Foto de Adam Bignell, vía Unsplash
Algunos edificios han resistido la prueba del tiempo y, después de siglos o incluso milenios, siguen siendo estructuralmente sólidos, reverenciados como espacios habitables de la historia y la innovación humana. Algunos todavía están en uso hoy en día, muchas vidas después de que quienes los diseñaron originalmente fallecieran.
Estos edificios, ya sea a propósito o por accidente, fueron diseñados para durar. Se trata de un concepto cada vez más relevante. La construcción y operación de edificios es responsable de una cantidad preocupante de emisiones de dióxido de carbono. El carbono incorporado que resulta de la producción de materiales de construcción y de la edificación representa aproximadamente el 11% de todas las emisiones globales de carbono. De acuerdo con un nuevo libro sobre edificios de vida útil prolongada, diseñar edificios para que permanezcan en pie por mucho más tiempo —y sobrevivan a los diversos vaivenes que acompañan a esta vida útil más larga— es un nuevo imperativo para los/las arquitectos/as.
¿Qué viene a la mente al pensar en tecnología? De todas las palabras que surgen, “antiguo” probablemente no sea una de ellas. Siempre pensamos en la tecnología como algo que pertenece al futuro.
En un mundo donde las soluciones de alta tecnología son prácticamente sinónimo de desarrollo, Julia Watson adoptó un enfoque opuesto. La diseñadora australiana radicada en Nueva York ha pasado gran parte de su carrera viajando a comunidades indígenas en los rincones más remotos del mundo —desde Benín hasta Irak— para estudiar cómo podemos aplicar sus innovaciones ancestrales al entorno contemporáneo de nuestro planeta.
Pop-up Le Cagole de Balenciaga en Londres. Imagen cortesía de Balenciaga / Difusión
Con la creciente integración del comercio físico y el digital, los/las diseñadores/as y arquitectos/as están creando experiencias de compra que acortan la brecha entre los espacios físicos y virtuales. Comenzamos a presenciar el surgimiento de un nuevo concepto de retail que superpone con destreza comportamientos digitales disruptivos y nuevas estéticas.
Iris Barrel es una diseñadora que nació en Queens, hija única de una madre rusa y un padre estadounidense, dueño de una fábrica de espejos. Estudió arte en la Universidad de Wisconsin y comenzó su carrera en el WWD, una publicación de referencia en la industria de la moda.
En 1948, ya junto a su esposo, Carl Apfel, fundó una exitosa marca de textiles que, incluso, formó parte de la decoración de la Casa Blanca durante el mandato de nueve presidentes de los Estados Unidos. A pesar de haber vendido la empresa en 1992, la pareja continuó trabajando para la marca por 13 años más, es decir, hasta 2005. Iris Apfel ya estaba retirada de la industria del diseño de interiores cuando, a los 84 años, fue invitada por Harold Koda —curador del Costume Institute del MET— a exhibir su colección de ropa y accesorios.
Con la urbanización desenfrenada de las ciudades, los animales que originalmente llamaban a estos entornos su hogar han sido desplazados y obligados a encontrar otros medios de refugio.
Las aves tal vez sean una de las especies más afectadas por el crecimiento urbano, ya que durante el vuelo se ven atraídas por estímulos como la iluminación y las corrientes de aire, las cuales pueden verse transformadas según cómo se desarrolle el proceso constructivo y el ordenamiento territorial de una ciudad.
Mucho se ha hablado sobre el poder de la inteligencia artificial y de cómo su auge puede transformar la profesión de la arquitectura. Este tema ya ha sido abordado en algunos artículos por aquí.
La principal herramienta que ha inquietado a los/las especialistas del mercado es Dall-E, un software basado en aprendizaje automático que genera imágenes a partir de las palabras que el/la usuario/a introduce en un campo. Existen otras con la misma propuesta, como Midjourney y Stable Diffusion.