
El paradigma de la movilidad pone su foco en el estudio, el diseño y la planificación del movimiento de personas, en vez de hacerlo en los vehículos. Este pasaje del objeto-auto al sujeto-persona- supone una mirada más compleja por lo granular pero también por lo abarcativa, ya que su universo de análisis trasciende al evento concreto del viaje e incorpora los aspectos
subjetivos y potenciales que hacen del desplazamiento una práctica social.
