
El Modelado de Información de Construcción (BIM) ha hecho posible asociar una enorme cantidad de información a cada elemento de un diseño. Un muro puede incluir su clase de resistencia al fuego y su grupo de costos, e incluso, más adelante, la información de mantenimiento que necesitará el/la gestor/a de las instalaciones. Esta posibilidad genera una tentación: si el modelo puede albergar más datos, debería hacerlo. En este proceso, sin embargo, se puede perder de vista una pregunta fundamental sobre la eficiencia: ¿realmente necesita el proyecto esta información y la necesita en este momento?
Para los/las arquitectos/as, el BIM suele describirse como una "fuente única de verdad". Sin embargo, cada propiedad adicional implica más trabajo, coordinación y mantenimiento, y los datos que se introducen de manera prematura o sin un propósito claro pueden quedar obsoletos rápidamente. Lo verdaderamente importante es contar con la información adecuada para las decisiones que se toman en cada etapa del proyecto. La firma con sede en Stuttgart KUBUS360 convirtió esta interrogante en el eje central de su trabajo en un complejo administrativo en Baden-Wurtemberg (Alemania).
