
Un invernadero es una construcción diseñada para crear un clima dentro de otro. Al controlar la luz solar, el calor y la ventilación a través de su envolvente, genera condiciones distintas a las del exterior. Tradicionalmente, ese ambiente controlado se diseñaba en función de las plantas; sin embargo, en el ámbito de la vivienda, este mismo principio se utiliza cada vez más para configurar espacios para las personas.
Incorporar la construcción de invernaderos en una vivienda ofrece mucho más que un simple cerramiento adicional. Permite crear espacios protegidos sin necesidad de climatizarlos como si fueran habitaciones interiores convencionales, captar el calor solar cuando resulta útil, ventilar cuando suben las temperaturas y prolongar las épocas del año en las que ciertas zonas del hogar resultan cómodas de habitar.


































