Los galpones, ya sean industriales o rurales, son tipologías fáciles de encontrar en todo el mundo. Algunos de estos espacios de refugio son seculares y probablemente fueron construidos para almacenar productos o mantener fábricas. Sin embargo, a través de fenómenos urbanos y nuevas tecnologías, muchos han dejado de funcionar respecto a su uso inicial y han comenzado a configurar lugares de interés para varios proyectos que implican el reajuste de estas estructuras para cumplir nuevas funciones.
Rehabilitar un edificio no es una tarea simple. Además de requerir una gran sensibilidad para identificar y reconocer el valor histórico de las preexistencias, y así decidir qué se perderá en el tiempo y qué se reemplazará por nuevos elementos, de acuerdo con el programa actual, también es una estrategia que va más allá de los límites del diseño y entra en temas como la sostenibilidad y la economía de los medios. Después de todo, estamos hablando de reciclar una estructura, o partes de ella, y esto tiene consecuencias tanto formales como ambientales.
El siguiente artículo propone el repensar la arquitectura de objeto a sujeto. Carlos Medellín y María Victoria Londoño profundizan en el tema, cuestionando los principios de Vitruvio y la adaptabilidad del objeto arquitectónico con respecto a sus diferentes usos mediante el ejemplo del Teatro Metro Riviera / Theatron en Bogotá.
https://www.archdaily.cl/es/941293/theatron-espacios-que-aprenden-en-colombiaCarlos Medellín y María Victoria Londoño
Operar en entornos urbanos genera que, en la mayoría de los casos, debamos tomar decisiones respecto a las preexistencias materiales. El incremento en la densidad de las ciudades ha afectado directamente en el porcentaje de espacio que se encuentra libre para desarrollar construcciones nuevas e independientes, dando lugar a debates entorno a qué posición debemos tomar frente al patrimonio construido que ha quedado obsoleto -por su detrimento o por no poder responder a las necesidades funcionales de la población contemporánea-. En situaciones donde las construcciones se encuentran demasiado deterioradas o los nuevos proyectos distan mucho de las posibilidades espaciales que un edificio antiguo puede brindar, conservar únicamente la fachada -a modo de envolvente exterior, casi como un elemento epidérmico- puede presentarse como una solución parcial que permite preservar, en parte, el carácter urbano de una obra si esta posee algún valor público o cultural. La controversia surge, por supuesto, de la falta de relación o vínculo entre el interior –transformado- y el exterior –conservado-.
El paso del tiempo es inevitable para cualquier proyecto arquitectónico: todos los edificios están sujetos –en mayor o menor medida– a las consecuencias de las condiciones atmosféricas y los diferentes usos que se les atribuyen a lo largo del tiempo. Como alternativa a "dar vida" a los edificios no utilizados, la reutilización adaptativa ha ganado fuerza en las últimas décadas. Pero a pesar de su amplia difusión, la aplicación práctica de este concepto no es simple.
Building Information Modeling (BIM) es un acrónimo cada vez más común entre los arquitectos. La mayoría de las oficinas y profesionales ya están migrando o planean cambiar a este sistema, el cual representa digitalmente las características físicas y funcionales de un edificio, integrando información variada sobre todos los componentes presentes en un proyecto. A través de los softwareBIM es posible crear modelos virtuales precisos, entregando un mayor control de los costos y aumentando la eficiencia del proceso. También es posible simular completamente el edificio, entendiendo su comportamiento antes del inicio de la construcción, y entregando soporte a lo largo de todas sus fases, incluso una vez terminado o durante su desmantelamiento y demolición.
El Instituto de Diseño y Construcción Computacional (ICD), El Instituto de Estructuras de Construcción y Diseño Estructural (ITKE) y el Instituto de Tecnologías Textiles y de Fibra (ITFT) de la Universidad de Stuttgart han lanzado el Demostrador de Investigación ITECH 2018-19. El proyecto tiene como objetivo investigar la arquitectura compatible a gran escala.
En el año 2014, un grupo de amigos de Ciudad Juárez, Chihuahua, inquietos por aportar al proceso de resiliencia y recuperación de su ciudad, se unió para dialogar y aportar ideas para recuperar calles, plazas y parques a través de proyectos socioculturales e intervenciones urbanas en el espacio público. Fue así que surge Nómada Laboratorio Urbano. Ciudad Juárez es una urbe industrial situada en la frontera norte con Estados Unidos, específicamente con la ciudad de El Paso, Texas. A lo largo de los años, Juárez ha sido económicamente dominada por la industria ‘maquiladora’ y alguna vez fue considerada una de las ciudades más violentas del mundo a causa de la ola delictiva que se instaló en 2008-2012.
Imperial Western Beer Company . Image Courtesy of Jessica Sample via Metropolis
El auge de la industria hotelera de Los Ángeles ha provocado que muchos diseñadores desarrollen espacios nuevos y modernos que fascinan a los ciudadanos y visitantes de esta contemporánea ciudad. Sin embargo, algunos diseñadores están experimentando con estructuras abandonadas, combinando edificios históricos con características contemporáneas. La tendencia de diseño relativamente nueva de la reutilización adaptativa, que fue una novedad a principios del 2000, se ha convertido en una práctica en demanda en Los Ángeles, destacándose en el centro de la industria de restaurantes / hoteles.
Para profundizar en la razón por la cual la industria hotelera de Los Ángeles abarca edificios históricos, la Revista Metropolishabló con diseñadores y desarrolladores clave del sector hotelero en la ciudad, como Historic Resources Group, 213 Hospitality and Design, Bitches, para obtener más información sobre su opinión acerca de la reutilización adaptativa.
A medida que la tecnología avanza, también lo hace la arquitectura y construcción. Los arquitectos y diseñadores ahora tienen infinitas herramientas y recursos para diseñar y construir las ciudades de hoy y del mañana. Por muy prometedor que esto suene, las nuevas construcciones además están consumiendo los ya limitados recursos del planeta más rápido de lo que podemos permitir.
Esta situación deja al arquitecto con la responsabilidad de un reto importante: la rehabilitación y la reutilización del entorno ya construido. Es decir, aplicar el pensamiento y diseño creativo para rescatar e incorporar edificios viejos o históricos que ya existen en el presente, a nuestra arquitectura diaria, adaptándolos a través del tratamiento indicado.
En estos días es fácil sentirse abrumado por la producción masiva de arquitectura, pero lo que parece un scroll infinito de obras no encaja con los movimientos más populares que rodean el intercambio de recursos y la comunidad.
Oculto entre la producción en masa que ha definido la arquitectura en el último siglo hay un germen que parece estar marchando a la vanguardia de la práctica actual. Cada vez más diseñadores parecen estar asumiendo trabajos de reutilización adaptados y enfocados en el contexto local. Los galardones de arquitectura no están premiando a nombres ya reconocidos en la disciplina, sino a obras internacionales delicadas que se destacan tanto por su proceso como por su producto final.
La imagen común del arquitecto puede ser de alguien obsesionado con el ego y la novedad, pero la práctica de hoy no lo confirma tanto como antes. Es cosa de dar un vistazo a los siguientes temas relacionados con la reducción, la reutilización y un replanteamiento radical de lo que es la arquitectura en el siglo XXI.
https://www.archdaily.cl/es/908669/reducir-reutilizar-repensarKatherine Allen
No es común hablar ampliamente sobre estas ideas en arquitectura, aunque más de una vez hayamos recaído en ellas. Diagnóstico, felicidad, rehabilitación, vacío, tristeza, miedo, salud, paciente, salvar…palabras que se repiten una y otra vez integrándose de forma cada vez más coherente conforme lo vas leyendo, y se va transformando en un discurso que nos convence de estas utopías arquitectónicas. No se trata de quiénes están detrás de esta propuesta, más bien se trata de qué logran para la arquitectura y la sociedad, a través de esta unión multidisciplinaria que se consigue desde sus distintos enfoques –sea desde la filosofía, la escultura, la ilustración–, todos medicina para el alma. En el fondo, son una crítica con el mejor estado de ánimo de los años 50.
En estos proyectos convergen diálogos de espacio y tiempo: que el edificio pueda trasladarse de lugar, que su atmósfera pueda evocar otra época. Una filosofía basada en curar las ciudades a través del desapego y la felicidad. Ningún edificio le pertenece a un territorio del todo, ningún espíritu es inherente a una época en sí. Como sus proyectos escultóricos, uno nace en Nueva York, otro se queda en Perú y otro termina en Brasil. Con la feliz estética cincuentera que pretenden traer de vuelta y viralizar en la expresión de sus ilustraciones contemporáneas. Aquí les presentamos el discurso de DAD y tres proyectos que ponen en práctica sus principios.
No se diga más, pues felizmente nos lo cuentan a detalle.
Biblioteca Colonia Infonavit Cuauhtémoc es el más reciente proyecto de Proyecto Reacciona A.C. ubicado en Monterrey Nuevo León, México a cargo del arquitecto Antonio Garza Ferrigno en colaboración con el muralista Juan Alcocer Zuñiga con un área de 135m2 y un costo de 120 mil pesos mexicanos. Conoce más detalles a continuación:
Sólo en los Estados Unidos, más de 125 millones de botellas de plástico se desechan cada día, el 80 por ciento de las cuales terminan en basurales. Potencialmente, estos residuos podría desviarse y utilizarse para construir cerca de 10.000 viviendas, 1.200 metros cuadrados (teniendo en cuenta que se necesita un promedio de 14.000 botellas de plástico para construir una casa de ese tamaño). Muchos creen que este proceso podría ser una opción viable para levantar vivienda asequible e incluso para ayudar a resolver la falta de vivienda alrededor del mundo.
Más de 6.000 botellas de plástico usó el colectivo español luzinterruptus para construir un gran laberinto que buscaba visibilizar la gran cantidad de plástico que se consume día a día y que se podría reutilizar.
Pionera en Latinoamérica, la organización colombiana Litro de Luzha compartido un increíble proyecto que consiste en iluminar hogares de bajos recursos con luz natural de manera sostenible, usando botellas reciclada PET.
Este proyecto de innovación social, que trabaja de la mano con A Liter Of Light (Filipinas), tiene como objetivo llevar luz a las zonas menos favorecidas y así mejorar la calidad de vida a las comunidades más vulnerables del mundo.
Luego del incendio ocurrido en Valparaíso, Chile, el 12 de abril de 2014, un grupo de jóvenes arquitectos viajó al puerto para hacerse presentes y emprender un proyecto de reconstrucción basado en la eficiencia energética, el reciclaje de materiales y una espacialidad acorde con el contexto inmediato.
El proyecto Minga Valpo no solo ha alcanzado estos objetivos, sino que también se ha convertido en una experiencia que ha permitido a las familias aprender construyendo sus propias casas.