El increíble castillo vagabundo. Imagen cortesía de Studio Ghibli
Cada tarde, al volver a casa, llevamos a cabo un pequeño rito sin ceremonia alguna. Llegamos a una puerta, la abrimos y cruzamos hacia un espacio que nos pertenece como ningún otro. Se trata de un acto tan cotidiano que rara vez reparamos en que posee una estructura; sin embargo, filósofos y antropólogos han escrito libros enteros para describir estas configuraciones psicológicas. Curiosamente, obras visuales como los mundos animados de Studio Ghibli parecen reflejar esta dinámica para dar forma a universos cuyas arquitecturas y distribuciones ofrecen una vía de escape, apelando a nuestros recuerdos de una forma tan legible como encantadora.
Jardín Botánico Guangzhou Yunxi / AECOM + Architectural Design & Research Institute of SCUT + Guangzhou Landscape Architectural Design & Research Institute . Imagen cortesía de AECOM
Ganador del Primer Premio: Helical. Imagen cortesía de Buildner
Buildner se complace en anunciar los resultados de la edición 5 del concurso Architect's Chair, la quinta entrega de este certamen internacional anual que invita a profesionales de la arquitectura y el diseño de todo el mundo a crear una silla de autor que refleje su propia filosofía y visión de diseño.
El diseño de sillas ejemplifica el carácter interdisciplinario de la arquitectura, al reunir cuestiones de proporción, estructura, material, ergonomía y artesanía en la escala de un solo objeto. Las propuestas de este año exploraron una amplia gama de enfoques, desde soluciones sumamente minimalistas y de gran eficiencia estructural hasta diseños arraigados en referencias culturales, la experimentación con materiales y nuevos métodos de fabricación.
En todo Brasil, la arquitectura sigue cobrando forma a través de diferentes tipos de práctica, escalas y relaciones con el lugar. La selección de este mes analiza oficinas que trabajan más allá de los límites arquitectónicos convencionales, enfoques colectivos que reconectan el diseño y la construcción, y proyectos que responden al paisaje, la memoria y la comunidad. Junto con edificios y espacios públicos de reciente construcción, las nuevas intervenciones culturales en São Paulo y Río de Janeiro destacan aún más cómo la arquitectura se cruza con el arte, el patrimonio y el entorno urbano en general.
Entre los días 9 y 11 de octubre se realizará en el Parque Cultural de Valparaíso, Chile, “Oficios en obra”, un evento de aprendizaje y colaboración en torno a los oficios constructivos patrimoniales de la ciudad. Organizado por el Municipio, el encuentro busca poner en valor y preservar técnicas de trabajo vinculadas históricamente a la construcción de Valparaíso, promoviendo su reconocimiento y contribuyendo a su continuidad en nuevas generaciones por medio de actividades abiertas y gratuitas. Como el que alguna vez fue el puerto más importante del Pacífico sur, la arquitectura porteña es testimonio de diversas aplicaciones de madera estructural, tierra cruda y tecnologías industriales importadas durante el siglo XIX. Esto la convierte en sujeto de estudio de oficios y técnicas constructivas tradicionales que vuelven a ponerse en valor en contextos contemporáneos de crisis climática y económica para servir como alternativa de futuro.
El Monumento Continuo, 1969. Imagen cortesía de Superstudio
Si se le pregunta a un/a arquitecto/a cuál es el problema más difícil de la disciplina en este momento, rara vez mencionará el bloque de viviendas de posguerra sin mantenimiento a dos calles de su oficina. Lo que se le viene a la mente son los diferenciales de presión en Marte o las cargas de tracción en una plataforma flotante; y es que un suelo sin reclamar no tiene con quién negociar, no tiene una historia a la cual responder ni inquilinos/as que recuerden la última renovación, lo que facilita considerablemente el diseño.
Quienes ejercen la arquitectura suelen creer que están resolviendo un problema más complejo que el de al lado. Un proyecto como The Line, una ciudad de 170 kilómetros diseñada para albergar a nueve millones de habitantes en un terreno sin reclamantes previos, no es arquitectónicamente más difícil que un sitio con un siglo de ocupación, disputas de propiedad y un departamento de planificación urbana que recuerda a las últimas tres desarrolladoras que usaron la palabra "comunidad" para referirse a algo muy distinto. Es, de hecho, considerablemente más sencillo. No hay nadie a quien persuadir, ni historia a la cual responder, ni discusiones que perder. Esto plantea una interrogante: si el problema verdaderamente difícil está a dos calles de la oficina, sin resolver, mientras que el más sencillo se queda con los renders y las rondas de financiamiento, entonces "ambición" no es la palabra adecuada para describir lo que ocurre. Hay algo que se está evitando, y es momento de empezar a reflexionar sobre qué es.