Las transformaciones en el modelo de producción de la construcción civil propuestas históricamente por los movimientos de vivienda en los *mutirones* autogestionados en Brasil, en relación con los modos de producción del mercado, no se limitan a la mano de obra responsable de llevar a cabo la construcción; es decir, no se trata únicamente de un intercambio de trabajo asalariado por un trabajo comunitario desmercantilizado. Las innovaciones abarcan diversas esferas, desde el diseño arquitectónico —concebido desde una perspectiva colectiva y como un bien común que sitúa a quien participa de la autoconstrucción como "autor/a, productor/a y futuro/a usuario/a"— hasta el modo de producción en el cual, a diferencia del modelo tradicional, “no es posible aumentar la productividad a través de la ampliación de la explotación, con precarización, horas extras, despidos, sino únicamente a través de la invención de nuevos procedimientos y técnicas constructivas”. Este tema es motivo de debate para muchos/as arquitectos/as, tanto en el campo teórico como en la experimentación y la práctica, donde la obra se convierte en el escenario de un esfuerzo por la racionalización, la optimización y la horizontalidad en los procesos.
En general, las discusiones sobre el acceso de las mujeres a la educación superior y al mercado laboral son un tema central al pensar en formas de establecer una situación más igualitaria de condiciones de vida y protagonismo en la sociedad contemporánea. Aunque se basa en sentidos y encuestas vinculadas al mercado laboral formal, es una reflexión que informa un parámetro general de las condiciones actuales de las mujeres que enfrentan las dificultades producidas por una herencia latente de la estructura patriarcal y moralista de las jerarquías profesionales donde las protagonistas son y fueron históricamente hombres.
Las repercusiones e influencias de la arquitectura moderna visibles en la producción contemporánea suelen estar vinculadas al empleo de las directrices establecidas por los cinco puntos de la arquitectura de Le Corbusier. A pesar de ser ampliamente conocidos y debatidos desde hace años, estos puntos siguen siendo revisitados y replanteados en proyectos de diversos lugares, contribuyendo a la creación de edificios interesantes en los más variados programas de uso.
A pesar de su aparente delicadeza, se trata de un material muy resistente, que en algunas circunstancias es incluso llamado "acero vegetal". Su uso en la construcción residencial es recurrente y su comportamiento estructural funciona de manera similar al de los metales, pudiendo trabajar a compresión y tracción cuando se calcula adecuadamente. Además, el bambú puede ser protagonista en las edificaciones, pero también aparece en sistemas que combinan este material con tierra, concreto e incluso vidrio. Seleccionamos aquí algunos ejemplos de casas en Brasil que aprovechan las virtudes técnicas y estéticas de este material con tan alto potencial de uso.
Venecia es, sin duda, uno de los destinos más codiciados de Europa para viajeros/as de todo el mundo. La ciudad ofrece atractivos en múltiples disciplinas, desde la gastronomía hasta el arte, pasando evidentemente por la arquitectura, un arte que acompaña a la urbe y se hace patente sobre todo en las Bienales de Arquitectura, que se celebran desde 1980. Más allá de la Bienal, la isla tiene mucho que ofrecer a quienes tengan interés en conocer lugares que, por excelencia, expresan la relación entre pasado y presente, la conservación de la memoria histórica y las nuevas técnicas al servicio de edificios en constante interacción con el agua, entre otros aspectos.
Casa de la Calle Santa Cruz, jardín de Mina Klabin. Archivo Gregori Warchavchik
La historia de vida de la paisajista paulistana Mina Klabin Warchavchik se entrelaza con la historia del arte y la arquitectura modernas en Brasil, sobre todo en São Paulo. Su padre, Maurício Freeman Klabin, inmigrante lituano, había salido de Rusia debido a un decreto que prohibía a las personas judías ser propietarias de tierras en ese país. Recién llegado a Brasil a finales del siglo XIX, comenzó a trabajar en un taller que producía libros en blanco para el mercado tipográfico, del cual se convirtió en propietario pocos años después.
En su transposición a otros contextos, los puntos corbusianos adquirieron mayor o menor relevancia a partir de las referencias y demandas locales. En el caso brasileño, tanto por el contacto directo de los grandes nombres modernos nacionales con la figura de Corbusier, como por la gran eficacia del uso de estas directrices de diseño para el discurso que se construía en el país, los cinco puntos adquirieron una nueva expresividad. Quizás sea posible afirmar que el punto más replicado en los proyectos brasileños es el uso de pilotis para configurar las plantas bajas de edificios con los más diversos programas, con ejemplos notables como el Palacio Gustavo Capanema en Río de Janeiro.
En ocasiones, los proyectos residenciales se orientan a partir de elementos incluidos dentro del encargo, explotando sus virtudes plásticas y creativas. Un caso interesante y particular son las piscinas. En muchas obras este elemento pasa a ser el punto focal y permite un alto grado de creatividad e innovación dentro de un proyecto, convocando al mismo tiempo a la arquitectura y el paisajismo.
Una casa probablemente de la década de los 50, com tendedero cerca del lavadero de tres bocas, baño de azulejos grandes cubiertos de alfombras y cocina llena de comida. Una casa de una família de clase media en Barretos, en el interior del estado de São Paulo. Una casa que figura como protagonista en la narrativa propuesta por el trabajo "Maria, José e menino" de la fotógrafa paulistana Marina Schiesari.
Hace unos días, les preguntamos a nuestros seguidores de Instagram, "¿Qué significa el Espacio Público para ti?" Estos pensamientos son intrínsecos al debate arquitectónico y entran en juego en varios tipos de proyectos, especialmente en aquellos relacionados con la planificación de espacios de uso común en las ciudades.
Una de las técnicas constructivas más difundidas en Brasil ciertamente es la albañilería. El ladrillo, elemento que puede componer una estructura, es un material expresivo y de fácil empleo gracias a su forma de producción y disponibilidad de mano de obra en cualquier lugar del mundo.
El cobogó es un elemento ampliamente difundido en la cultura arquitectónica brasileña. Su origen y nombre se remontan a los creadores de esta pieza que contribuye tanto a filtrar la luz natural y la ventilación, como a aportar ritmo y ligereza a las fachadas y divisiones interiores. Amadeu Oliveira Coimbra, Ernest August Boeckmann y Antônio de Góis son los ingenieros que, a principios del siglo XX, mientras trabajaban en Recife, idearon este tipo de elemento calado.
Muchas de las soluciones de diseño más interesantes surgen de las condiciones del lugar donde se construyen, ya sea por el clima, la disponibilidad de materiales y mano de obra, las técnicas constructivas y, sobre todo, por la manera en que estos criterios se plantean en el contexto tan específico del lote en el que se ubican. El terreno es, por excelencia, el espacio para poner en práctica estas estrategias, y ante ciudades con parcelas cada vez más reducidas, construir en espacios estrechos se convierte en una realidad recurrente.
Tal vez una de las decisiones más importantes e inherentes al proceso de un proyecto residencial sea la forma en se implementa el volumen dentro de los límites del terreno. Esta elección puede otorgar varias virtudes a la obra, desde una buena orientación para recibir luz natural, hasta funcionalidad en relación a accesos y distribución de funciones del programa. Uno de los factores centrales a la hora de entender cuál es la mejor forma de posar un proyecto sobre el suelo es la inclinación del terreno.
En diversos momentos de la historia, la escala humana y la aproximación de los edificios a la dimensión sensible y vinculada al cuerpo fueron los valores perseguidos por los arquitectos, un objeto de reflexión dentro de la producción teórica del campo. Aunque es una virtud que un espacio pueda ser abordado en una relación directa entre la persona y la construcción, existen situaciones, y más que eso, algunas escalas de proyecto, que sólo pueden ser percibidas a partir de una mirada más distanciada.
Desde el punto de vista del turista francés, de la narrativa del filósofo Jean Paul Sartre, o como punto de partida de las embestidas desbravadoras de Marco Polo en sus Viajes, la ciudad de Venecia forma parte de un inconmensurable repertorio literario global, ocupando el lugar de un objeto misterioso y bello que invita a cualquiera a querer experimentarla. En ella figuran los libros de artes e historia, cuando el foco está en las grandes obras de arquitectura y artes visuales que la ciudad lleva, o cuando hay interés en las divergentes y legendarias narrativas que se refieren a su origen. En los libros de ficción, la calma áurea de sus canales, las pequeñas callejuelas, los colores y texturas de su paisaje son el fondo para un escenario de historias imaginadas.
Frecuentemente, la palabra "tejado" es utilizada para referirse a cualquier tipo de cubierta. Sin embargo, esta palabra se refiere rigurosamente a un tipo específico compuesto por uno o más planos inclinados conocidos como "aguas" sobre las cuales se asientan tejas. Esto diferencia el techo de otras cubiertas, como losas planas, cúpulas y bóvedas. El ángulo de inclinación de estas "aguas" está directamente relacionado a la incidencia de vientos en la edificación y al tipo de teja usada, siendo esencial para el flujo de aguas pluviales y resguardo del interior de la casa.
Las expresiones regionales de la cultura de un país representan un dato significativo que ayuda a entender la relación del contexto y sus condiciones específicas con las más diversas formas de manifestación social. Estos matices y singularidades dentro del ámbito de la construcción se traducen en lo que puede ser entendido como arquitectura vernacular.
A pesar de haber existido siempre, ese universo de ejemplares locales, de una arquitectura a partir de materiales, técnicas y soluciones constructivas regionales, vino a ser bastante estudiado en Brasil en la segunda mitad del siglo XX, en un proyecto de trazado de la historia arquitectónica nacional encabezado por Lucio Costa .