Si bien el trabajo híbrido y los horarios flexibles representan las formas más comunes de mejorar el equilibrio entre la vida personal y laboral para muchos, debido a las interacciones sociales perdidas y la falta de lugar o funcionalidad en espacios de trabajo improductivos en casa, la mayoría de los jóvenes de 16 a 24 años constituye el único grupo de edad que prefiere trabajar desde la oficina.
Como un material altamente transparente que resiste todas las condiciones climáticas excepto las más extremas, se le puede dar fácilmente cualquier tamaño o forma y, una vez constituido, durará miles de años. El vidrio sigue siendo uno de los materiales más innovadores y cruciales utilizados en la arquitectura. Aunque las prácticas de construcción contemporáneas nos permiten formar enormes y relucientes rascacielos de vidrio que se elevan cientos de metros en el aire, el propósito original de este antiguo material (permitir la entrada de luz en interiores seguros y herméticos) continua siendo el más importante más de mil años después.
Por muy valioso que sea el vidrio para casi todos los tipos de arquitectura en forma de ventanas, cuando se trata del techo de un edificio, su uso no es tan simple. Hemos comprendido el poder y el peligro de combinar luz y vidrio desde que vimos una lupa utilizada para concentrar el calor de la luz solar en temperaturas increíblemente altas en los dibujos animados infantiles. Bajo una cubierta de vidrio, la ganancia solar puede generar ambientes internos incómodos sin las precauciones de protección adecuadas.
Sun Tower de OPEN Architecture, diseñada como un hito para la ciudad costera china de Yantai, alcanzó su altura máxima el mes pasado. En el día del solsticio de verano, la estructura de 50 metros de altura alcanzó su punto más alto. Se espera que el hito esté abierto al público en 2024. Actuando como un marcador cultural, el edificio redefine la comprensión típica de "diseño con la naturaleza".
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Jenny Holzer, instalación en Guggenheim Nueva York. Foto: fluido & franz, CC BY-NC-SA 2.0 via Flickr
La luz ha estado presente en el arte durante siglos. Pensar el barroco o el gótico sin este elemento sería imposible. Sin embargo, fue en el siglo XX cuando los artistas comenzaron a explorar las cualidades de la luz y las transformaron en su propio medio para materializar el arte. Esculturas, instalaciones inmersivas y formas de modelar el entorno a través de la luz, sus colores e intensidades, trajeron nuevas percepciones espaciales al trazar una relación única con la arquitectura.
El legado de Luis Barragán está en el uso de la luz y el color. El enfoque sensible de Tadao Ando hacia la luz natural estableció su propio lenguaje arquitectónico. Las dramáticas transformaciones interiores de James Turrell exploran una percepción única de las experiencias visuales donde "la luz no es una herramienta para permitir la visión, sino algo para mirarse a sí mismo". Las instalaciones inmersivas de Olafur Eliasson juegan con la psicología de los espectadores usando solo luz, agua y aire. Estos arquitectos y diseñadores, entre otros, han reinventado cómo se percibe la luz, inspirando a generaciones de arquitectos a hacer lo mismo con la forma en que entienden y emplean la luz.
Cada vez que la luz incide sobre una superficie habrá una sombra, por insignificante que sea su foco. El contorno apenas será visible, pero otras formas cobrarán protagonismo en este juego de luces y sombras. En el caso de ser proyectado por danza solar, se agrega una dinámica latente a las sombras que puede ser utilizada para intensificar fenómenos cotidianos, rompiendo la monotonía del espacio. Las aberturas ortogonales en un largo corredor o las piezas tejidas en un patio son ejemplos de elementos constructivos que crean manchas de luz y sombra, trayendo además deleite estético y confort térmico a sus usuarios. De esta forma, se hace evidente que estos elementos intangibles son partes esenciales de un entorno que, mucho antes de que Louis Kahn declarara el poder de las sombras, ya estaba siendo manipulado.
Desde el fuego en las cavernas prehistóricas hasta el alumbrado público en las ciudades inteligentes, la iluminación ha evolucionado de manera constante junto a los avances de la tecnología. Sin embargo, en los últimos años, ha comenzado a cambiar de manera aún más significativa en términos de su diseño y su funcionalidad debido a la creciente conciencia sobre su impacto en el medio ambiente y en la salud de las personas.
¿Qué estrategias proyectuales o nuevas tecnologías pueden integrarse en el diseño arquitectónico sin poner en riesgo al medioambiente? Durante los últimos años, las energías renovables están pisando cada vez más fuerte a nivel mundial y la energía solar fotovoltaica es una de las tantas que presentan un crecimiento exponencial.
Un estudio reciente sugiere que nuestra galaxia, la Vía Láctea, no puede ser vista por un tercio de la humanidad. ¿Porque? Millones de focos urbanos permanecen encendidos en nuestras ciudades todas las noches, pero solo una parte de su luz se utiliza para iluminar calles o aceras; el resto se pierde y se emite por encima del horizonte, iluminando el cielo nocturno y contribuyendo a lo que se conoce como contaminación lumínica.
Como el brillo artificial de las ciudades aumenta cada año, las consecuencias de este fenómeno urbano van más allá de impedirnos ver las estrellas. Otros efectos dañinos incluyen: causar deslumbramiento peligroso que puede reducir la seguridad, consumo excesivo de energía, desperdicio de dinero y recursos, interrupción de los ciclos naturales de día y noche de los ecosistemas, supresión de la producción de melatonina y varias repercusiones negativas para la salud pública. En este sentido, elegir las luminarias adecuadas (con un diseño bien pensado) es fundamental para reducir la contaminación lumínica.
Para la mayoría de las personas, la vida moderna requiere pasar la mayor parte del día en espacios interiores; de hecho, según un informe de la Agencia de Protección Ambiental, la persona promedio pasa alrededor del 90% de su vida en interiores. Como resultado, esto implica perderse los beneficios para la salud asociados con la exposición a la luz solar, como la absorción de vitamina D, la regulación de los ritmos circadianos, niveles más altos de energía e incluso un mejor estado de ánimo. Así, una opción es aumentar la cantidad de tiempo que pasamos al aire libre. Pero dado que la mayoría de las funciones diarias se llevan a cabo dentro de los edificios, es crucial incorporar y priorizar la iluminación natural en los interiores.
La luz cumple un propósito esencial en la arquitectura: ayudarnos a ver. Ya sea a través de métodos naturales o artificiales, las habitaciones deben iluminarse en consecuencia para que los ocupantes puedan habitarlas de manera segura y cumplir con sus funciones diarias. Cuando se selecciona el sistema adecuado, la luz también puede contribuir a la eficiencia energética y la sostenibilidad dentro del edificio en su conjunto. Sin embargo, además de su evidente valor funcional y medioambiental, el diseño de iluminación puede tener un gran impacto en el confort visual y el tono estético de los interiores al llamar la atención sobre las texturas, realzar los colores y definir los volúmenes. Por lo tanto, de las muchas piezas que intervienen en el diseño de interiores, la iluminación es sin duda una que puede realzar o destruir un espacio e incluso afectar el bienestar de los usuarios, por lo que debe considerarse un elemento de diseño crucial en sí mismo.
Si bien una obra de arquitectura nace de materiales palpables, también se define por cualidades intangibles que le otorgan riqueza, dinamismo y vitalidad. Entre ellas, el juego de luces y sombras – con sus diversos matices – puede transformar ambientes y definir la percepción de sus formas, determinando la experiencia espacial del usuario. Las celosías, además de proveer ventilación natural, privacidad y confort térmico, permiten esta dualidad al filtrar la entrada de luz solar mientras proyectan figuras repetitivas en la superficie. De este modo, a través de muros o cielos perforados, surgen patrones geométricos de luz y sombra que se convierten en un elemento más de diseño; en una huella física capaz de crear atmósferas únicas.
Si bien es cierto que la obra del arquitecto mexicano Luis Barragán es mundialmente reconocida y estudiada debido al invaluable compromiso con la arquitectura de su tiempo y su contexto –pero sobre todo erigida sobre cimientos profundamente armónicos y poéticos que conectan con una búsqueda muy personal en "soledad cósmica, con México como la morada temporal que acepta amorosamente" como lo describió el Jurado del Premio Pritzker al galardonarlo en 1980– a la fecha (y todavía antes del lanzamiento del sitio web de la Barragan Foundation) resultaba un tanto difícil entender el espectro completo que representa Barragán dentro de la historia de la arquitectura ya que algunas obras han permanecido privadas (o de difícil acceso) por varios años.
Como parte de un proyecto colaborativo creado por mujeres creativas, surge "Ostras & Burbujas" un evento que tuvo lugar el pasado 28 de agosto en Cucina, Ciudad de México. Dicho evento se formuló a partir de la idea de crear un espacio inmersivo que partiera desde la idea de jugar con la percepción visual –en donde se jugó con el diseño y control de iluminación a cargo de Paola Jose, fundadora de SOMBRA con la tecnología de Lutron - Ketra–, alterando la atmósfera por medio de la luz y sumándole una experiencia culinaria encabezada por la chef Montserrat Garza quien conjugó el gusto, el olfato y el tacto mediante una cena compuesta de diversos tiempos y maridada por Cavanegra Natural Wine Club.
¿Cómo saber cuando tenemos suficiente luz? La pregunta es bastante difícil, pero cuando se tiene que calcular cuánta iluminación LED se necesita para crear un espacio bien iluminado, puede ser un poco más complicado.
Ya sea iluminación LED en arquitectura usada en lugares comerciales o residenciales, aquí te mostraremos cómo determinar cuántos lúmenes LED necesitarás para iluminar adecuadamente tus ambientes.
https://www.archdaily.cl/es/897793/como-calcular-la-intensidad-de-luz-necesaria-para-tus-ambientesDavid Hakimi
Malibu Crest, la remodelación de una casa de estilo internacional de 1949, fue desarrollada en 2019 por los arquitectos Studio Bracket con el objetivo de ampliar los metros cuadrados de la estructura y potenciar sus vistas panorámicas, conservando más del 50% de los muros originales de la casa. El proyecto fue muy exitoso, no solo en la remodelación de las habitaciones interiores y la reconfiguración del espacio, sino en la ampliación de sus ventanas para capturar verdaderamente las vistas de la laguna y las montañas circundantes. Esta expansión de las vistas se realizó en parte a través de un esquema de ventanales de esquina abierta y vidrios de piso a techo, fabricados por Western Window Systems. Esta tecnología de cristales ininterrumpidos es una de las formas más efectivas de abrir un espacio interior a las impresionantes vistas de un entorno natural. Sin embargo, los ventanales de corredera y esquina abierta permiten abrir aún más el espacio interior al exterior sin obstrucciones. A continuación, revisamos sus ventajas estéticas, sus cualidades estructurales y su aplicación en proyectos reales.
https://www.archdaily.cl/es/945342/ventanales-de-esquina-abierta-ampliando-los-espacios-hacia-el-exteriorLilly Cao