
El crecimiento de las ciudades brasileñas sin el debido acompañamiento de los poderes públicos ha provocado una serie de problemas relacionados con la falta de vivienda digna en nuestra sociedad. Desde la década de 1980, asociaciones populares y el sector académico se unieron en la lucha para presionar al poder público a fin de desarrollar políticas habitacionales que pudieran, no solo construir nuevas viviendas y nuevos barrios, sino también garantizar otros derechos como la educación y la salud. Hoy, cuarenta años después de este levantamiento, se observa una ausencia de políticas públicas habitacionales en los tres niveles de gobierno que atiendan a la población más vulnerable. Al mismo tiempo, se percibe la popularización de las iniciativas de Asistencia Técnica para la Vivienda de Interés Social, conocidas como ATHIS.












































































