
En el pasado, las imágenes generadas por IA solían parecerse a experiencias psicodélicas, llenas de colores y formas extrañas y, a veces, perturbadoras. Sin embargo, los avances recientes en la inteligencia artificial han transformado ese panorama. Hoy en día estamos rodeados de imágenes cuyo origen suele ser desconocido. Desde combinaciones lúdicas hasta retratos convertidos en obras de arte, es innegable que la Inteligencia Artificial se ha convertido en una parte permanente de nuestro paisaje visual. Como señaló Yuval Noah Harari en una entrevista de 2023 con The Economist: "La IA ha adquirido una capacidad extraordinaria para manipular y generar lenguaje, ya sea a través de palabras, sonidos o imágenes. En efecto, ha hackeado el sistema operativo de nuestra civilización".
La arquitectura, como es natural, no ha sido inmune a este fenómeno. Los generadores de imágenes basados en *prompts* han inundado el entorno virtual con renderizados que van desde lo surrealista hasta lo hiperrealista: ciudades futuristas, rascacielos orgánicos y cabañas utópicas suspendidas en acantilados idílicos. En su mayoría, estas imágenes se crean con herramientas de uso general que priorizan la novedad visual por sobre la lógica del diseño. No obstante, no todas las plataformas siguen este camino. Gendo, por ejemplo, fue desarrollada específicamente para profesionales de la arquitectura y el diseño, ofreciendo un control más preciso sobre parámetros como la escala, la materialidad y la intención espacial. Su objetivo no es simplemente generar imágenes, sino respaldar el pensamiento de diseño. Aun así, estas herramientas más intencionadas siguen siendo excepciones en un vasto océano de imágenes genéricas y descontextualizadas.
































