
Desde que se crearon las primeras carreras de arquitectura a finales del siglo XIX, se han realizado pocos cambios en sus planes de estudio. La mayoría de los programas en todo el mundo se centran en una universidad neoliberal, cada vez más diseñada y definida por la producción de un éxito implacable y por los moldes de la industria de la construcción.
Poco se debate sobre el error y el fallo, y la producción proyectual sigue estando sumamente orientada a formar star architects (arquitectos/as estrella), término utilizado para describir a arquitectos/as cuya celebridad y aclamación crítica los ha transformado en ídolos del mundo de la arquitectura, creadores de grandes proyectos y planes maestros.
Los sistemas de éxito forzado son profundos. Están respaldados y vigilados por una serie de herramientas de gestión que podemos entender simplemente como instrumentos de medición, los cuales garantizan que el estudiantado tenga éxito, que todas las investigaciones y proyectos sean exitosos y que todas las iniciativas vinculadas a la industria prosperen.


