
La cultura es el conjunto de saberes y prácticas que las personas utilizan para expresarse y dar sentido al mundo de manera colectiva. Como nos recuerda la filósofa brasileña Marilena Chauí, la palabra deriva del latín colere, que significa "cuidar". En ese sentido, la agricultura representa el cuidado de la tierra, mientras que el culto religioso es el cuidado de los dioses. En su esencia, la cultura es la creación de universos simbólicos expresados a través de diversos lenguajes —incluida la arquitectura— que tejen conexiones a lo largo del tiempo, salvaguardando las memorias del pasado al tiempo que abren nuevas posibilidades para el futuro.
Este mes, ArchDaily explora La arquitectura de la cultura hoy planteando una pregunta central: ¿cómo da forma la arquitectura a la manera en que se produce, consume y experimenta la cultura? Este tema examina cómo la arquitectura tanto moldea la vida cultural como responde a ella, desde la permanencia de museos, teatros y bibliotecas hasta la efimeridad de pabellones, instalaciones y plataformas virtuales. Asimismo, considera el rol de los/las arquitectos/as en la curaduría, la escenografía y el diseño de exhibiciones, así como la representación de los espacios culturales en el cine y los entornos digitales.

































