
Al diseñar el Pabellón Nórdico en Venecia, Sverre Fehn incorporó elementos arquitectónicos nórdicos de formas inusuales. Posiblemente, lo que más llame la atención del edificio sea su cubierta laminada de hormigón blanco, que es atravesada por los árboles, bloqueando los rayos del sol y filtrando la luz. Dependiendo del ángulo, las láminas permiten ver los colores del cielo y las copas de los árboles, aportando dinamismo a la cubierta al circular por el edificio. De hecho, el uso de elementos ritmados en fachadas, paredes y cubiertas es una tradición que proviene de la arquitectura nórdica y que se ha extendido por todo el mundo. En este artículo cubriremos algunos ejemplos del uso de esta solución, sus posibilidades y las mejores formas de amplificar sus efectos.
Los listones de madera actúan generalmente como una segunda capa de la fachada, como un revestimiento exterior, que puede ser tanto funcional como estético. Las distintos configuraciones de la madera añaden calidez, comodidad y sofisticación al edificio, además de crear ritmo, definir volúmenes y generar partes opacas y transparentes en el edificio.


























