
Las experiencias lúdicas han sido y siguen siendo un espacio de investigación y experimentación para profesionales de las más diversas áreas. Con el interés de establecer un diálogo serio y comprometido a partir de un tema ligero —el cual ha dado pie a iniciativas sumamente interesantes en diversos campos a lo largo del tiempo—, estos agentes ponen en debate el potencial de las herramientas que despiertan tales situaciones vinculadas al placer, la imaginación, la diversión y, en muitos casos, la infancia.
En el campo de la arquitectura, diversos proyectos notables han recurrido a la estrategia lúdica en la construcción de sus espacios. Un ejemplo destacado de este enfoque son las Escuelas Apollo, del arquitecto holandés Herman Hertzberger; edificios alineados con una corriente vanguardista de educación básica que materializan en sus proyectos los preceptos de uma propuesta pedagógica que tenía como uno de sus ejes el sentido lúdico y colectivo del aprendizaje infantil.










