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Arquitectos: Montalba Architects
- Área: 7000 ft²
- Año: 2023



El American Institute of Architects (AIA) ha seleccionado a once ganadores en sus Premios Small Project 2018. Establecido hace quince años por el grupo de Small Project Practitioners del AIA, el programa «reconoce a los/las profesionales de proyectos pequeños por la alta calidad de su trabajo» y «tiene como objetivo generar conciencia sobre el valor y la excelencia de diseño que los/las arquitectos/as pueden aportar a los proyectos, sin importar su tamaño o alcance».



Las chimeneas figuran entre los elementos más silenciosamente persistentes de la historia de la arquitectura. No obstante, su presencia perdura en prácticamente todos los contextos culturales y climáticos, funcionando tanto como recurso técnico como dispositivo espacial, atmosférico y simbólico. Puebla por igual los densos perfiles urbanos y ancla los horizontes rurales; su silueta vertical resulta tan cotidiana como una ventana o el marco de una puerta. Esta aparente cotidianeidad es engañosa. La chimenea es uno de los pocos componentes arquitectónicos que vincula la escala íntima de la vida interior con las fuerzas expansivas del entorno. Para profesionales de la arquitectura y el diseño, la necesidad de la chimenea plantea una elección: dejar que se desvanece discretamente en el tejido funcional del edificio o potenciarla como un elemento central y expresivo que defina la identidad del proyecto.

La producción de vino ha estado ligada desde hace mucho tiempo al territorio, el clima y la cultura. En las últimas décadas, además, la arquitectura se ha convertido en un componente central de esta relación. Las bodegas ya no se entienden únicamente como instalaciones funcionales para la fermentación, el almacenamiento y la distribución, sino también como espacios donde confluyen el paisaje, la materialidad y la experiencia de los/las visitantes. Desde cavas subterráneas ocultas bajo los campos hasta hitos escultóricos que se alzan en entornos rurales, estos edificios moldean la identidad de las regiones vitivinícolas, al tiempo que ofrecen a los/las visitantes un encuentro minuciosamente coreografiado con el proceso de producción.
En la intersección de la agricultura, el turismo y la cultura, las bodegas ofrecen a los/las arquitectos/as oportunidades únicas para fusionar las exigencias técnicas con una narrativa espacial. Estos proyectos deben responder a las condiciones ambientales, controlar la temperatura y la humedad con precisión e integrarse con ecosistemas delicados, ofreciendo asimismo espacios para la degustación, el encuentro y la celebración. Como consecuencia, esta tipología ha dado origen a una amplia diversidad de soluciones arquitectónicas: mientras algunas se arraigan en la tradición y el oficio local, otras exploran tecnologías avanzadas y formas contemporáneas.


La inteligencia material se refiere a cómo los materiales se comportan, se adaptan e interactúan con los sistemas ecológicos y culturales. Considera cómo la piedra, el acero o la madera responden a fuerzas entrelazadas, cómo se obtienen y ensamblan esos materiales, y cómo perduran después de la demolición. Quienes diseñan están situando la inteligencia material en el centro de la construcción de nuestras ciudades en una generación marcada por la incertidumbre ambiental y la tensión en las cadenas de suministro.


La movilidad urbana en Estados Unidos ha experimentado una transformación radical con la llegada de los servicios de transporte compartido a finales de la década de 2000. La adopción masiva de plataformas como Uber y Lyft ha alterado la forma en que la ciudadanía se desplaza por las ciudades, ofreciendo una comodidad, flexibilidad y accesibilidad sin precedentes. Sin embargo, este innovador modelo de negocio, excelente a la hora de diseñar para usuarios individuales, no previó las implicaciones a mayor escala en la ciudad, tales como la congestión vial, el impacto en los sistemas de transporte público y la propiedad de vehículos particulares. Mientras que capitales europeas como Bruselas se han comprometido a fomentar el transporte público para mitigar los problemas de congestión vial, las ciudades estadounidenses buscan sus propias soluciones.


Lejos de ser una tipología arquitectónica tan compleja como sugiere su nombre, un "claristorio" es un acrónimo simple —aunque léxicamente impreciso— de clear (claro) y story (piso o nivel). Este término designa una sección de la pared que contiene ventanas o aberturas por encima de la altura de los ojos. A menudo se asume que la palabra tiene un contexto religioso; después de todo, los claristorios aparecieron históricamente en los niveles superiores de las iglesias romanas, los templos hebreos y la arquitectura paleocristiana. Además, las referencias más antiguas que tenemos de este elemento provienen de textos sagrados.
Hoy en día, las estructuras religiosas suelen caracterizarse por la luz que permiten filtrar sus ventanas altas, tanto de manera figurativa como literal, proveniente de una fuente superior. En la Capilla CES en Taiwán, por ejemplo, "la luz se difunde a través del claristorio de vidrio e ilumina el ábside a lo largo del día", explica la oficina JJP Architects & Planners sobre un concepto de diseño interior impulsado por la iluminación natural; "la capilla se llena de un aura espiritual, con una cruz luminosa proyectada en lo profundo del espacio".

Las cocinas encapsulan la esencia de la cultura, actuando como museos dinámicos que preservan recetas antiguas, procesos y tradiciones. Influenciada por prácticas étnicas y costumbres culinarias, la arquitectura de las cocinas varía enormemente en todo el mundo. En este contexto, las cocinas trascienden su papel doméstico y se convierten en manifestaciones perspicaces de factores culturales, sociales y regionales. No solo sirven como espacios funcionales para cocinar y preparar comidas, sino que también se destacan como reflejos de la rica variedad de culturas y estilos de vida abrazados por las personas que las habitan.
