
El año 2022 estuvo marcado por diversas crisis socioculturales y económicas en todo el mundo, desde la invasión rusa de Ucrania hasta el creciente costo de vida global, combinadas con una serie de desastres naturales como las devastadoras inundaciones en Pakistán y el huracán Ian en los Estados Unidos. En estos tiempos difíciles, los/las arquitectos/as están dando un paso al frente y asumiendo su rol en el desarrollo de soluciones basadas en el diseño para crisis humanitarias, que van desde refugios temporales y esquemas de vivienda asequible hasta centros de protección para grupos en riesgo, como niñas menores de edad en situación de calle, infancias de entornos de bajos ingresos o familias que necesitan atención médica.
La selección curada de esta semana de la mejor arquitectura no construida destaca proyectos enviados por la comunidad de ArchDaily que se vinculan con sus comunidades locales, ofreciendo espacios seguros para grupos desfavorecidos y en situación de riesgo. Desde un santuario para niñas en situación de calle en Irak hasta un proyecto de vivienda asequible en el primer rascacielos de Praga, esta selección presenta proyectos centrados en las personas, sus necesidades y sus deseos. Muchos de los proyectos emplean materiales locales, como ladrillos de arcilla, para reducir los costos de construcción. Asimismo, reutilizan edificios existentes y buscan involucrar a la comunidad de la zona en la edificación y apropiación de los espacios propuestos.


































