
¿Qué sucede cuando la ciudad dotada de sensores adquiere la capacidad de ver, casi como si tuviera ojos? En vísperas de la Bienal de Urbanismo\Arquitectura de Shenzhen (UABB) 2019, titulada "Interacciones urbanas", ArchDaily colabora con la curaduría de la sección "Ojos de la ciudad" de la Bienal para estimular el debate sobre cómo las nuevas tecnologías —y la inteligencia artificial en particular— podrían repercutir en la arquitectura y la vida urbana. Aquí se puede leer el manifiesto curatorial de "Ojos de la ciudad", elaborado por Carlo Ratti, el Politecnico di Torino y la SCUT.
La reciente iniciativa de la "Gran Área de la Bahía" (GBA, por sus siglas en inglés) ha despertado un renovado interés por la escala de planificación supraurbana, regional o territorial entre profesionales de la planificación espacial, urbanistas y especialistas en planificación espacial estratégica a nivel mundial. El surgimiento de "megapaisajes" urbanos y su aglomeración regional en áreas urbanizadas de más de 70 millones de habitantes —un tamaño al menos un orden de magnitud mayor de lo que jamás se haya planificado— ha reconfigurado muchos de los desafíos convencionales de la agenda de planificación espacial. Con la formación de esta megarregión surge una nueva necesidad: investigar las propiedades dinámicas, morfogenéticas y ecosistémicas específicas de estas condiciones regionales particulares. En pocas palabras, la integración de once ciudades de gran escala y sus correspondientes periferias metropolitanas, tres regiones económicas o administrativas especiales, tres monedas y tres (o más) grupos culturales distintos en una sola entidad urbana regional constituye una tarea colosal. En la actualidad, más allá de las intenciones de gobernanza y políticas, esto se ha traducido principalmente en un enfoque de planificación de infraestructura, el cual utiliza una aproximación sistémica de arriba hacia abajo que busca proveer los tejidos y redes de conexión, así como los sistemas cívicos y económicos que movilizan a personas, capitales y mercancías en una región tan vasta. Este enfoque se asemeja a los modelos de ciudad inteligente que pretenden englobar todos los aspectos de la vida cívica bajo paradigmas de control sistémico de la infraestructura. Sin embargo, en realidad, debido al alcance y la escala de esta iniciativa, las modalidades de planificación en la GBA deben transitar de un ámbito de planificación extensivo, en el que cada parte se ajusta a un plan, hacia un campo diferenciado donde surgen diversas intensidades como resultado de la integración (o falta de ella) de su ecosistema urbano. Evidentemente, esto exige nuevos enfoques, conceptos y modelos de planificación capaces de abordar estas problemáticas regionales de manera dinámica y abierta, fomentando así nuevas modalidades de desarrollo.
Por lo tanto, la definición de nuevas regiones y escalas territoriales en la GBA ejerce presión sobre los enfoques actuales derivados del modernismo, en los cuales los métodos de planificación y sus instrumentos operan bajo paradigmas ideológicos específicos, buscando soluciones optimizadas para la agregación y asignación planométrica urbana, las características estructurales del paisaje y su correspondiente funcionalidad económica, así como los modelos socioeconométricos que dan origen a la ciudad moderna. Estos modelos pueden presentar límites estructurales o espaciales, como lo señalaron en su momento algunos de los enfoques de planificación espacial estratégica de la década de 1990 para regiones urbanas transfronterizas integradas en la naciente Unión Europea. La disciplina de la planificación debe, por ende, reconsiderar críticamente su función al tiempo que desarrolla herramientas y modelos adecuados que puedan abordar los desafíos territoriales actuales y, simultáneamente, proyectar posibles escenarios futuros. Bajo esta perspectiva, frente a los desafíos de las nuevas megarregiones, ¿cómo o de qué manera tendrían que ajustarse o modificarse los métodos convencionales de planificación espacial en sus praxis? ¿Qué pasaría si las formas tradicionales de planificar se vieran sobrepasadas tanto por las escalas de un paisaje planificado como por los dilatados procesos que obstaculizan la toma de decisiones y las etapas de diseño reactivo?








