
Erieta Attali, una de las fotógrafas de arquitectura más destacadas de la actualidad, comenzó su carrera trabajando en sitios arqueológicos, incluido Delos, el mítico lugar de nacimiento de Apolo y Artemisa. De hecho, apenas se inventó la fotografía en el siglo XIX, se convirtió en una herramienta clave para los/las arqueólogos/as, registrando las capas que revelaban progresivamente civilizaciones antiguas a partir de fragmentos arquitectónicos y huellas en el terreno. Sin embargo, para Attali, crear imágenes de un sitio arqueológico va mucho más allá de la documentación literal; se trata de capturar una visión topográfica que a menudo se extiende hasta el horizonte, o incluso hacia mar abierto, transmitiendo la sensación de la curvatura de la Tierra.
