La incidencia solar es una de las variables más importantes a considerar en los proyectos arquitectónicos, ya que incide en una serie de decisiones que van desde la orientación del edificio en el terreno hasta la especificación de las ventanas. En este sentido, el estudio adecuado no solo de la incidencia, sino también de la trayectoria del sol, es fundamental para promover el confort lumínico en los ambientes internos de un edificio.
Mientras que parte de la sensación de confort y bienestar en un ambiente interno está relacionada con factores externos a la edificación, como la iluminación y ventilación natural, otra parte está directamente asociada con la distribución espacial interna y las sensaciones provocadas en los habitantes de dicho espacio a través de la arquitectura.
Conciliar todos los factores que aportan un mayor confort y bienestar en los espacios interiores es siempre un reto en un proyecto arquitectónico, especialmente en ambientes con áreas pequeñas, donde el espacio debe aprovecharse al máximo y no siempre existe la posibilidad de prever grandes aperturas en el exterior o ni siquiera para albergar todas las funciones del programa de forma convencional.
A la hora de crear espacios arquitectónicos, numerosos arquitectos y arquitectas coinciden en que no solo es importante, sino también necesario, incorporar luz natural en los interiores, abordando diversas estrategias para regular su cantidad y definir cualidades como su matiz y direccionalidad. A pesar de esto, en proyectos residenciales, donde los requerimientos de privacidad suelen ser mayores que en, por ejemplo, edificios de usos compartidos –oficinas, restaurantes, locales-, a la hora de definir las características de los cerramientos muchos optan por operar con materiales que aseguren grados de protección visual más altos y diluyan el contacto con los exteriores públicos -ya sea mediante la incorporación de elementos opacos, o mediante envolventes y tamices-. Sin embargo, hay algunos materiales que permiten asegurar el ingreso de una gran cantidad de luz natural controlada durante el día, pero sin que ello implique una pérdida de privacidad.
Cuando se habla de arquitectura bioclimática, principalmente se hace referencia a las prácticas que buscan reducir los consumos de energía y el impacto ambiental de los edificios, ya sea durante su construcción –utilizando, por ejemplo, materiales que disminuyan la huella de carbono o incorporando procesos responsables y adecuados al sitio donde se implantan- o durante suvida útil. Esta combinación de elementos, da como resultado arquitecturas pasivas que aspiran a lograr una reducción en el consumo de energía a largo plazo –ya sea complementando ciertos sistemas mecánicos de ventilación, calefacción y enfriamiento con otros medios pasivos o utilizando en su totalidad sistemas alternativos- mediante la adecuación del diseño, su geometría y su orientación, al relieve, el clima, la vegetación natural, el asoleamiento y la dirección de los vientos predominantes del territorio donde se emplazan.
En ciudades como Hanoi y Saigón, en Vietnam, no es extraño si estás caminando por la calle y ves casas con fachadas sorprendentemente estrechas en contraste con el apilamiento de tres a cinco pisos, con aberturas de ventilación y luz natural solo en la fachada frontal. Estas son las conocidas Tube Houses (Casas Tubo). Tradicionalmente, según relatos de la antigua cultura popular, este modelo habitacional tenía tal configuración a favor de calcular los impuestos en función del área de la fachada, pero la verdadera razón es el mejor aprovechamiento del suelo, permitiendo un mayor número de lotes. en el mismo bloque.
Sin embargo, los restos del pasado ahora se reinterpretan a través de proyectos desarrollados por arquitectos vietnamitas contemporáneos. Las fachadas arcaicas dan paso a soluciones innovadoras; también reciben un pozo de luz para iluminación y ventilación natural; patios y jardines interiores; incorporación de vegetación en diferentes ambientes; medios niveles, etc; habilitando proyectos con espacios de la más alta calidad. Con eso en mente, hemos armado un conjunto de 15 proyectos de Casas Tubo acompañados de sus respectivos cortes que seguro les sorprenderán. Exploren a continuación:
En las películas distópicas, es común que el cielo esté rodeado por una espesa niebla, bloqueando los rayos del sol y creando una atmósfera oscura. Ya sea en los episodios de Blade Runner o Black Mirror, la falta de sol representa un futuro que no nos gustaría vivir. El sol proporciona calor al planeta Tierra y es una gran fuente de energía luminosa, fundamental para la supervivencia de muchos seres vivos. Podemos generar electricidad a partir del sol y hasta el momento aprovechamos solo una fracción de lo que nos puede proporcionar. La luz solar también regula nuestro ciclo circadiano, afectando nuestra energía y nuestro estado de ánimo. Pero los recientes incendios forestales y la contaminación industrial en algunas ciudades ya han hecho que estos escenarios sean mucho más comunes, privando del sol a una buena parte de sus habitantes. Mientras vivimos una trama que pocos autores de ciencia ficción podrían haber predicho, con la pandemia del Covid-19 han surgido tecnologías y diferentes soluciones para intentar contener la propagación de estos enemigos invisibles. ¿Puede el sol, o específicamente la radiación ultravioleta, matar virus y bacterias? ¿Y es efectivo para enfrentar el Coronavirus?
Durante la primera mitad del Siglo II d.C., se levantó en Roma uno de los edificios más emblemáticos de la historia de la arquitectura: el Panteón de Agripa. Su característica principal es una cúpula de concreto artesonado que remata en una abertura central perfectamente redonda. Este óculo dio el puntapié a una serie de proyectos posteriores que notaron el valor de las aberturas circulares, las que fueron replicadas como tragaluces vidriados y como elementos de composición en fachadas, evolucionando, por ejemplo, hacia los detallados y coloridos rosetones de las antiguas basílicas góticas. En todas sus configuraciones, el óculo (del latín Oculus, que significa ojo) se presenta con un simbolismo que va más allá de la ventana tradicional: su proyección luminosa marca con gracia el paso del tiempo, convirtiéndose en un hito que permite destacar solemnemente un espacio o elemento arquitectónico.
En el Día Internacional de la Luz de la UNESCO, el Daylight Award anuncia a los galardonados para el 2020: Juhai Leiviskä por su trabajo de arquitectura, Russell Foster por su trabajo de investigación y, excepcionalmente este año, el premio Daylight Award se otorga a Henry Plummer por los logros conseguidos a lo largo de toda su carrera.
'Mientras Russell Foster estudia la ciencia detrás del efecto de la luz en el comportamiento humano y el bienestar físico y mental, Juha Leiviskä y Henry Plummer abordan los efectos e implicaciones de la luz del día de forma intuitiva a través del diseño arquitectónico, la expresión fotográfica y la mediación verbal de estas respuestas humanas. Ya sea para explicar los efectos neuronales de la luz o invocando la esencia poética de la luz, los galardonados con el premio Daylight Award 2020 nos demuestran el poder de la luz natural', declaró el jurado.
https://www.archdaily.cl/es/939716/juha-leiviska-russell-foster-y-henry-plummer-reciben-el-premio-daylight-award-2020AD Editorial Team
Los habitantes del planeta Tierra pasamos casi el 90% del tiempo en espacios interiores; aproximadamente 20 horas al día en recintos cerrados y 9 horas al día en nuestros propios dormitorios. Las configuraciones arquitectónicas de estos espacios no son aleatorias, es decir, han sido diseñadas o pensadas por alguien, o al menos levemente "guiadas" por las condiciones de sus habitantes y sus entornos. Algunos, con suerte, habitan espacios especialmente creados según sus necesidades y gustos, mientras otros se adaptan y apropian del diseño pensado para alguien más, quizás desarrollado décadas antes de haber nacido. En cualquiera de los casos, la calidad de vida puede ser mejor o peor según las decisiones que sean tomadas.
Entender la importancia de diseñar cuidadosamente nuestros interiores, priorizando el acceso y disfrute de la luz natural, fue el propósito del 8th VELUX Daylight Symposium, realizado entre el 9 y el 10 de octubre de 2019 en París. Esta vez, más de 600 investigadores y profesionales reafirmaron su importancia, presentando una serie de herramientas concretas que nos pueden ayudar a cuantificar y cualificar la luz, diseñando su ingreso, manejo y control con mayor profundidad y responsabilidad.
Campo Baeza afirmaba que “La luz es el material más hermoso, el más rico y el más lujoso utilizado por los arquitectos. El único problema es que se nos da gratuitamente, que está al alcance de todos y no se valora suficientemente” [1]. Numerosos arquitectos y arquitectas coinciden hoy en la importancia de las cuestiones lumínicas a la hora de crear espacios arquitectónicos, reflexionando sobre su calidad, cantidad, matiz y direccionalidad. A pesar de esto, a la hora de determinar las características de sus cerramientos, muchos optan por operar con materiales que aseguren grados de privacidad altos, ya sea mediante la incorporación de elementos opacos o envolventes que tamicen las visuales y diluyan el contacto con los exteriores públicos.
En determinados casos donde las características solares lo permitan, el desarrollo tecnológico actual permite la incorporación de sistemas de cerramiento traslúcidos que aseguren el ingreso de una gran cantidad de luz natural controlada durante el día pero sin que ello implique una pérdida de privacidad. Se trata de los sistemas de paneles autoportantes de vidrio tratado, que ofrecen la posibilidad de generar superficies completamente vidriadas, continuas, homogéneas, sin obstrucciones y translúcidas, que a la vez tamicen las visuales hacia el interior de los espacios. A continuación, presentamos 6 obras localizadas en Argentina que ejemplifican diversos modos de operar con estos sistemas.
Un chico, su bulldog, un huerto y la casa que comparten / HUSOS. Image
Es muy probable que estés leyendo este texto en un espacio interior con las luces encendidas. Con nuestro estilo de vida actual, generalmente pasamos la mayor parte del día en habitaciones cerradas y bañadas en una suma de luces artificiales y naturales. Y aunque las luces artificiales trajeron posibilidades infinitas e incalculables para la humanidad, también causaron cierta confusión en nuestros cuerpos, los que se han adaptado durante miles de años para responder a los estímulos de la luz solar y la oscuridad de la noche. Este es el ritmo o ciclo circadiano, que designa el período de 24 horas basado en el ciclo biológico de casi todos los seres vivos, influenciado principalmente por la luz recibida, pero también por la temperatura y otros estímulos.
El espacio privado generalmente se asocia con ocultar lo que pasa en su interior, garantizando a las personas la posibilidad de tener ciertos momentos de intimidad. Habitualmente, los baños han sido diseñados con este propósito, reduciendo sus aberturas al mínimo o –algunas veces– eliminándolas por completo.
Sin embargo, al ser un espacio tan importante dentro de un edificio, siempre ha sido objeto de nuevas exploraciones por parte de los arquitectos. Una de ellas es la opción de desdibujar los límites de la privacidad –sin perderla–, abriéndolos totalmente al exterior y permitiendo el paso de la brisa. ¿Cómo se siente esta nueva experiencia? Revisa 30 baños abiertos que juegan con el sentimiento del exhibicionismo, sin revelar completamente lo que está sucediendo adentro.
Tal vez la apertura zenital más célebre construida sea el Panteón de Roma, encargado por Marco Vipsanio Agripa durante el reinado del emperador Augusto (27 aC-14 dC), y reconstruido por Adriano (117-138) alrededor del año 126. En el punto más alto de su cúpula (en este caso, la ocular) brilla la luz del sol, lanzando sus haces sobre las varias estatuas de divinidades planetarias que ocupan los nichos en las paredes. La luz que entre en el espacio simbolizaba una dimensión cósmica, sagrada. Bien utilizada, la luz natural sigue cumpliendo ese papel escénico, sobre todo en proyectos religiosos.
Se llama iluminación zenital a la que viene desde arriba, del cielo (cenit). Útiles para espacios grandes que no pueden ser iluminados adecuadamente a través de ventanas, las claraboyas o tragaluces son un artificio ampliamente usado y que entregan una luz difusa y agradable al espacio. Generalmente se evita el paso del sol, para no calentar demasiado los recintos, y se deben diseñar y construir adecuadamente para que no sean puntos de infiltración de agua. A continuación, presentamos una selección de proyectos que utilizan efectivamente esta solución.
Son muchas las ventajas de incorporar patios interiores en proyectos residenciales, tanto en contextos urbanos como en entornos más naturales. En ambos casos, son una pieza clave para mejorar la calidad del espacio interior del hogar de diversas maneras. Ya sea en forma de claustro central, como patios laterales, o mediante losas caladas e incorporación de lucarnas, estos espacios desempeñan un papel vital en la creación de un entorno de vida armonioso, ofreciendo beneficios que van desde la regulación de la temperatura interior hasta la mejora de las interacciones sociales y el fomento de una conexión estrecha con la naturaleza.
Recurrentemente vemos cómo los arquitectos optan por las fachadas translúcidas para resolver las envolventes de sus edificios, promoviendo el ingreso de una gran cantidad de luz natural controlada durante el día. A su vez, al encender sus luces durante la noche, muchos de estos proyectos se hacen notar en medio de la oscuridad, apareciendo como linternas o faros para sus barrios y comunidades. Al estar expuestas a condiciones cambiantes –de día o de noche–, es necesario estudiar en detalle la orientación y emplazamiento del edificio, las pre-existencias del contexto, y la configuración de los espacios interiores, lo que nos empuja a elegir necesariamente el material adecuado.
Presentamos un sistema autoportante de paneles de vidrio que permite construir este tipo de fachadas sin interrupciones –de suelo a techo–, con marcos mínimos y diferentes colores, texturas, y rendimientos térmicos y acústicos.
¿Una cinta que se despliega a través del la cubierta? ¿O una serie de aberturas puntuales que crean un mosaico de luz sobre las superficies? La luz cenital permite captar la luz en distintas calidades y cantidades, e iluminar los interiores de formas muy diversas y especiales. Revisa 17 ejemplos de espacios contemporáneos iluminados por claraboyas.
Bajo el lema "Arquitectura Saludable y Amigable al Clima - Del Conocimiento a la Práctica", el VII Simposio de Luz del Día, organizado por VELUX y celebrado en Berlín entre el 3 y el 4 de mayo de 2017, contó con la participación de 39 ponentes relacionados con la investigación y la práctica arquitectónica.
Los participantes pudieron contrastar la información presentada por los investigadores con la 'experiencia construida' de arquitectos de Europa, Canadá y Estados Unidos, generando interesantes debates sobre la necesidad de profundizar en la comprensión de este recurso natural para luego diseñar de manera más eficaz.
Revisa las conferencias destacadas del evento, a continuación.
La Oficina Paul de Ruiter con sede en Amsterdam compitió en el concurso para el diseño del Pabellón Universitario Erasmo en Rotterdam, Holanda. Como un lugar para reunirse, relajarse y estudiar, el proyecto intenta servir como icono arquitectónico, como imagen y corazón del campus, mientras mantiene un funcionamiento neutral desde el punto de vista energético. Este proyecto con luz natural, dispone de un sistema de techo híbrido que capta la luz del día y la energía solar con una serie de tubos captadores de luz.