
La falta de agua potable y saneamiento adecuado es una problemática que aún afecta a millones de personas en todo el mundo e, incluso en el siglo XXI, una gran parte de la población todavía carece de un acceso pleno a estos recursos básicos. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señalan que cerca de 3 de cada 10 personas, el equivalente a 2.100 millones de personas en todo el mundo, no tienen acceso a agua potable en su hogar, y alrededor del 60% de la población global carece de acceso a sistemas de saneamiento adecuados y gestionados de forma segura, incluso quienes residen en áreas urbanizadas.














