
La Unión Internacional de Arquitectos (UIA) designa cada año el primer lunes de octubre como el Día Mundial de la Arquitectura, haciéndolo coincidir con el Día Mundial del Hábitat de las Naciones Unidas. Este año, ambas fechas dirigen la atención hacia la crisis mundial de la vivienda como un elemento fundamental para la dignidad humana, la inclusión y el bienestar. El lema de la UIA reza: "La vivienda es un derecho humano. Constrúyela". La organización convoca a los/las arquitectos/as a contribuir al avance del acceso equitativo a la vivienda a través del diseño, la investigación y la promoción activa. Desde una perspectiva holística, la crisis no consiste únicamente en la escasez de edificios residenciales, sino también en múltiples barreras interconectadas para acceder a un lugar digno donde vivir. Este desafío apela a la doble naturaleza de la labor arquitectónica: la capacidad para el pensamiento abstracto de diseño y el conocimiento práctico para transformar la realidad material. Para que la arquitectura haga realidad el derecho a la vivienda, ambas capacidades deben ponerse en práctica: construyendo nuevas estructuras de gobernanza, diferentes modelos de propiedad compartida, diseños para formas alternativas de cohabitación y nuevos sistemas constructivos ambientalmente sostenibles.

































