
Cuando hablamos de espacios naturales o construidos por el hombre, inmediatamente entra en juego el vacío. Este se entiende como aquella materia que no se toca y que permite vivir la experiencia del habitar.
La fotografía del artista Simone Bossi, narra las cualidades del espacio creando atmósferas que permiten una nueva lectura sobre el vacío.
Su trabajo, a través de lo intangible, nos interpela y traslada a nuestras vivencias personales y subjetivas. Este evoca una sutileza y calidez que despierta los sentidos, impulsándonos a la reflexión a través de un descubrimiento de lo sublime. Su visión invita a la contemplación, transformando así, lo ordinario en algo extraordinario. Con esto logra una suerte de conquista del espacio.














