
El maximalismo puede definirse como un movimiento estético opuesto al minimalismo. En lugar de pregonar el “menos es más”, la frase más famosa del movimento minimalista, en el maximalismo la premisa es “más es más”.
Dentro de las corrientes del movimiento posmoderno, que designa las condiciones sociales y estéticas que comenzaron a circular en el mundo tras la Segunda Guerra Mundial, el maximalismo puede describirse como la ausencia de valores y reglas, la imprecisión, la pluralidad, la mezcla de lo real y lo imaginario, la espontaneidad y la libertad de expresión.
Es una combinación de diversas tendencias y estilos que se opone al racionalismo y a los movimientos burgueses. De este modo, refleja la nueva vida del ser humano posmoderno, constantemente bombardeado de información.





